Escrito en francés por Friedrich Engels el 23 de diciembre de 1870 y publicado en L'Internationale (Bruselas), núm. 103, del 1 de enero de 1871. El original francés no está disponible en una edición libre; traducimos de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 17 (Berlín, 1962, pp. 281-282), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Londres, 23 de diciembre de 1870
¡Ciudadanos!
El Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores envía sus mejores deseos a vuestro VI Congreso. El solo hecho de que este congreso se reúna demuestra una vez más que el proletariado belga prosigue incansable sus esfuerzos por la emancipación de la clase obrera, y eso en un momento en que una guerra sangrienta y fratricida llena de espanto a toda Europa y aparta por ahora de la opinión pública cualquier otro interés.
Hemos comprobado con especial satisfacción que, respecto de esta guerra, las secciones belgas siguen el programa de acción y proclaman las ideas que dictan los intereses del proletariado de todos los países: rechazo de toda idea de conquista y mantenimiento de la República en Francia. Por lo demás, nuestros amigos belgas están en esto en pleno acuerdo con los obreros de los demás países.
Desde la ocupación de Ruan por los prusianos, las últimas comunicaciones que nos quedaban con Francia han quedado cortadas por el momento. Pero en Inglaterra, en América y en Alemania el movimiento contra la guerra de conquista y por el mantenimiento de la República francesa se ha extendido muy deprisa entre los obreros. Sobre todo en Alemania, ese movimiento ha cobrado tales proporciones que el Gobierno prusiano se ha visto obligado, en interés de su política reaccionaria y ávida de conquistas, a arremeter contra los obreros. El Comité del Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania, con sede en Brunswick, ha sido detenido; muchos miembros de ese partido han corrido la misma suerte. Por último, dos diputados del Reichstag de la Alemania del Norte, los ciudadanos Bebel y Liebknecht,1 que defendían allí las opiniones y los intereses de la clase obrera, han sido encerrados a buen recaudo. Se acusa a la Internacional de haber dado a todos esos ciudadanos instrucciones para una vasta conspiración revolucionaria. Estamos sin duda ante una segunda edición del famoso complot de la Internacional en París,2 complot que la policía bonapartista pretendió haber descubierto y que acabó deshaciéndose en una mísera nada. A pesar de esas persecuciones, el movimiento obrero internacional avanza y se fortalece cada vez más.
El presente congreso os ofrece una ocasión para averiguar cuántas secciones y otras sociedades adheridas existen y cuántos miembros tiene cada una, a fin de obtener así un cuadro exacto del progreso de nuestro movimiento en Bélgica. Querríamos que comunicarais al Consejo General el resultado de esa estadística sobre la situación de nuestra Asociación en Bélgica; nos esforzaremos por completar esa estadística también para los demás países. Ni que decir tiene que trataremos esa comunicación como confidencial y que no daremos a conocer al público los datos que saquemos de ella.
El Consejo General se permite además expresar la esperanza de que en el curso de 1871 las secciones belgas tengan ocasión también de acordarse de las resoluciones adoptadas en los distintos congresos internacionales sobre el pago de cuotas al Consejo General. A causa de la guerra actual, de la mayoría de los países del continente no llega dinero, y sabemos muy bien que también los obreros belgas sufren en carne propia la depresión general causada por esta guerra. El Consejo General plantea esta cuestión solo para recordar a las secciones belgas que, sin apoyo material, no estará en condiciones de llevar a cabo la propaganda con la amplitud que desea.
En ausencia del ciudadano Serraillier,3 secretario para Bélgica, el Consejo General ha encargado al firmante dirigir esta comunicación al congreso.
Salud y fraternidad
Friedrich Engels
August Bebel (1840-1913) y Wilhelm Liebknecht (1826-1900), dirigentes del Partido Obrero Socialdemócrata, diputados del Reichstag de la Confederación de Alemania del Norte, que votaron contra los créditos de guerra; fueron detenidos el 17 de diciembre de 1870 bajo la acusación de alta traición. ↩
El supuesto complot contra la vida de Napoleón III que sirvió de pretexto al tercer proceso contra la Internacional en París (junio-julio de 1870). ↩
Auguste Serraillier (nacido en 1840), obrero hormero francés, miembro del Consejo General y secretario corresponsal para Bélgica y para España; en septiembre de 1870 marchó a París como enviado del Consejo General. ↩