Escrito por Friedrich Engels el 15 de noviembre de 1891 y publicado en el Volksfreund (Brünn), n.º 22, 25 de noviembre de 1891. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 22 (Berlín, 1963, p. 261), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Londres, 15 de noviembre de 1891
¡Mis queridos camaradas!
Reciban mi más sincero agradecimiento por su amable invitación a la fiesta del décimo aniversario del Volksfreund.1 Por desgracia no puedo asistir en persona, porque me retiene aquí el trabajo en el tercer tomo de El capital de Marx, que por fin tiene que salir. Así que estas líneas tendrán que representarme.
Pero puedo felicitarles de todo corazón en su día de honor. Sé lo que cuesta mantener con vida durante diez años un órgano de combate socialdemócrata como el Volksfreund bajo la legislación austriaca de prensa y de policía, y conozco también, al menos en general, los sacrificios que ha habido que hacer para ello. Que lo hayan conseguido a pesar de todo es tanto más honroso cuanto que la legislación austriaca de prensa, consciente de que los órganos de las clases poseedoras son en general inofensivos, parece apuntar precisamente a arruinar a los periódicos obreros o a domesticarlos mediante la presión sobre sus recursos económicos. Y si los obreros de Brünn han conseguido, pese a esa presión financiera, sostener su periódico durante diez años, y además sin renegar en nada de su bandera, esa es otra de esas pruebas de constancia y de espíritu de sacrificio que hoy solo se encuentran entre los obreros.
No puedo cerrar estas líneas sin expresar una vez más mi gran alegría por que, mientras los burgueses jóvenes checos y viejos alemanes2 se tiran de los pelos a su alrededor, los obreros checos y alemanes luchen unánimes, hombro con hombro, por la emancipación de todo el proletariado.
De nuevo, muchas gracias y mi enhorabuena, de su viejo
Fr. Engels