Publicado sin firma en la Neue Rheinische Zeitung, núm. 225, del 18 de febrero de 1849; la MEW lo recoge entre los escritos de Marx y Engels sin precisar el autor. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 298-299), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Colonia, 16 de febrero. La Asociación por el Orden Legal de Breslau (una asociación «Con Dios por el Rey y la Patria»)1 dirige una carta abierta al doctor Julius Stein,2 en la que se dice entre otras cosas que la Neue Rheinische Zeitung se dejó engañar por los discursos conservadores del señor Stein lo mismo que los buenos filisteos de Breslau y lo «dio por perdido para la democracia».
Nos gustan las posiciones tajantes. Nunca hemos coqueteado con un partido parlamentario. El partido que nosotros representamos, el partido del pueblo, solo existe todavía en Alemania en estado elemental. Pero cuando se trata de una lucha contra el gobierno existente, nos aliamos incluso con nuestros enemigos. Aceptamos como un hecho la oposición prusiana oficial, tal como surge de las miserables condiciones de cultura alemanas que han existido hasta ahora, y por eso en la misma campaña electoral hemos dejado en segundo plano nuestras propias opiniones. Ahora, después de la elección, volvemos a afirmar nuestro antiguo punto de vista sin contemplaciones, no solo frente al gobierno, sino también frente a la oposición oficial.
La «Asociación por el Orden Legal» se equivoca. No damos al señor Stein, a Waldeck3 y consortes «por perdidos para la democracia». Siempre hemos felicitado a la democracia por no estar representada por los Stein, los Waldeck y consortes.
En uno de nuestros primeros números declaramos que la extrema izquierda de la Asamblea pactista de Berlín, con excepción de tres o cuatro personas, formaría en una Convención la extrema derecha.4 Nunca contamos a Stein y a Waldeck entre esos tres o cuatro.
En lo que respecta en particular al señor Stein, recordamos el tiempo en que se presentaba como constitucional fanático contra los republicanos y denunciaba en toda regla en la Schlesische Zeitung a los representantes de la clase obrera, o los hacía denunciar por un maestro de escuela de su misma cuerda, hoy miembro de la «Asociación por el Orden Legal».
Tan miserable como la Asamblea pactista fue la llamada fracción democrática de esa Asamblea. Era de prever que estos señores reconocerían ahora la Constitución otorgada para ser reelegidos. Retrata el punto de vista de estos señores que en los clubes democráticos nieguen a posteriori lo que antes de la elección afirmaban en las asambleas de compromisarios. Esa pequeña astucia liberal, ladina y taimada, nunca fue la diplomacia de los caracteres revolucionarios.
«Mit Gott für König und Vaterland», lema de la milicia prusiana desde 1813, adoptado por las asociaciones monárquicas de 1848-1849. ↩
Julius Stein (1813-1889), profesor de Breslau, diputado de la izquierda en la Asamblea Nacional prusiana de 1848 y elegido en 1849 a la segunda Cámara. ↩
Benedikt Waldeck (1802-1870), jurista, dirigente de la izquierda en la Asamblea Nacional prusiana. ↩
Alusión a la Convención Nacional francesa de 1792-1795. ↩