Escrito por Karl Marx en Londres el 18 de junio de 1855 y publicado en la Neue Oder-Zeitung (Breslau), núm. 283, del 21 de junio de 1855. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 303-304), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.

Londres, 18 de junio. Con la publicación del discurso del príncipe Alberto y la réplica de Palmerston se dieron algunas circunstancias llamativas. Los discursos se pronunciaron en Trinity House el sábado 9 de junio. Los diarios del lunes siguiente solo mencionaron de pasada la comida anual de la cofradía de la Trinidad, sin detenerse en el brindis del príncipe Alberto. Solo el miércoles 13 de junio el Daily News y el jueves 14 de junio el Times publicaron el brindis y el agradecimiento por el brindis. Resulta ahora que la publicación fue una jugada de lord Palmerston, que piensa restablecer su propia popularidad a costa de su regio panegirista. El príncipe Alberto advierte ahora a sus propias expensas adónde lleva la «confianza abnegada» en el noble vizconde, una confianza que tan importunamente recomendaba al país. El siguiente extracto del semanario de Reynolds1 puede mostrar cómo ha recibido la mayoría de la prensa semanal el brindis del príncipe Alberto. El periódico de Reynolds, nótese bien, tiene una circulación de 2.496.256 ejemplares. Tras una crítica detallada, dice, entre otras cosas:

«¡El censor real afirma que toda debilidad, toda carencia se denuncia, y a menudo incluso se exagera, con una especie de satisfacción morbosa! La paciencia del pueblo inglés es proverbial. Como Isacar,2 puede compararse a un asno agobiado bajo dos cargas, la usura y el monopolio de la tierra; pero esta censura del príncipe consorte es el insulto más insolente y mortal que hayan tenido que soportar incluso los ingleses. ¡Satisfacción morbosa! Es decir, el pueblo inglés hallaría una satisfacción morbosa en contemplar los terribles sufrimientos a que la traición y la imbecilidad aristocrática han expuesto a nuestros heroicos soldados; satisfacción morbosa en haber sido engañado por Austria; satisfacción morbosa en el derroche de 40.000.000 de libras esterlinas y en la pérdida de 40.000 de los guerreros más valientes; ¡satisfacción morbosa en haber provocado la desconfianza del aliado al que fingíamos ayudar y el desprecio del enemigo al que deseamos castigar! Pero la acusación no solo es insolente e insultante, sino también falsa y calumniosa en grado sumo. Sean cuales sean los defectos del pueblo inglés, y el cielo sabe que son numerosos, no saca satisfacción de la miseria de sus soldados y marineros ni del oprobio que se ha acumulado sobre el carácter de la nación. Salvo, desde luego, los alemanes principescos, los traidores aristócratas y sus parásitos abominables y repugnantes... Estamos dispuestos, no obstante, a conceder que es muy difícil para un sibarita indolente y carnoso, para un soldado de colchón de plumas, entender algo de los sufrimientos y las pruebas de los soldados y marineros de verdad... En un punto, sin embargo, coincidimos con el regio guerrero: el constitucionalismo es un enorme sham, una farsa, una forma de gobierno de lo más pesada, chapucera, inmanejable y perjudicial. Pero el príncipe se equivoca al suponer que no hay otra alternativa que el despotismo. Le rogamos que recuerde que existe una cosa llamada republicanismo, una alternativa en la que esta nación puede quizá refugiarse y hacia la que, según creemos, tiende la corriente de la opinión pública, en lugar de hacia el despotismo ilimitado que desea el marcial príncipe».

Hasta aquí el Reynolds's [Weekly Newspaper].

La nueva ley para la abolición del timbre de los periódicos3 recibió el domingo pasado la sanción real y entrará en vigor el 30 de junio. En adelante el timbre solo se exigirá para los ejemplares que hayan de enviarse francos por correo. De los diarios de Londres, el Morning Herald es el único que ha anunciado que baja su precio de 5 a 4 peniques. De los semanarios, en cambio, ya han anunciado una rebaja de 3 a 2 peniques un número mayor, como el Lloyd's, el Reynolds's, el People's Paper,4 etc. Un nuevo diario londinense, el Courier and Telegraph, del formato del Times, se anuncia a 2 peniques. De los semanarios nuevos a 2 peniques han salido hasta ahora en Londres: The Pilot (periódico católico), el Illustrated Times y el Town and Country Paper del señor Charles Knight.5 Por último, los señores Willet y Ledger han anunciado un penny paper semanal londinense (a 1 penique). Más importante es, sin embargo, la revolución que la abolición del impuesto del timbre ha provocado en la prensa de provincias. Solo en Glasgow aparecerán 4 nuevos diarios de a penique. En Liverpool y en Manchester, los periódicos que hasta ahora salían solo una o dos veces por semana se convertirán en diarios a 3, 2 y 1 penique. La emancipación de la prensa de provincias respecto de Londres, la descentralización del periodismo, fue en efecto el fin principal de la escuela de Manchester en su larga y tenaz campaña contra el timbre de los periódicos.

  1. Reynolds's Weekly Newspaper, semanario radical de Londres fundado en 1850 por George William MacArthur Reynolds. ↩

  2. Génesis 49, 14-15: «Isacar, asno fuerte, que se recuesta entre los apriscos». ↩

  3. El impuesto del timbre sobre los periódicos, que encarecía la prensa barata, se suprimió por una ley de junio de 1855. ↩

  4. Lloyd's Weekly Newspaper, semanario liberal; The People's Paper, semanario cartista dirigido por Ernest Jones, en el que colaboraron Marx y Engels. ↩

  5. Charles Knight (1791-1873), editor de publicaciones populares baratas. ↩