Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 247, 16 de marzo de 1849 (Colonia), suplemento extraordinario (Außerordentliche Beilage), p. 2; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.

Hungría.

* Nuestras cartas y periódicos de Viena y de Praga tampoco han llegado esta noche. Pero tampoco en los periódicos de Breslau, de Leipzig, etc., hay una palabra del lado austriaco sobre las operaciones militares. La correspondencia magiar de la Breslauer Zeitung habla, en cambio, de nuevos combates en la zona de Cegléd, de grandes masas de heridos llevados a Pest, de preparativos de retirada. Pero tampoco ella anuncia todavía nada decisivo.

Lo que más llama la atención en el silencio austriaco es que no se comunica nada por ninguna parte. Antes siempre había algún rincón desde el que los imperiales tenían alguna pequeña ventaja que contar. Ahora también eso ha cesado. Los magiares parecen desplegar de pronto, en todos los puntos, una energía del todo inesperada y oponer al avance de los 250.000 imperiales obstáculos sumamente imprevistos.

Desde el 16 o el 17 de febrero, es decir, desde hace cuatro semanas, ninguna noticia de Transilvania. Del avance de las tropas de Götz, Ramberg y Jablonowski sobre Tokaj, ni una palabra. De las operaciones de Nugent en Sirmia, ni una palabra. De las hazañas de Rukavina, Todorovich y Gläser en el Banato, ni una sílaba. Si aquí o allá nos llega alguna palabra, nos llega por rumores no oficiales e imprecisos.

En suma, el silencio de los partes oficiales es cada vez más inquietante, y el contenido de los no oficiales, cada vez más amenazador para Austria. Sobre estos últimos, mañana algunos detalles.

Según una correspondencia de la A. O. Z., los austriacos se disponen a dejar que los rusos, como en Transilvania, entren también en Cracovia.