Escrito por Friedrich Engels el 31 de mayo de 1892 y publicado en la Arbeiter-Zeitung (Viena), n.º 24, 10 de junio de 1892. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels, Werke, tomo 22 (Berlín, 1963, p. 312), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original en alemán.
Londres, 31 de mayo de 1892
¡Estimados compañeros y compañeras!
Os agradezco vuestra amable invitación al congreso del partido, dos veces prohibido y que espero que ahora llegue a celebrarse.1 Y aunque no me sea dado asistir a vuestras sesiones como invitado, aprovecho con alegría la ocasión para enviar a los compañeros austriacos reunidos mi saludo y el testimonio de mi vivo interés. Nosotros, que gozamos aquí de una libertad de movimiento como no se conoce en todo el continente, sabemos apreciar sin duda que, pese a las numerosas barreras que estrechan su campo de acción, los obreros austriacos hayan conquistado la gloriosa posición que hoy ocupan. Y puedo asegurarles que también aquí, en la patria de la gran industria, la causa obrera avanza; y es que lo más significativo y alentador de nuestros días es que, miremos adonde miremos, los obreros están en todas partes en marcha incontenible.
Vuestro viejo
Friedrich Engels
El segundo congreso de la socialdemocracia austriaca se celebró en Viena en junio de 1892, tras haber sido prohibido dos veces por las autoridades. ↩