Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 26 de abril de 1853. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 247, pp. 465-466) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
26 de abril de 1853.
Dear Frederic:
Me temo que el viaje que tenía previsto se va a quedar en nada. Bamberger1 no puede descontarme la letra, y Friedländer, que casi me lo había prometido, dice définitivement2 que no. Por eso le he escrito a Strohn,3 pero lo considero una mera formalidad que cumplo pour acquit de conscience4 y por complacer a mi mujer, sin creer que vaya a salir nada de ahí.
Con motivo de una correspondencia en la que anuncio a la Tribune5 que Mazzini está aquí6 (cosa que sus amigos vuelven a negar ahora, creo que por orden suya), y que contiene además el primer artículo sobre los turcos, el periódico publica un pequeño artículo de fondo sobre la feliz escapada de Mazzini y aprovecha para comentar:
«A este respecto, es justo que rindamos tributo a la notable capacidad del corresponsal que nos proporciona esta interesante noticia. El señor Marx tiene opiniones muy firmes y propias, con algunas de las cuales estamos lejos de coincidir, pero quien no lee sus cartas desatiende una de las fuentes de información más instructivas sobre las grandes cuestiones de la política europea actual».7 Ya ves que estoy aquí atascado. He recibido además una carta muy interesante de Cluß,8 con dos números de las confesiones de Hirsch9 (todavía sin terminar). No te mando aún el material porque quizá alguna casualidad me permita ir yo mismo y llevártelo. Si voy, en todo caso te avisaré antes. ¿Cuándo llega tu viejo? No quiero tropezarme con él.
Si Dana10 me indicara aquí una casa, como ya le he pedido tres veces, al menos habría salido de lo peor.
Ad vocem11 Hirsch: al principio yo era de tu opinión, pero la cosa es de otra manera. Stieber y Goldheim12 están aquí, eso es seguro, para «mediar» con Berlín en la conspiración de la pólvora de Kossuth.13 El mismo tipo que me escribió el papelucho anónimo escribió ese mismo día, palabra por palabra, lo siguiente a Schärttner y Göhringer:14
«Londres, 21 de abril de 1853.
Aviso.
Recién llegados aquí: el consejero de policía Stieber y el judío Goldheim, teniente de policía, ambos de Berlín.
Señas
| de Stieber: | del judío Goldheim: |
|---|---|
| Estatura media (unos cinco pies). | unos seis pies. |
| Pelo: negro, corto. | negro, corto. |
| Bigote: ídem, ídem. | ídem, ídem. |
| Tez: amarilla y gastada. | amarilla, cara abotargada. |
| Lleva pantalones estrechos oscuros, una chaqueta azul, un sombrero de tela que se puede plegar y gafas. | Lleva pantalones negros, una chaqueta blanco-amarillenta y sombrero negro. |
NB. Los dos van siempre juntos y los acompañan Hirsch, dependiente de comercio de Hamburgo, y Künig, empleado de correos, natural del pueblo de Willich. Hoy Stieber y Goldheim han tenido una reunión con Bangya.15 Stieber y Goldheim van todos los días, sin falta, entre las once y las tres, a la legación de Prusia».
Creo que el autor es Henry de l’Aspée, amigo y paisano de O. Dietz,16 el mismo policía ofendido que, como recordarás, debía tener con nosotros, cuando llegaste aquí, más revelaciones.17 Ya ves cómo «Hirsch» va preparando el terreno. Nada podía venirle peor a Willich-Kinkel.
Farewell.18
Tu K. M.
En cuanto a la libra, le daré 10 chelines a cada uno, porque, por lo que sé, Pieper19 tiene ahora perspectivas de cobrar su dinero sin pleito. El pobre diablo está condenadamente sifilítico y, encima, en malas circumstances20 y demasiado atolondrado para salir adelante.
Louis Bamberger, hijo del banquero Simon Bamberger, emigrado alemán en Londres a quien Marx recurría para descontar letras. ↩
«Definitivamente». ↩
Wilhelm Strohn, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, comerciante en Bradford. ↩
«Por descargo de conciencia». ↩
La New-York Daily Tribune, de la que Marx era corresponsal en Londres; muchos de sus artículos los escribía Engels. ↩
Giuseppe Mazzini había vuelto en secreto a Londres tras el fracaso de la insurrección de Milán del 6 de febrero de 1853. ↩
En inglés en la carta: «In this connection we may properly pay a tribute to the remarkable ability of the correspondent by whom this interesting piece of intelligence is furnished. Mr. Marx has very decided opinions of his own, with some of which we are far from agreeing, but those who do not read his letters neglect one of the most instructive sources of information on the great questions of current European politics». ↩
Adolf Cluß, miembro de la Liga de los Comunistas emigrado a Estados Unidos, empleado en Washington y corresponsal de Marx. ↩
Wilhelm Hirsch, espía de la policía prusiana que fabricó el falso «libro de actas» presentado en el proceso de los comunistas de Colonia (1852). En 1853 publicó en Nueva York, en el Belletristisches Journal, una confesión de sus manejos. ↩
Charles A. Dana, director adjunto de la Tribune. Marx le había pedido que le indicara una casa de Londres que le descontara las letras giradas contra el periódico. ↩
«A propósito de». ↩
Wilhelm Stieber, consejero de policía prusiano, principal artífice de la acusación en el proceso de Colonia; Goldheim, oficial de la policía de Berlín que trabajó con él en ese asunto. ↩
En abril de 1853 la policía de Londres descubrió en Rotherhithe un depósito de pólvora y cohetes de guerra que la prensa atribuyó a Kossuth y a los emigrados húngaros. ↩
Schärttner y Göhringer, emigrados alemanes y taberneros en Londres, del bando de Willich y Schapper. ↩
János Bangya, oficial húngaro, agente de Kossuth y a la vez espía al servicio de varias policías. ↩
Oswald Dietz, emigrado alemán en Londres, de la fracción Willich-Schapper. ↩
Según los editores de la MEGA, falta probablemente una palabra («una reunión»): el policía debía tener con ellos una reunión para hacerles más revelaciones. ↩
«Adiós». ↩
Wilhelm Pieper, emigrado alemán en Londres, amigo de Marx y a ratos su secretario. La libra la había mandado Engels con su carta del mismo día (Engels a Marx, 26 de abril de 1853) para dos necesitados. ↩
«Circunstancias». ↩