Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 23 de mayo de 1856. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 387, pp. 136-138) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 23 de mayo de 1856.
Querido Marx:
En nuestro tour por Irlanda fuimos de Dublín a Galway, en la costa occidental, luego 20 millas al norte, tierra adentro, luego a Limerick, Shannon abajo hasta Tarbert, Tralee, Killarney y de vuelta a Dublín. En total, unas 450-500 millas inglesas dentro del país, de modo que hemos visto unos dos tercios del país entero. Salvo Dublín, que es a Londres lo que Düsseldorf a Berlín y conserva por completo el carácter de la antigua pequeña capital de corte, y que además está construida del todo a la inglesa, todo el país, y sobre todo las ciudades, tiene el aspecto de Francia o de la Alta Italia. Gendarmes, curas, abogados, burócratas, terratenientes en grata abundancia y una ausencia total de cualquier industria, de modo que apenas se entendería de qué viven todas estas plantas parásitas si la miseria de los campesinos no fuera su contrapartida. La «reglamentación» se ve por todas partes, el gobierno lo enreda todo, y del llamado selfgovernment1 ni rastro. Se puede considerar Irlanda como la primera colonia inglesa, y además como una que, por su cercanía, se sigue gobernando directamente a la antigua usanza; y ya aquí se nota que la llamada libertad de los ciudadanos ingleses descansa en la opresión de las colonias. En ningún país he visto tantos gendarmes, y la cara de aguardiente del gendarme prusiano ha alcanzado su más alta perfección en esta constabulary2 armada de carabina, bayoneta y esposas.
Lo propio del país son las ruinas: las más antiguas, de los siglos V y VI; las más recientes, del XIX, con todos los grados intermedios. Las más antiguas son solo iglesias; desde 1100, iglesias y castillos; desde 1800, casas de campesinos. En todo el oeste, pero sobre todo en la región de Galway, el país está cubierto de estas casas de campesinos en ruinas, abandonadas en su mayoría desde 1846.3 Nunca había creído que un hambre pudiera tener una realidad tan palpable. Pueblos enteros desiertos, y entre ellos los espléndidos parques de los landlords menores, casi los únicos que todavía viven allí; abogados, la mayoría. El hambre, la emigración y los clearances,4 juntos, han conseguido esto. Y ni siquiera hay ganado en los campos. El país es un desierto completo que nadie quiere. En el condado de Clare, al sur de Galway, la cosa mejora algo: allí por lo menos hay ganado, y hacia Limerick las colinas están magníficamente cultivadas por farmers, escoceses la mayoría, las ruinas desescombradas, y el país tiene un aire burgués. En el suroeste, mucha montaña y pantano, pero también una vegetación boscosa maravillosamente exuberante, luego otra vez hermosos pastos, sobre todo en Tipperary, y hacia Dublín una tierra en la que se ve que va pasando poco a poco a manos de grandes arrendatarios.
El país está completamente arruinado por las guerras de conquista de los ingleses desde 1100 hasta 1850 (en el fondo han durado hasta entonces, y el estado de sitio también). De la mayoría de las ruinas consta que se destruyeron durante esas guerras. El pueblo mismo ha adquirido así su carácter particular, y con todo el fanatismo nacional irlandés que tienen estos tipos, sienten que ya no están en su casa en su propio país. Ireland for the Saxon!5 Eso es lo que ahora se está realizando. El irlandés sabe que no puede competir con el inglés, que llega con medios superiores en todos los sentidos; la emigración seguirá hasta que el carácter predominantemente, incluso casi exclusivamente celta de la población se haya ido al diablo. ¡Cuántas veces han intentado los irlandeses llegar a algo, y cada vez los han aplastado, en lo político y en lo industrial! Se han convertido artificialmente, por una opresión sistemática, en una nación completamente arruinada y degradada, y ahora cumplen, como es sabido, la misión de proveer a Inglaterra, América, Australia, etc., de putas, jornaleros, maquereaux,6 rateros, estafadores, mendigos y demás chusma. El carácter de chusma está también en la aristocracia. Los terratenientes, aburguesados en todas partes, aquí están completamente arruinados y degradados. Sus casas de campo están rodeadas de enormes parques preciosos, pero alrededor todo es desierto, y de dónde ha de salir el dinero no se ve por ninguna parte. Estos tipos son para pegarles un tiro. De sangre mezclada, grandes, fuertes y guapos mozos en su mayoría, llevan todos unos bigotes enormes bajo colosales narices romanas, se dan falsos aires militares de colonel en retraite,7 recorren el país detrás de toda clase de diversiones, y si uno se informa, resulta que no tienen un céntimo, van cargados de deudas y viven con miedo al Encumbered Estates Court.8
Sobre la manera en que Inglaterra gobierna este país —represión y corrupción—, mucho antes de que Bonaparte lo intentara, otro día, si no vienes pronto por aquí. ¿Cómo va eso?9
Tu F. E.
«Autogobierno». ↩
La Irish Constabulary, policía armada de Irlanda. ↩
En 1846 se perdió casi por entero la cosecha de patata, en plena gran hambruna irlandesa (1845-1849). ↩
Desalojos en masa de los arrendatarios por los terratenientes. ↩
«¡Irlanda para el sajón!», vuelta del revés de la consigna nacionalista Ireland for the Irish. ↩
«Chulos». ↩
«Coronel retirado». ↩
Tribunal creado en 1849 para la venta forzosa de las fincas irlandesas cargadas de hipotecas. ↩
Marx pensaba ir a Manchester; véase su carta del mismo día, 1856-05-23 Marx a Engels. ↩