Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung (Colonia), n.º 263, del 4 de abril de 1849; la MEW no indica cuál de los dos lo escribió. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 393-394), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

*Colonia, 3 de abril. La sesión de la Asamblea Nacional francesa del 31 de marzo se distinguió por el discurso del «hombrecillo hábil», el señor Thiers,1 que con cínica franqueza y claridad inequívoca hizo la apología de los tratados de Viena de 18152 y los sostuvo como fundamento de la situación política existente en Europa. ¿No tenía el hombrecillo toda la razón cuando ridiculizó la contradicción de dejar subsistir esos tratados en los hechos y renegar de ellos en la fraseología jurídica? Y esa fue la prudente manera de proceder tanto del Gobierno provisional como de Cavaignac. La política exterior de Barrot fue la consecuencia necesaria de la política de Cavaignac, como la política exterior de Cavaignac fue la consecuencia necesaria de la política de Lamartine.3 Lamartine, como el Gobierno provisional en general, cuyo órgano para los asuntos exteriores era él, traicionó a Italia y a Polonia con el pretexto de no entorpecer el desarrollo interior de la República francesa. El estrépito de las armas habría sido una disonancia en su propaganda de las frases. Del mismo modo que el Gobierno provisional pretendía poder borrar con la frase de la «fraternidad» la oposición entre la clase burguesa y la clase obrera y hacer desaparecer con la fantasía la lucha de clases, así pretendía borrar la oposición entre las naciones y la guerra exterior. Bajo la égida del Gobierno provisional se reconstituyeron los opresores de los polacos, de los italianos y de los húngaros, al mismo tiempo que la burguesía francesa, que a finales de junio llevó a los hechos la fraternidad de Lamartine.4 Cavaignac mantuvo la paz hacia el exterior para hacer tranquilamente la guerra civil en el interior y no poner en peligro la aniquilación de la república roja vencida, la república obrera, por la decente república moderada, por la república burguesa. Con Cavaignac se restableció en Europa la vieja Santa Alianza, como en Francia la nueva santa alianza de legitimistas, filipistas, bonapartistas y republicanos «decentes».5 El ministerio de esta doble santa alianza es Odilon Barrot.6 Su política exterior es la política de esta santa alianza. Necesita la victoria de la contrarrevolución en el extranjero para consumar la contrarrevolución en la propia Francia.

En la sesión de la Asamblea Nacional del 31 de marzo, el Gobierno provisional reniega de Cavaignac; Cavaignac sostiene con razón que es descendiente legítimo del Gobierno provisional, y reniega a su vez de Odilon Barrot, que calla imperturbable, consciente de que el sentido de la revolución de febrero son los tratados de Viena de 1815. Flocon7 declara, sin que Barrot lo desmienta, que este ministerio puso hace dos días a Italia formalmente en entredicho y niega los pasaportes a todos los franceses, polacos e italianos que quieren ir allí. ¿Acaso no merece Barrot llegar a ser primer ministro de Enrique V?8

Ledru-Rollin,9 en su réplica a Thiers, confiesa por lo demás:

«Sí, tengo que confesarlo, obré mal; el Gobierno provisional habría tenido que mandar sus soldados a las fronteras, no para conquistar, sino para proteger a los hermanos oprimidos, y en este momento no habría ya ningún déspota en Europa. Pero si entonces vacilamos en empezar la guerra, la culpa fue de la monarquía, que había agotado nuestras finanzas y vaciado nuestros arsenales».

  1. Adolphe Thiers (1797-1877), político y historiador, ministro y jefe de gobierno bajo Luis Felipe; en 1849, uno de los jefes del «partido del orden». ↩

  2. Los tratados del Congreso de Viena (1814-1815), que fijaron el orden europeo tras la derrota de Napoleón. ↩

  3. Alphonse de Lamartine (1790-1869), poeta, ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno provisional surgido de la revolución de febrero de 1848. ↩

  4. Alusión al aplastamiento de la insurrección obrera de París del 23 al 26 de junio de 1848. ↩

  5. Legitimistas, partidarios de la rama primogénita de los Borbones; filipistas u orleanistas, de la casa de Orleans de Luis Felipe; bonapartistas, de Luis Bonaparte. ↩

  6. Odilon Barrot (1791-1873), jefe de la oposición dinástica bajo Luis Felipe y presidente del Consejo de ministros de Luis Bonaparte de diciembre de 1848 a octubre de 1849. ↩

  7. Ferdinand Flocon (1800-1866), periodista demócrata, miembro del Gobierno provisional de 1848. ↩

  8. El conde de Chambord (1820-1883), nieto de Carlos X, pretendiente legitimista al trono de Francia con el nombre de Enrique V. ↩

  9. Alexandre Ledru-Rollin (1807-1874), jefe de los demócratas pequeñoburgueses (la Montaña), ministro del Interior del Gobierno provisional de 1848. ↩