Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 5 de mayo de 1851 (el lugar y el año los establece la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 87, pp. 191-193) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
5 de mayo.
Querido Engels:
Te mando a continuación una copia del artículo sobre la aplicación de la electricidad a la agricultura, literalmente en inglés. Ten la bondad de escribirme a vuelta de correo:
qué piensas del asunto.
Explícame la historia, porque no acabo de entenderla, in plain German.1
[Esquema: un rectángulo ABCD (A y D arriba, B y C abajo), dividido por una línea longitudinal de E (a la izquierda, «North») a F (a la derecha, «South») y por una transversal de G (arriba) a H (abajo); rotulado «Seventy six Yards» y «Fourty Yards».]
Un campo se divide en cuadros oblongos de 76 yardas de largo y 40 de ancho, que contienen por tanto exactamente un acre cada uno. Lo de arriba es el plano de uno de esos cuadros.2
En cada uno de los puntos A, B, C y D se clavan estacas en el suelo; las líneas exteriores representan fuertes alambres de hierro, tendidos desde cada una de las 4 estacas y sujetos a ellas, que se comunican entre sí formando un cuadro de alambre hundido 3 pulgadas bajo la superficie; en los puntos E y F se clavan en el suelo postes de 15 pies de alto; un alambre se une al alambre transversal bajo la superficie en el punto E, se sube por el poste y a lo largo del centro del cuadro hasta lo alto del poste en F, por el que se baja y se fija al alambre transversal bajo la superficie en ese punto. Hemos de advertir aquí que el cuadro debe estar orientado de norte a sur, de modo que el alambre que va de E a F forme ángulo recto con el ecuador. Es bien sabido que en la atmósfera se genera una cantidad considerable de electricidad, que viaja constantemente de este a oeste con el movimiento de la tierra. Esta electricidad la atrae el alambre suspendido de E a F, y se comunica a los alambres que forman el cuadro bajo la superficie del suelo desde los puntos A, B, C y D… podría generarse cualquier cantidad de electricidad que se necesitara colocando bajo tierra, en el punto G, un saco de carbón vegetal, y placas de cinc en el punto H, y uniendo ambos por un alambre que pase sobre dos postes semejantes a los de E y F y cruce el alambre longitudinal que sale de esos puntos. El coste de esta aplicación se calcula en una libra por acre, y se cuenta con que dure de 10 a 15 años, si los alambres se levantan con cuidado y se reponen cada año.
Los postes se hacen de madera seca. Al aumentar la superficie disminuye el coste… La manera de trazar la parcela es la siguiente. Con una brújula de marino y trozos medidos de cordel corriente se marcan los lugares de las clavijas de madera a las que se sujeta el alambre enterrado (haciéndolo pasar por una pequeña grapa). Hay que cuidar de que el largo del alambre enterrado vaya exactamente de norte a sur según la brújula, y el ancho exactamente de este a oeste. Este alambre debe colocarse a dos o tres pulgadas de profundidad en la tierra. Con esto quedan completas las líneas del alambre enterrado. El alambre suspendido debe sujetarse a los alambres enterrados, y estar en contacto con ellos, por sus dos extremos. Por eso hay que clavar una clavija de madera con una grapa, y, una vez colocados los dos postes (uno de 14 pies y el otro de 15) exactamente de norte a sur según la brújula, se tiende el alambre sobre ellos y se sujeta a la estaca de madera, pero tocando también en ese punto el alambre enterrado. El alambre suspendido debe quedar demasiado tirante, pues si no el viento lo romperá.3
Voilà l’affaire.4
Los «hombres centrales» alemanes se han vuelto a unir por enésima vez,5 y así aparece un anuncio del general Haug que anuncia para el 10 de mayo la salida de su Kosmos, con la colaboración de los señores Ruge, Kinkel, Ronge, etc.6 Va a ser precioso.
Acaba de traerme Tupman una carta de Miquel7 de la que se desprende que los demócratas alemanes —también algunos comunistas—, con el pasquín de mierda de Ruge en Bremen a la cabeza,8 no se cansan de calumniarme, y esas cosas, naturalmente, cunden como la pólvora entre los filisteos y los Straubinger9 alemanes. Los tipos deben de tenerme un miedo atroz para echar mano ya de todos los medios con tal de hacerme imposible la estancia en Alemania.
Tu K. M.
Jones dio ayer una conferencia realmente estupenda contra el cooperative movement, en la que atacó de front a su propio público.10 Me dijo que del periódico con Harney probablemente no saldrá nada, porque con la mujer de este no hay manera de cerrar un trato. De momento va a sacar por su cuenta una revista.11
«En alemán llano». ↩
El artículo copiado, en inglés en el original, salvo algunas frases intercaladas por Marx en alemán, como esta. ↩
Así en el original («must be drawn too tight»); el sentido pide «no debe quedar demasiado tirante». ↩
«Ese es el asunto». ↩
Ironía de Marx y Engels sobre los jefes de la emigración democrática alemana en Londres (Ruge, Kinkel, Ronge…), que formaban y deshacían una y otra vez «comités centrales». ↩
Ernst Haug, antiguo oficial austriaco, combatiente en la defensa de Roma de 1849, emigrado en Londres, publicó allí en 1851 el semanario Kosmos. Arnold Ruge, publicista de la izquierda hegeliana, diputado en Fráncfort en 1848; Gottfried Kinkel, poeta y profesor de Bonn, condenado tras la campaña del Palatinado y liberado de la prisión de Spandau en 1850; Johannes Ronge, fundador del movimiento de los «católicos alemanes». ↩
Tupman (como el personaje de Los papeles póstumos del club Pickwick, de Dickens) es el apodo de Wilhelm Pieper, joven emigrado que ayudaba a Marx como secretario; en la carta de Engels del 8 de mayo, el mismo envío va «por Pieper» y en la del 9 «por Tupman». Johannes Miquel, entonces estudiante y miembro de la Liga de los Comunistas en Gotinga; más tarde ministro de Hacienda de Prusia. ↩
La Bremer Tages-Chronik, diario demócrata de Bremen en el que colaboraba Ruge. ↩
Oficiales artesanos alemanes que iban de ciudad en ciudad; Marx y Engels usan el nombre con desprecio para el gremialismo de los artesanos. ↩
Ernest Jones, dirigente de la izquierda cartista. Cooperative movement: «movimiento cooperativo»; de front: «de frente». ↩
George Julian Harney, dirigente cartista, director del Northern Star y luego de The Friend of the People. La revista de Jones fue Notes to the People (1851-1852). ↩