Escrita por Karl Marx y Friedrich Engels entre el 22 y el 30 de agosto de 1870; el Comité de Brunswick del Partido Obrero Socialdemócrata la publicó en extracto en la hoja Manifest des Ausschusses der social-demokratischen Arbeiterpartei (Manifiesto del Comité del Partido Obrero Socialdemócrata), del 5 de septiembre de 1870. Traducida de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 17 (Berlín, 1962, pp. 268-270), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
… La camarilla militar, el profesorado, la burguesía y la política de taberna pretenden que esto1 es el medio de proteger para siempre a Alemania de la guerra con Francia. Es, al contrario, el medio más probado de convertir esta guerra en una institución europea. Es, de hecho, el medio más seguro de perpetuar el despotismo militar en la Alemania rejuvenecida, como una necesidad para retener una Polonia occidental: Alsacia y Lorena. Es el medio más infalible de convertir la paz que venga en un mero armisticio hasta que Francia se haya recobrado lo bastante para reclamar el terreno perdido. Es el medio más infalible de arruinar a Alemania y a Francia desgarrándose mutuamente.
Los gran… y los nec…2 que han descubierto estas garantías de la paz perpetua deberían saber por la historia prusiana, por la cura de caballo que Napoleón aplicó en la paz de Tilsit,3 que semejantes medidas de fuerza para aquietar a un pueblo con vida producen precisamente lo contrario de lo que se proponen. ¡Y qué es Francia, aun después de perder Alsacia y Lorena, comparada con la Prusia de después de la paz de Tilsit!
Si el chovinismo francés, mientras duraron las condiciones del viejo sistema de Estados, tenía cierta justificación material en el hecho de que desde 1815 la capital, París, y con ella Francia, quedaban a merced del enemigo tras unas pocas batallas perdidas, ¿qué nuevo alimento no sacará en cuanto la frontera esté al este en los Vosgos y al norte en Metz?
Que los loreneses y los alsacianos desean las bendiciones del gobierno alemán, no se atreve a afirmarlo ni el más… teutón.4 Lo que se proclama es el principio del pangermanismo y de las fronteras «seguras», ¡que, aplicado desde el lado oriental, daría bonitos resultados para Alemania y para Europa!
Quien no esté del todo aturdido por el griterío del momento, o no tenga interés en aturdir al pueblo alemán, tiene que comprender que la guerra de 1870 lleva en su seno, con la misma necesidad, una guerra entre Alemania y Rusia, que la guerra de 1866 llevaba la guerra de 1870.
Digo necesariamente, inevitablemente, salvo en el improbable caso de que estalle antes una revolución en Rusia.
Si no se da ese caso improbable, la guerra entre Alemania y Rusia tiene que tratarse ya desde ahora como un fait accompli (un hecho consumado).
Depende enteramente de la conducta actual de los vencedores alemanes que esa guerra sea útil o dañina.
Si toman Alsacia y Lorena, Francia hará la guerra a Alemania junto con Rusia. Es superfluo señalar las funestas consecuencias.
Si hacen una paz honrosa con Francia, aquella guerra emancipará a Europa de la dictadura moscovita, hará que Prusia se disuelva en Alemania, permitirá un desarrollo pacífico al continente occidental y, por último, ayudará a abrirse paso a la revolución social rusa, cuyos elementos solo necesitan un impulso semejante desde fuera para desarrollarse, y será así también provechosa para el pueblo ruso.
Pero me temo que los gran… y los nec… seguirán con su loco juego sin que nadie se lo impida, si la clase obrera alemana no alza en masse su voz.
La guerra actual abre una nueva época de la historia universal, porque Alemania ha demostrado que, aun excluida la Austria alemana, es capaz de seguir su propio camino con independencia del extranjero. Que encuentre de momento su unidad en el cuartel prusiano es un castigo que se tiene bien merecido. Pero, aun así, un resultado se ha conseguido de inmediato. Las pequeñas miserias, como, por ejemplo, el conflicto entre los nacional-liberales del norte de Alemania y los del Partido Popular del sur,5 ya no estorbarán inútilmente. Las condiciones se desarrollarán y se simplificarán a gran escala. Si entonces la clase obrera alemana no desempeña el papel histórico que le corresponde, será culpa suya. Esta guerra ha trasladado de Francia a Alemania el centro de gravedad del movimiento obrero continental. Con ello recae mayor responsabilidad sobre la clase obrera alemana…
La anexión proyectada de Alsacia y Lorena. ↩
En el original, «Die Sch... und N...». En su ejemplar de la hoja volante, Engels completó al margen: Schufte und Narren, «granujas y necios». ↩
Por la paz de Tilsit (1807), Napoleón I arrebató a Prusia la mitad de su territorio; la humillación desembocó en las reformas prusianas y en la guerra de liberación de 1813. ↩
En el original, «der ... Teutone»; Engels anotó al margen de su ejemplar: enragierteste, «el más rabioso». ↩
El Partido Nacional-Liberal, de la burguesía del norte partidaria de la Prusia de Bismarck, y el Partido Popular (Volkspartei), de la democracia pequeñoburguesa del sur de Alemania, hostil a la hegemonía prusiana. ↩