Escrito por Friedrich Engels en Colonia el 28 de abril de 1849 y publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 285 (segunda edición), del 29 de abril de 1849. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 446-447), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es de los editores de la MEW. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

*Colonia, 28 de abril. Lo que ya circulaba hoy a mediodía como rumor por la ciudad se ha confirmado esta noche: el rey y su ministerio de la ley marcial han disuelto la Segunda Cámara.1

Los detalles se encontrarán más abajo, con fecha de Berlín.

Con ello el rey y los ministros de la ley marcial han faltado a su palabra una vez más. Según la carta otorgada de la ley marcial del 5 de diciembre,2 las Cámaras estaban convocadas expresamente para «revisar la Constitución». Solo después de que las primeras Cámaras reunidas bajo esta Constitución hubieran revisado este engendro adquiriría este su plena validez definitiva. Así se otorgaba en diciembre del año pasado.

Las Cámaras tenían, pues, un mandato constituyente al menos en parte. Mientras no cumplieran este mandato, mientras no hubieran revisado la Constitución en unión con la Corona, no podían, pues, ser disueltas, como tampoco podía serlo la difunta Asamblea para pactar la Constitución prusiana.

Y, sin embargo, se la ha echado a la calle, ¡a esta miserable Segunda Cámara, reunida bajo la dictadura del sable y la presión de las bayonetas, mediante el soborno, la intimidación y el fraude!

¡Eso se llama «honor prusiano», «lealtad prusiana»!

Si los ministros hubieran esperado unas semanas más, quizá la revolución húngaro-austríaca les habría ahorrado el trabajo y habría hecho saltar las dos Cámaras.

Por lo demás, lo que significa este nuevo golpe de fuerza salta a la vista. Se nos hará sentir el dominio del sable elevado a la segunda potencia; se nos otorgarán muy graciosamente leyes de prensa, leyes de clubes, leyes de tumultos, leyes de carteles, etc., que al filisteo alemán se le saltarán los ojos. Se perseguirá, se sancionará, se detendrá; se generalizará el estado de sitio y, para coronarlo todo, se introducirá finalmente una nueva Constitución, una ley electoral censitaria y una Cámara de los Lores, en la que la actual Primera Cámara figurará como Segunda.3

En una palabra, se irá tan lejos como lo permita el coraje prusiano.

Por nuestra parte, solo deseamos que el señor Manteuffel vuelva a convocar la difunta Dieta Unificada.4

  1. El 27 de abril de 1849, después de que la Cámara se hubiera pronunciado a favor de la Constitución del Imperio votada en Fráncfort y contra el mantenimiento del estado de sitio en Berlín. ↩

  2. La Constitución otorgada por Federico Guillermo IV el 5 de diciembre de 1848, al mismo tiempo que disolvía la Asamblea Nacional prusiana. ↩

  3. La Primera Cámara prusiana, elegida por los grandes propietarios, fue aplazada el mismo día. El 30 de mayo de 1849 el gobierno otorgó una ley electoral de tres clases para la Segunda Cámara. ↩

  4. Asamblea de las dietas provinciales prusianas, reunida en 1847 y en abril de 1848. ↩