Escrita en inglés por Friedrich Engels el 31 de octubre de 1871 y firmada por John Hales, secretario general del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Publicada en The Eastern Post, n.º 163, 11 de noviembre de 1871. Traducido del original inglés, según la transcripción del periódico hecha por Tony Brown para el Marxists Internet Archive, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en inglés.
Señor: El 31 de octubre apareció en The Times una carta sobre la Internacional firmada por Alexander Baillie Cochrane,1 a la que le pido espacio para responder en sus columnas. En primer lugar, el señor A. B. C.
«no sabe si el señor Odger sigue siendo presidente de la rama inglesa de esta sociedad».2
Desde septiembre de 1867 está abolido el cargo de presidente del Consejo General de la Internacional, al que el señor A. B. C. llama la rama inglesa de esta sociedad. Es bien sabido que, tras la publicación de nuestro manifiesto sobre la guerra civil en Francia (el pasado mes de junio), el señor Odger se retiró del Consejo General.
Después de leer algunos chismes continentales sobre la composición de nuestra conferencia de delegados, celebrada en Londres el pasado mes de septiembre, el señor A. B. C. aplica esa información al mitin público celebrado en St. Martin's Hall el 28 de septiembre de 1864. En ese mitin, como afirmó con acierto el corresponsal de The Times del 27 de octubre, se eligió el consejo provisional de la Asociación Internacional de los Trabajadores, pero no se eligió «al señor Odger presidente y a los señores Cremer y Wheeler secretarios», como dice el señor A. B. C.3
El señor A. B. C. pasa luego a demostrar la fiabilidad de su información con el siguiente «documento auténtico».
Primero:
«La bandera roja es el símbolo del amor universal».
Este documento auténtico no es más que el preámbulo de una de las innumerables falsificaciones publicadas recientemente en nombre de la Internacional por la policía de París, y que el Consejo General desautorizó en su momento.
Segundo:
«El programa de Ginebra, bajo la presidencia» (es bastante difícil entender cómo un programa puede estar bajo una presidencia) «del ruso Michael Bakunin, fue aceptado por el Consejo General de Londres en julio de 1869».
Este programa de Ginebra no es otra cosa que los estatutos de la Alianza de la Democracia Socialista, de Ginebra, ya citados en la circular de Jules Favre sobre la Internacional.4 Pues bien, en respuesta a esa circular declaré (véase The Times del 13 de junio) que el Consejo General nunca había publicado semejante documento. Al contrario, publicó un documento que anulaba los estatutos originales de la Alianza.5
Puedo añadir ahora que la conferencia celebrada recientemente en Londres ha liquidado definitivamente la Alianza fundada por Michael Bakunin, y que el Journal de Genève, ese digno representante de los dogmas de partido del señor A. B. C., ha asumido la defensa de la Alianza contra la Internacional.
Tercero: el señor A. B. C. saca de su fardo de «documentos auténticos» un extracto deformado de unas cartas privadas de nuestro amigo Eugène Dupont, publicadas hace tiempo por el ex fiscal bonapartista Oscar Testut.6 Antes de que el señor A. B. C. partiera hacia el continente en busca de esta «información fidedigna», ya había dado la vuelta a la prensa inglesa.
El señor Alexander Baillie Cochrane llama «infame» a nuestra sociedad. ¿Cómo voy a llamar yo a una sociedad que confía la tarea de hacer las leyes a ese mismo Alexander Baillie Cochrane?7
Atentamente le saluda,
John Hales
secretario general
Asociación Internacional de los Trabajadores, 256, High Holborn
Alexander Baillie-Cochrane (1816-1890), político conservador, diputado en la Cámara de los Comunes; más tarde, lord Lamington. ↩
George Odger (1813-1877), zapatero, dirigente del Consejo Sindical de Londres, presidente del Consejo General de la Internacional de 1864 a 1867. Se retiró del Consejo General en 1871, en desacuerdo con el manifiesto La guerra civil en Francia. ↩
William Randal Cremer (1828-1908), carpintero, fue secretario general del Consejo General de 1864 a 1866; George William Wheeler fue su tesorero en los primeros años. ↩
Jules Favre (1809-1880), ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Versalles, dirigió el 6 de junio de 1871 una circular a los gobiernos europeos pidiéndoles que persiguieran a la Internacional como enemiga del orden social. ↩
En diciembre de 1868 el Consejo General rechazó la admisión de la Alianza de la Democracia Socialista como organización internacional con estatutos y órganos propios dentro de la Internacional; en 1869, tras la anunciada disolución de la Alianza como tal, admitió a sus secciones como secciones ordinarias. ↩
Eugène Dupont (h. 1831-1881), fabricante de instrumentos musicales, secretario corresponsal del Consejo General para Francia. Oscar Testut, funcionario judicial francés, publicó en 1870 y 1871 libros contra la Internacional con documentos y cartas incautados por la policía. ↩
Es decir, el Parlamento británico, del que Cochrane era miembro. ↩