Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, segundo suplemento del n.º 245, 14 de marzo de 1849 (Colonia), p. 1, sección «Hungría», final («Justo ahora nos llegan…»); atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán
* Justo ahora nos llegan los últimos periódicos y cartas de Viena y de Bohemia. El silencio oficial continúa. En cambio, de informes no oficiales se desprende:
que los imperiales han sido derrotados en Szolnok. Una parte del ejército principal húngaro, en lugar de cruzar el Tisza en Poroszló, tomó el camino Tisza abajo y, unida a otros cuerpos volantes magiares, atacó por la espalda a las tropas imperiales y reales estacionadas en Szolnok. Al mismo tiempo, los magiares que estaban en la orilla derecha del Tisza cruzaron el río. Los imperiales fueron completamente derrotados, el ferrocarril de Szolnok a Abony fue destruido y toda la comarca, ocupada por los magiares. Szolnok ha sido arrebatada, pues, por segunda vez a los imperiales.
Tampoco en su centro y en su ala izquierda deben de irles muy bien las cosas a los imperiales: el 5 de marzo llegó a Pest desde Kápolna una cantidad enorme de cañones, baterías de cohetes y tiros de carros, que fueron transportados a Buda, a la fortaleza. Y el gran general Windischgrätz —levemente herido, según se dice— ha vuelto a trasladar su cuartel general a Buda. Ha transferido el mando al teniente mariscal de campo Schlick con la orden de cruzar ahora por fin de inmediato el Tisza, asaltar Debrecen y acabar con el asunto.
En resumen: los imperiales han sido derrotados de nuevo en Szolnok y expulsados de Szolnok; Windischgrätz ha vuelto a Buda, su artillería y sus carros le han seguido; así que también allí los imperiales tienen que haber sido derrotados.
Una derrota de los austriacos es segura; una segunda, probable. ¡Finis Hungariae!