Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 14 de diciembre de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 234, pp. 441-442) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
14 de diciembre de 1852.
28, Deanstreet, Soho, London.
Querido Engels:
Te he acompañado todo este tiempo con almorranas. Solo que esta vez, en mi caso, como por suerte coincidieron con la época de las vacas flacas, se quedan sin el desarrollo «pérfido». En caso de necesidad tienes que ponerte sanguijuelas. C’est le grand moyen.1
El dinero lo recibí ayer hizo ocho días.
Por la siguiente copia de una carta de Schabelitz hijo verás cómo están las Revelaciones sobre el proceso de los comunistas de Colonia:2
Basilea, 11 de diciembre de 1852.
«¡Querido Marx! El manuscrito llegó anteayer intacto a mis manos y hoy ya leo la primera prueba. El folleto se compone con letra completamente nueva, espléndidamente, y se imprime en dieciseisavo. La corrección la haremos lo mejor posible. El conjunto dará de 70 a 80 páginas impresas, y creo que podemos fijar el precio del ejemplar en 10 silbergroschen, porque en todo caso es probable que se confisque una parte de la tirada (2000 ejemplares). El envío principal lo haremos a la provincia del Rin. Estoy convencido de que el folleto causará una sensación enorme, porque es una obra maestra. Éramos cuatro personas cuando leímos el manuscrito, y entre ellas dos hombres muy competentes y de buen juicio (¿se contará Schabelitz a sí mismo entre esos «competentes»?), y todos fuimos unánimes en nuestros elogios. Desde luego, con esto se le levanta al gobierno prusiano un “monumento”. Con saludos cordiales al partido Marx.
Suyo, J. Schabelitz.»
Esta última broma se refiere a que yo temía un poco que Schabelitz se escandalizara del trato rudo que se da al partido de Willich y Schapper, al que él mismo perteneció plus ou moins.
Como lo principal es el secreto, para que la cosa no se confisque en seguida en la frontera alemana, he hecho correr aquí por todas partes que en América aparece un folleto sobre el asunto de Colonia.
Para no molestarte en tu estado hemorroidal, he hecho traducir a Pieper, tant bien que mal,3 una crítica del presupuesto de Disraeli destinada a Dana, y el viernes pasado la mandé a América.
Perdona que esta vez no escriba más. Tengo un dolor de cabeza de todos los diablos.
Tu K. Marx.
«Es el gran remedio». ↩
Las Revelaciones, escritas por Marx en octubre-diciembre de 1852 sobre el proceso de los comunistas de Colonia (octubre-noviembre de 1852), se imprimieron en Basilea en casa de Jakob Schabelitz; en enero de 1853 la policía de Baden confiscó en la frontera casi toda la edición. Se reimprimieron en Boston en 1853. ↩
«Mal que bien». ↩