Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 231 (segundo suplemento), 25 de febrero de 1849 (Colonia), p. 1; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/8). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.
* No hay noticias directas nuevas del teatro de la guerra. La A. O.-Z. continúa las «Comunicaciones de un húngaro»; por falta de espacio tenemos que dejarlas para el próximo número. Cómo procede Görgei en Kaschau y qué miedo infunde a los austriacos lo demuestra una carta de Pest del 10 de febrero:
Acaba de difundirse la noticia de que el general Görgei ha ocupado la ciudad de Kaschau. Su primera medida fue destituir a todo el ayuntamiento y a todos los funcionarios reales de la aduana del tricésimo y de la administración de la sal, y a la burguesía se le impuso una enorme contribución de guerra. Hoy de madrugada ha partido de aquí una brigada completamente equipada (1 batallón de cazadores, 2 divisiones de cazadores a caballo, 4 batallones de infantería y 2 baterías de caballería) con todos los carros de municiones, de pólvora y de pertrechos de campaña necesarios, y ha tomado la dirección de Waizen.
Además, de Transilvania vuelve a hablarse desde distintos lados de la entrada de los rusos, mientras los informes oficiales siguen callando al respecto. Así, han llegado informes de Bucarest del 9 que anuncian la entrada de los rusos, producida a petición de los ciudadanos de Hermannstadt y Kronstadt, y añaden que los rusos, al avanzar, tropezaron enseguida con una unidad de szeklers y la derrotaron con contundencia. Pero el correo del teniente mariscal de campo Puchner que acaba de llegar de Hermannstadt, del 8, y que anuncia la aniquilación del ejército de Bem en Salzburg, no dice nada de la entrada de los rusos, y también el informe oficial de Puchner calla sobre ello.
En Presburgo, J. Csenkly, de Hetye, en Hungría, ha sido condenado a 4 años de cárcel por ocultación de armas.
En Croacia, el conflicto de los eslavos del sur nacionales con las autoridades imperiales y reales es cada vez más violento. Así escriben al Const. Bl. a. B. desde Agram, el 15 de febrero:
«La exasperación contra el ministerio crece aquí de día en día; llegan casi cada hora noticias que demuestran con demasiada claridad que el gobierno se toma muy poco en serio el cumplimiento de las promesas hechas a los croatas; más aún, que se aplica con todo celo a restablecer el viejo sistema magiar de opresión. Todavía no se había calmado la agitación de los ánimos causada por el escrito oficial en magiar del conde Almassy, ya mencionado, cuando llegó aquí de nuevo una orden en magiar de la dirección de obras de Ofen que ordena al ingeniero director de Croacia dirigirse otra vez a las autoridades centrales húngaras, puesto que se habrían eliminado por completo todos los obstáculos que hasta ahora interrumpían la antigua relación oficial (de antes de marzo). A esta orden oficial magiar, que puso en agitación a todo el mundo, siguió entonces otra disposición, en alemán, del Ministerio de Comercio de Viena, por la que el ingeniero director, Vauthier-Rauchefort, uno de los más fervientes partidarios magiares, contra el que se había presentado repetidas veces la denuncia de que mantenía relaciones secretas con Kossuth, es llamado al departamento ministerial de obras públicas y nombrado allí consejero ministerial».
A consecuencia de ello, el Consejo del Ban de Agram dicta ahora una prohibición oficial a todas las autoridades de ejecutar las disposiciones que lleguen de la «desvergüenza magiar», y les ordena en cambio enviar tales escritos ilegales al Consejo del Ban, que sabrá utilizarlos como prueba de la vulneración de su autoridad. Al mismo tiempo se declara en este decreto que en los tres reinos unidos no solo no existe ninguna oficina magiar, sino que tampoco se tolerará nunca su influencia en asuntos oficiales.
Al mismo tiempo crece en Bohemia la negativa a entregar reclutas. Hoy sabemos:
La mayoría de los municipios del círculo de Prachin, en Bohemia, se niegan a entregar reclutas porque se les ha hecho creer que la orden procede del ministerio y no de la Dieta. Es de temer que la conducta inquieta de los campesinos de esta comarca se extienda en breve por todo el país. En suma, pese a todos los esfuerzos, la vieja Austria se cae cada día más a pedazos. Un empujón revolucionario de Italia o de Francia, y habrá dejado de existir.