Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 24 de febrero de 1858 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia. A Popular Dictionary of General Knowledge, tomo III (Nueva York, D. Appleton, 1858), págs. 668-669. Traducido del texto de la Cyclopaedia, cotejado con la versión alemana de Marx/Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 272-274, por la Escuela de marxismo, 2026. Los cortes que el diccionario marca con una raya dentro del artículo se dan como párrafos. Las notas son nuestras. Texto original en inglés

Brescia, provincia de Lombardía, limitada al norte por Bérgamo y el Tirol, al oeste por Verona y Mantua, al sur por Cremona y al este por Lodi y Bérgamo.1 Superficie: 1.300 millas cuadradas; población: 350.000 habitantes. La fertilidad del suelo favorece los productos más selectos, y una de las ramas más importantes de la industria es el comercio de la seda, de la que se producen al año 1.000.000 de libras; hay 27 manufacturas de seda y 1.046 talleres de tejido de seda. Se obtienen al año unas 70.000 libras de lana de muy buena calidad, y hay no menos de 45 manufacturas de lana, 40 de tejidos de lana y algodón, 13 de paño, 27 de objetos de oro, plata y bronce, 12 de quincallería y porcelana, 7 imprentas, 137 fábricas de hierro y otros metales (el acero de Brescia goza de fama mundial) y 77 de armas de fuego y armas blancas, cuya excelencia valió a Brescia en otros tiempos el nombre de l'Armata.2 La mantequilla, el queso, el trigo, el maíz, el heno, el lino, las castañas, el aceite y el vino son otros tantos elementos de prosperidad. El comercio de la provincia se hace principalmente en la capital del mismo nombre.

La ciudad (la antigua Brixia) tiene 40.000 habitantes y está situada a orillas de los ríos Mella y Garza, al pie de una colina. El fuerte castillo de lo alto de la colina se llamaba antiguamente el halcón de Lombardía. Es una ciudad bien construida, agradable y animada, conocida por la abundancia de sus fuentes, de las que hay no menos de 72 en las calles y plazas, además de unas 100 en casas particulares. La catedral antigua y las demás iglesias contienen muchos cuadros de los grandes maestros italianos. La catedral nueva, o Duomo Nuovo, se empezó en 1604, pero la bóveda de la cúpula no se terminó hasta 1825. El principal ornamento de la iglesia de Santa Afra es La adúltera, de Tiziano. Hay en total más de 20 iglesias, todas notables por sus tesoros artísticos. Entre los edificios públicos notables está el Palazzo della Loggia, en la Piazza Vecchia, destinado a ayuntamiento, cuya hermosa fachada sufrió mucho con el bombardeo de abril de 1849. El Palazzo Tosi fue donado a la ciudad por el conde Tosi y contiene, entre muchos cuadros famosos, el célebre Salvador de Rafael. Las galerías de pintura de los palacios Averoldi, Fenaroli, Lecchi, Martinengo y otros son igualmente notables por su atractivo artístico. Toda una calle, el Corso del Teatro, tiene las fachadas de los segundos pisos decoradas con pinturas bíblicas, mitológicas e históricas. La Biblioteca Quiriniana, fundada a mediados del siglo XVIII por el cardenal Quirini, contiene más de 80.000 volúmenes, además de una gran colección de manuscritos curiosos y objetos antiguos. El monumento más singular de Brescia es el cementerio (Campo Santo), el más hermoso de Italia, construido en 1810, que consiste en un espacio semicircular delantero, rodeado de tumbas, y una hilera de cipreses. Brescia es sede del gobierno provincial, de un obispado, de un tribunal de comercio y de otros tribunales. Hay diversas instituciones benéficas, un seminario teológico, 2 gimnasios, un liceo, un jardín botánico, un gabinete de antigüedades y otro de historia natural, una sociedad agrícola, varias academias, entre ellas la filarmónica, una de las más antiguas de Italia, un casino, un buen teatro y, fuera de la ciudad, un gran recinto de casetas para la feria anual, que es una época de gran actividad y regocijo. El semanario de Brescia se llama Giornale della provincia Bresciana. En 1822 se excavó en las cercanías un templo romano de mármol. Brescia está unida por ferrocarril con Verona y con otras ciudades italianas. Se supone que la ciudad fue fundada por los etruscos. Tras la caída del Imperio romano fue saqueada por los godos y acabó pasando a manos de los francos. Otón el Grande la elevó al rango de ciudad imperial libre, pero las luchas entre güelfos y gibelinos fueron una fuente de disturbios para la ciudad. Tras estar algún tiempo bajo el dominio de los señores de Verona, cayó en 1378 en poder de los milaneses. En 1426 la tomó Carmagnola; en 1438 la sitió Piccinino; en 1509 se rindió a los franceses; en 1512 la tomó el general veneciano Gritti, pero al final la liberó Gastón de Foix.3 Tras sufrir otros tres asedios en el siglo XVI, siguió en poder de Venecia hasta la caída de esa república. En la época napoleónica fue capital del departamento del Mella. En la revolución de 1849, los brescianos se alzaron en armas contra el poder de Austria, a la que estaban sometidos desde 1814. El general Haynau bombardeó la ciudad el 30 de marzo, y esta resistió hasta el mediodía del 2 de abril, cuando se vio obligada a rendirse y a pagar un rescate de 1.200.000 dólares para evitar su destrucción total.4

  1. Así en el original, que la versión alemana sigue: en realidad Bérgamo queda al oeste y Verona y Mantua al este de la provincia. ↩

  2. «La armada», en el sentido de arsenal o armería; la versión alemana glosa «die Waffenschmiede». ↩

  3. Así en el original. En 1512 Brescia se había sublevado contra los franceses y abierto sus puertas a Gritti; Gastón de Foix la recuperó para Francia y la saqueó. ↩

  4. Las llamadas «Diez Jornadas de Brescia», de finales de marzo de 1849; la brutalidad de la represión valió a Julius von Haynau el apodo de «la hiena de Brescia». ↩