Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 3 de junio de 1854. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 313, pp. 34-36) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

3 de junio de 1854. 28, Deanstreet, Soho, London.

Querido Frederic:

Ahora que yo estoy otra vez en pie y los niños ya se han levantado todos de la cama, aunque todavía no salen de casa, mi mujer, probablemente por las noches en vela y los cuidados a los enfermos, está muy decaída, y lo peor es que no quiere consultar al médico, sino que se administra ella misma las medicinas, con el pretexto de que las de Freund1 la pusieron todavía más enferma hace dos años, en una indisposición parecida. Si la cosa no mejora, acabaré imponiéndome por la fuerza. Por eso no puedo escribir correspondencias los martes, porque Pieper,2 ese día precisamente, no puede hacerme de secretario por sus clases, y a mi mujer, en su estado actual, no se la puede atormentar con escribir. Ya ves que me he convertido en un auténtico Peter Schlemihl.3 Sin embargo, durante años toda la casa ha estado, por término medio, muy bien, y espero que vuelva a estarlo cuando haya pasado esta crisis. Au fond,4 es bueno que toda la casa pase por ello por turno.

En una correspondencia de ayer me he divertido a costa del plan de guerra del Times del jueves. Aunque —si hay que creer a los periódicos franceses— no parece ser oficial. El Moniteur informa que Omer Pachá corre en auxilio de Silistra. Quizá sea solo una noticia para tener contentos a los parisinos y contrarrestar la presencia del gran Boichot5 en París. Con los partes rusos y los de Napier6 del periódico de hoy no consigo aclararme. Au bout,7 parece que los ingleses no han conseguido otra vez nada.

Ayer se me presentó un vago demócrata de recia osamenta llamado doctor Otto. Flaco de nacimiento.8 Dice que acaba de ser expulsado de Schleswig-Holstein. Participó en 1848-1849 en el movimiento de Schleswig-Holstein y en el «turingio». ¿Sabe Lupus quizá algunos detalles sobre el hombre?

He terminado de leer el Archivio delle cose d'Italia.9 Las «Considerazioni» del autor, añadidas al final, tratan de demostrar, en contradicción con los documentos que él mismo ha recopilado, que la Giovane Italia y, consequently, Giuseppe Mazzini fueron el alma del movimiento de 1848.10 Pero especialmente divertido es el final, donde se demuestra que los movimientos han de perder su carácter estrechamente nacional: fraternización entre las distintas naciones, que en 1848-1849 se hundieron por su aislamiento; Rusia o los United States of Europe. Llegado a este punto, se revela:

«La servidumbre de Italia es pacto europeo: Italia no puede ser libre más que en el seno de una Europa libre. Entonces se hizo manifiesto que había que sancionar, contra la alianza de los pocos opresores, la omnipotente alianza de los oprimidos.» Y esta «omnipotente alleanza degli oppressi» la ha llevado a cabo Mazzini del modo siguiente: «Entonces Mazzini cumplió su ardua misión, dictando con Ledru-Rollin y Darasz y Ruge un nuevo pacto que estrecha a Italia no solo con Polonia y con Francia, sino con la propia Alemania, hasta ahora sierva voluntaria y casi sacerdotisa de la servidumbre. Y así, desde las partes opuestas y desde las gentes más enemigas, llegan los peregrinos al santuario común de la libertad.»11

De América he recibido periódicos, pero todavía ninguna carta. En la hojita de Dulon12 declara «Ruge», que concluyó el nuovo patto con Mazzini, que ahora hay perspectivas —gracias a la guerra contra Rusia— de un desarrollo «liberal» en Alemania, y que, aunque solo se alcanzara la «libertad como en Inglaterra», habría que tomar parte en ello. Situarse en el punto de vista pesimista sería «infame, perezoso, ruso». Ya ves: la perspectiva de que su fortuna privada se acabe dentro de un año dispone al noble a sumarse a cualquier «progreso» y, au cas de besoin,13 a volverse constitucional.

Tu K. M.

  1. Médico de la familia Marx. ↩

  2. Wilhelm Pieper, emigrado alemán en Londres, que daba clases y hacía de secretario de Marx. ↩

  3. El protagonista de la novela de Chamisso La maravillosa historia de Peter Schlemihl, que vende su sombra al diablo. ↩

  4. «En el fondo». ↩

  5. Jean-Baptiste Boichot, sargento y diputado francés de 1849, emigrado tras el 13 de junio de 1849; regresó clandestinamente a París en 1854 y fue detenido. ↩

  6. Sir Charles Napier, almirante británico, al mando de la flota del Báltico. ↩

  7. «Al fin y al cabo». ↩

  8. Así en la MEGA¹ (Dünn von Geburt), que no casa con la «recia osamenta» de antes; probablemente es mala lectura por Däne von Geburt, «danés de nacimiento», que cuadra con lo que sigue sobre Schleswig-Holstein. ↩

  9. Archivio triennale delle cose d'Italia, recopilación de documentos de la revolución italiana de 1846-1849; véase la carta del 3 de mayo de 1854. ↩

  10. La Giovane Italia (Joven Italia), asociación republicana fundada por Mazzini en 1831. Consequently: «por consiguiente». ↩

  11. Albert Darasz, demócrata polaco emigrado, miembro con Mazzini, Ledru-Rollin y Ruge del Comité Central Democrático Europeo. Las citas están en italiano en el original. ↩

  12. Probablemente el periódico de Rudolf Dulon, pastor y demócrata alemán emigrado en los Estados Unidos. ↩

  13. «En caso de necesidad». ↩