Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 11 de febrero de 1858 y publicado sin firma en The New American Cyclopaedia. A Popular Dictionary of General Knowledge, tomo III (Nueva York, D. Appleton, 1858), pág. 693. Traducido del texto de la Cyclopaedia, cotejado con la versión alemana de Marx/Engels, Werke, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 263-264, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en inglés
Cabeza de puente o tête-de-pont, en fortificación, obra permanente o de campaña levantada en el extremo más alejado de un puente para protegerlo y permitir a quien lo ocupa maniobrar en las dos orillas del río. Las cabezas de puente son indispensables en las extensas fortalezas modernas situadas sobre grandes ríos o en la confluencia de dos ríos. En tal caso, la cabeza de puente suele estar formada por un arrabal de la orilla opuesta fortificado según las reglas; así, Kastel es la cabeza de puente de Maguncia, Ehrenbreitstein la de Coblenza y Deutz la de Colonia. En cuanto los franceses se apoderaron de Kehl durante la guerra revolucionaria, lo convirtieron en cabeza de puente de Estrasburgo. En Inglaterra puede considerarse a Gosport la cabeza de puente de Portsmouth, aunque no haya puente y aunque Portsmouth tenga que cumplir otras funciones, muy importantes. Como en este último caso, a menudo se llama cabeza de puente a una fortificación situada en la otra orilla de un río o de un brazo de mar aunque no haya puente, porque la fortificación, al permitir desembarcar tropas a su amparo y preparar operaciones ofensivas, cumple las mismas funciones y, desde el punto de vista estratégico, entra en la misma categoría. Cuando se habla de la posición de un ejército detrás de un gran río, se llaman cabezas de puente todos los puestos que ocupa en la orilla opuesta, sean fortalezas, aldeas atrincheradas u obras de campaña regulares, pues todos ellos le permiten desembocar con seguridad en el otro lado. Así, cuando en 1813 la retirada de Napoleón desde Rusia se detuvo detrás del Elba, Hamburgo, Magdeburgo, Wittenberg y Torgau fueron sus cabezas de puente en la orilla derecha de ese río. En la fortificación de campaña, las cabezas de puente son casi siempre obras muy sencillas, que consisten en un bonete (bonnet à prêtre)1 o, a veces, en un hornabeque o una obra coronada, abiertos hacia el río y con un reducto justo delante del puente. A veces una aldea, un grupo de granjas u otros edificios cercanos a un puente pueden convertirse en una cabeza de puente suficiente si se acondicionan como es debido para la defensa; porque, con la táctica actual de la infantería ligera, tales objetos, si admiten alguna defensa, pueden ofrecer una resistencia tan grande o mayor que cualquier obra de campaña levantada según las reglas del arte.
Obra exterior de fortificación con dos ángulos salientes y uno entrante en el frente, cuya planta recuerda el bonete de los clérigos. ↩