Escrito en inglés por Karl Marx y Friedrich Engels entre el 10 y el 22 de septiembre de 1857 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia. A Popular Dictionary of General Knowledge (Nueva York, D. Appleton and Company), tomo III, 1858, págs. 133-134. Traducido del texto de la enciclopedia, cotejado con la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 108-111, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en inglés
BENNIGSEN, Levin August Theophil, conde, general ruso, nacido en Brunswick el 10 de febrero de 1745, donde su padre servía como coronel de la guardia, y muerto el 3 de octubre de 1826. Pasó 5 años como paje en la corte hannoveriana de Jorge II; entró en el ejército de Hannover y, ascendido a capitán de la guardia de a pie, participó en la última campaña de la guerra de los Siete Años. Su desmedida pasión por el bello sexo hizo entonces más ruido que sus hazañas guerreras. Para casarse con la hija del barón de Steinberg, ministro de Hannover en la corte de Viena, dejó el ejército, se retiró a su finca hannoveriana de Banteln, se endeudó sin remedio a fuerza de gastos pródigos y, a la muerte de su mujer, resolvió rehacer su fortuna entrando al servicio militar de Rusia. Nombrado teniente coronel por Catalina II, sirvió primero a las órdenes de Rumiántsev contra los turcos y luego a las de Suvórov contra el rebelde Pugachov. Durante un permiso que se le concedió fue a Hannover a raptar a la señorita von Schwichelt, una dama famosa por su belleza. A su regreso a Rusia, la protección de Rumiántsev y de Potemkin le consiguió el mando de un regimiento. Tras distinguirse en el sitio de Ochákov, en 1788, fue nombrado general de brigada. En la campaña de Polonia de 1793-1794 mandó un cuerpo de tropas ligeras; fue nombrado general después de los combates de Orschani y Solli; decidió la victoria de Vilna rompiendo, al frente de la caballería, el centro del ejército polaco, y por algunos golpes de sorpresa audaces, ejecutados con éxito a orillas del bajo Niemen, Catalina II lo recompensó con la orden de San Vladímir, un sable de honor y 200 siervos. Durante su campaña de Polonia mostró las cualidades de un buen oficial de caballería —ardor, audacia y rapidez—, pero no las dotes superiores indispensables para el jefe de un ejército. Después de la campaña de Polonia fue enviado al ejército de Persia, donde, con un bombardeo de 10 días, obligó a rendirse a Derbent, a orillas del mar Caspio. La cruz de la orden de San Jorge de segunda clase fue el último regalo que recibió de Catalina II, a cuya muerte su sucesor lo llamó y lo puso en desgracia. El conde Pahlen, gobernador militar de San Petersburgo, organizaba entonces la conjura en la que Pablo perdió la vida. Pahlen, que conocía el carácter temerario de Bennigsen, lo puso en el secreto y le dio el puesto de honor: el de conducir a los conjurados al dormitorio del emperador. Fue Bennigsen quien sacó a Pablo de la chimenea donde se había escondido; y cuando los demás conjurados vacilaron, ante la negativa de Pablo a abdicar, Bennigsen exclamó: «¡Basta de palabras!», se desató la faja, se arrojó sobre Pablo y, tras una lucha en la que le ayudaron los otros, logró estrangular a la víctima. Para abreviar el proceso, Bennigsen le golpeó en la cabeza con una pesada tabaquera de plata. Inmediatamente después del advenimiento de Alejandro I, Bennigsen recibió un mando militar en Lituania. Al comienzo de la campaña de 1806-1807 mandaba un cuerpo del primer ejército, a las órdenes de Kamenski (el segundo lo mandaba Buxhöwden); intentó en vano cubrir Varsovia contra los franceses, se vio obligado a retirarse a Pułtusk, sobre el Narew, y allí, el 24 de diciembre de 18061, logró rechazar