Artículo publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, n.º 277, 20 de abril de 1849 (Colonia), p. 1; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Texto original en alemán.

* Schleswig-Holstein. Las pérdidas en el combate de Düppel se dan ahora de nuevo como muy pequeñas: los alemanes habrían perdido 112 muertos y los daneses 200. Falta la cifra de heridos; a juzgar por las informaciones de Flensburg, según las cuales todos los hospitales y lazaretos están abarrotados, debió de ser en todo caso considerable.

En el estrecho de Alsen se trabaja intensamente en atrincheramientos dirigidos contra las baterías costeras danesas de Alsen. También se dice que una parte de los atrincheramientos de Düppel se empleará contra los daneses. El tren de puentes de Schleswig-Holstein, cierto número de zapadores prusianos, etc., han pasado ya por Flensburg hacia el Sundewitt, y se quiere intentar forzar el paso a Alsen bajo la protección de las baterías costeras. Las cañoneras danesas se habrían retirado por completo del estrecho de Alsen al Höruphaff, una ensenada que penetra profundamente en Alsen al sureste de Sonderburg.

Del norte, ninguna noticia nueva. Beseler ha llegado a Hadersleben, donde está el general Bonin. El 14, las tropas de allí todavía no tenían orden de avanzar hacia Jutlandia. Sin embargo, el 13 algunas unidades de Schleswig-Holstein habían efectuado un reconocimiento hasta varias aldeas jutlandesas, sin encontrar daneses.

En las aguas de la bahía de Kiel sigue merodeando un crucero danés, el Freja, que detiene en alta mar a todos los buques neutrales que se cruzan con él. Así, últimamente seis buques suecos que salían de Kiel solo con lastre fueron obligados a volver y escoltados por un vapor. El consulado sueco quiere protestar contra esta extraña forma de bloqueo.

Los daneses han ocupado las islas frisonas del norte, en la costa occidental de Schleswig, para reclutar a la fuerza marineros y embarcaciones de pesca e intentar con ellos incursiones de saqueo contra la costa. Gran número de jóvenes han huido a tierra firme. Los daneses parecen querer organizar la guerra naval al modo de sus antepasados, los piratas normandos del año 900. Pero al mismo tiempo no renuncian en absoluto a las ventajas de la guerra civilizada moderna: han provisto a sus buques de guerra de cohetes incendiarios, de los que las ciudades costeras de Schleswig pronto podrían recibir muestras.