Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 31 de marzo de 1851. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 80, pp. 177-179) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
31 de marzo de 1851.
28, Dean Street, Soho.
Querido Engels:
Mientras tú te dedicas a la historia militar,1 yo libro una pequeña guerra en la que by and by2 amenazo con sucumbir y de la que ni Napoleón ni siquiera Willich, el Cromwell comunista, habrían encontrado salida.
Sabes que el 23 de marzo tenía que pagar 31 £ 10 chelines al viejo Bamberger3 y el 16, 10 £ al judío Stiebel, todo por letras en circulación. Primero hice que Jenny se lo pidiera directamente a mi suegra. La respuesta fue que el señor Edgar4 ha sido expedido otra vez a México con el resto del dinero de Jenny y que yo no podía sacar ni un céntimo.
Entonces escribí a mi madre y la amenacé con girar letras contra ella y, si no las pagaba, irme a Prusia y dejar que me encerrasen. Esto último lo tenía de veras pensado para ese caso, pero, naturalmente, ese recurso se acabó desde el momento en que los asnos de los periódicos empezaron a aullar sobre el abandono de los obreros, la decadencia de mi popularidad y cosas por el estilo. De otro modo, la cosa habría parecido un golpe de teatro político, una imitación más o menos premeditada de Jesucristo Kinkel.5 Le había fijado a mi vieja el 20 de marzo como plazo.
El 10 de marzo me escribió que iban a escribir a los parientes; el 18 de marzo me escribe que los parientes no habían escrito, lo que quería decir que el asunto estaba zanjado. Le contesté en seguida que me mantenía en lo dicho en mi primera carta.
A Stiebel le pagué el 16 de marzo sus 10 £ con la ayuda de Pieper. El 23 de marzo, después de dar unos cuantos pasos infructuosos, la letra del viejo Bamberger tuvo que acabar, naturalmente, protestada. Tuve una escena espantosa con el viejo, que además despotricó espantosamente contra mí en casa del digno Seiler.6 El asno había pedido informes sobre mí, por medio de su banker7 en Tréveris, al banquero Lautz. Este tipo, banquero de mi vieja y enemigo personal mío, escribió aquí, naturalmente, las mayores sandeces sobre mí y además acabó de fanatizar a mi vieja contra mí.
Frente al viejo Bamberger no me quedó otro remedio que extenderle dos letras, una contra él para Londres, a cuatro semanas del 24 de marzo, y la otra a tres semanas contra mi vieja en Tréveris, para cubrir la primera. Avisé en seguida a la vieja. Hoy recibo a la vez que tu carta una de mi vieja en la que me trata de la manera más impertinente y llena de indignación moral, y me declara positivement8 que dejará protestar cualquier letra que yo gire contra ella.
Así que para el 21 de abril tengo que esperar lo peor del viejo Simon Bamberger, que se ha puesto furioso.
Al mismo tiempo, mi mujer dio a luz el 28 de marzo.9 El parto fue fácil, pero ahora está en cama muy enferma, más por causas burguesas que físicas. Y encima no tengo verbalement10 ni un farthing11 en casa, y en cambio tanto más facturas del pequeño commerce,12 carnicero, panadero and so forth.13
Dentro de siete u ocho días tendré aquí copia del testamento de Escocia.14 Si se puede sacar algo de él, el pequeño Bamberger lo hará en su propio interés. Pero no puedo fiarme de eso.
Reconocerás que toda esta mierda junta es passablement15 agradable y que estoy metido en el barro pequeñoburgués hasta la coronilla. ¡Y encima uno ha explotado a los obreros! ¡Y aspira a la dictadura! Quelle horreur.16
Mais ce n'est pas tout.17 El fabricante de Tréveris que me prestó dinero en Bruselas me apremia y me lo reclama porque su ferrería va mal. Tant pis pour lui.18 No puedo complacerle.
Pero por último, para darle al asunto un remate tragicómico, se añade un mystère que ahora te revelaré en très peu de mots.19 Pero justo ahora me interrumpen y tengo que ir a cuidar a mi mujer. Así que lo otro, en lo que también tú tienes un papel, la próxima vez.
Tuyo, K. M.
Apropos! ¿Cómo calculan los comerciantes, fabricants,20 etc., la parte de sus ingresos que consumen ellos mismos? ¿Ese dinero también lo sacan del banker o cómo se hace? Te pido respuesta sobre esto.
En Manchester, Engels había empezado a estudiar sistemáticamente la ciencia y la historia militares. ↩
«Poco a poco». ↩
Simon Bamberger, banquero alemán de Londres, acreedor de Marx; el «pequeño Bamberger» del párrafo siguiente es su hijo Louis. ↩
Edgar von Westphalen (1819-1890), hermano de Jenny Marx, que había emigrado a América. ↩
Gottfried Kinkel (1815-1882), poeta y profesor demócrata, condenado tras la campaña de Baden de 1849; su fuga de la prisión de Spandau en noviembre de 1850 lo convirtió en héroe y mártir de la prensa liberal y de la emigración. ↩
Sebastian Seiler, periodista, miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado en Londres. ↩
«Banquero». ↩
«Rotundamente». ↩
Nació su hija Franziska, que murió en abril de 1852. ↩
«Literalmente». ↩
Cuarto de penique, la moneda inglesa de menor valor. ↩
«Comercio», es decir, los tenderos del barrio. ↩
«Etcétera». ↩
Un testamento de parientes escoceses de la familia de Jenny Marx, de cuya herencia esperaba Marx sacar algo. ↩
«Pasablemente». ↩
«¡Qué horror!». ↩
«Pero eso no es todo». ↩
«Peor para él». ↩
«En muy pocas palabras». ↩
«Fabricantes». ↩