un ataque de Lannes y de Bernadotte, pues sus fuerzas eran muy superiores, ya que Napoleón había marchado con el grueso de las suyas contra el segundo ejército ruso. Bennigsen envió al emperador Alejandro partes jactanciosos y, a fuerza de intrigas contra Kamenski y Buxhöwden, pronto obtuvo el mando supremo del ejército destinado a operar contra Napoleón. A finales de enero de 1807 emprendió un movimiento ofensivo contra los cuarteles de invierno de Napoleón, escapó por pura casualidad de la trampa que Napoleón le había tendido y luego libró la batalla de Eylau. Caída Eylau el día 7, la batalla principal, que Bennigsen se vio obligado a aceptar para cortar la violenta persecución de Napoleón, tuvo lugar el 8 de febrero. La tenacidad de las tropas rusas, la llegada de los prusianos de Lestocq y la lentitud con que los distintos cuerpos franceses aparecieron en el campo de batalla dejaron dudosa la victoria. Ambos bandos se la atribuyeron y, en todo caso, el campo de Eylau fue, como dijo el propio Napoleón, el más sangriento de todas sus batallas. Bennigsen hizo cantar tedeums y recibió del zar una orden rusa, una pensión de 12.000 rublos y una carta de felicitación que lo ensalzaba como «el vencedor del capitán nunca vencido». En primavera se atrincheró en Heilsberg y no atacó a Napoleón mientras parte del ejército francés seguía ocupada en el sitio de Danzig; pero, tras la caída de Danzig y la reunión del ejército francés, pensó que había llegado el momento de atacar. Detenido primero por la vanguardia de Napoleón, que no tenía más que la tercera parte de sus propios efectivos, pronto Napoleón lo hizo retroceder a fuerza de maniobras hasta su campo atrincherado. Allí lo atacó Napoleón en vano el 10 de junio con solo dos cuerpos y algunos batallones de la guardia, pero al día siguiente lo indujo a abandonar el campo y emprender la retirada. Sin embargo, de pronto, y sin esperar a un cuerpo de 28.000 hombres que ya había llegado a Tilsit, volvió a la ofensiva, ocupó Friedland y desplegó allí su ejército con el río Alle a la espalda y el puente de Friedland como única línea de retirada. En lugar de avanzar con rapidez antes de que Napoleón pudiera concentrar sus tropas, se dejó entretener 5 o 6 horas por Lannes y Mortier, hasta que, hacia las 5 de la tarde, Napoleón tuvo dispuestas sus fuerzas y ordenó entonces el ataque. Los rusos fueron arrojados contra el río, Friedland fue tomada y el puente destruido por los propios rusos, aunque toda su ala derecha seguía en la orilla opuesta. Así se perdió la batalla de Friedland, el 14 de junio, que costó al ejército ruso más de 20.000 hombres. Se dijo que Bennigsen estaba por entonces bajo la influencia de su mujer, una polaca. Durante toda esta campaña Bennigsen cometió falta tras falta, y toda su conducta mostró una extraña mezcla de imprudencia temeraria y de débil irresolución. Durante la campaña de 1812 desplegó su principal actividad en el cuartel general del emperador Alejandro, donde intrigó contra Barclay de Tolly para ocupar su puesto. En la campaña de 1813 mandó un ejército ruso de reserva, y Alejandro lo hizo conde en el campo de batalla de Leipzig. Recibida después la orden de desalojar a Davout de Hamburgo, la sitió hasta que la abdicación de Napoleón, en abril de 1814, puso fin a las hostilidades. Por la ocupación pacífica de Hamburgo, que efectuó entonces, reclamó y obtuvo nuevos honores y emolumentos. Tras haber mandado el ejército del sur, en Besarabia, de 1814 a 1818, se retiró finalmente a su finca de Hannover, donde murió tras haber dilapidado la mayor parte de su fortuna, dejando a sus hijos pobres al servicio de Rusia.
La MEW da el 26 de diciembre, fecha de la batalla de Pułtusk. ↩