Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 22 de septiembre de 1856. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 395, pp. 145-147) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
22 de septiembre de 1856. 28, Dean Street, Soho.
Querido Engels:
Te habría acknowledged antes tu última carta,1 pero desde hace unos quince días se me iba el día entero, de la mañana a la noche, buscando vivienda. En el viejo agujero no podíamos quedarnos de ningún modo. Por fin hemos encontrado una vivienda: una casa entera, que tenemos que furnish nosotros mismos.2 Es: 9, Grafton Terrace, Maitland Park, Haverstock Hill, Hampstead Road. Alquiler: 36 libras esterlinas.3 Hay que entrar el 29 de septiembre; esta semana hay que amueblarla. Estamos en cierto apuro, porque tenemos que pagar unas 26 libras en la ciudad y mucho más para la nueva instalación. Es decir, nos faltan de 10 a 15 libras esterlinas, y solo de momento, porque mi mujer tiene que recibir todavía de su hermano de Berlín una suma mayor por la herencia de Tréveris.4 Ayer escribió que todavía no podía mandar el dinero porque los bonos de los Ferrocarriles de la Baja Silesia, en los que está colocado el capital que le corresponde a mi mujer, dans ce moment solo se podían vender con gran pérdida.5 Y el señor ministro hace de paso esta melancólica observación: «Ciertamente, ahora es un momento desfavorable, porque todos esos valores reales han bajado mucho de cotización a consecuencia de la frenética estafa del Crédit mobilier y de las sociedades comanditarias».6
Si tú puedes suplir una parte de lo que falta, pienso sacar el resto con la casa de empeños hasta que llegue el envío de Berlín. Lo malo es que no hay tiempo que perder.
La noticia de la muerte de Weerth me ha afectado terriblemente, y me costó creerla.7 Freiligrath también me ha escrito ya por lo de una necrológica.8 Pero, la verdad, no veo ningún periódico en Alemania. Lo único posible sería quizá, por ahora, una necrológica en la Tribune, ¡hasta que los tiempos permitan más y mejor! What is your opinion?9
Estoy invitado hoy a comer en casa del tipo de Putnam, que vuelve a estar aquí.10 No sé si iré. Mi mal inglés hablado podría dejarme en ridículo.
La Tribune me ha devuelto los artículos que no se imprimieron. Son, all in all, el paneslavismo y mis artículos sobre los Danubian principalities.11 El señor Dana escribe que, si no puedo colocar las cosas en otra parte, ellos tendrían que cargar en justicia con la loss, porque no protestaron a su debido tiempo. En el caso contrario, esperan que se les devuelva part de sus expenses.12 Nous verrons.13
Bruno Bauer publica dos tomos sobre Inglaterra. Seguramente tratará por extenso el pigsty de su cher frère.14 No sé qué otra cosa habrá visto en Inglaterra.
Pieper, al que puse en la calle cuando llegó mi mujer, se presentó otra vez dos días después y se ha vuelto a instalar en casa, lo que ahora mismo no es nada agradable.15 Cuando me mude a la nueva vivienda, lo dejaré bien instalado, y con mi garantía, en el pequeño agujero de Dean Street que tú ya conoces.
Se espera la amnistía prusiana para el 15 de octubre.16 Ha muerto la madre de Otto y ha dejado 2000 táleros, que el gobierno prusiano ha confiscado para pagar las «costas del proceso de Colonia».17
Strohn estuvo aquí el viernes pasado.18 El tipo ha engordado y ensanchado de forma colosal, y con ello su bienestar parece haber crecido somewhat a costa de su ingenio. Tampoco la boca le cuelga ya tan torcida, sino que es rather benévola.19
Sobre Heine he recibido toda clase de detalles que Reinhardt le contó a mi mujer en París.20 Ya te escribiré más despacio otro día. Por ahora solo esto, que aquello de
«Pero ella ya a las ocho
bebía vino tinto y reía»
se ha cumplido con él literally.21 Su cadáver estaba todavía en la casa mortuoria, el día del entierro, cuando el maquereau de Mathilde, con su mansedumbre angelical, estaba ya a la puerta y efectivamente se la llevó.22 El bueno de «Meissner», que tan blanda boñiga le ha untado en la boca al público alemán a propósito de Heine, ha recibido dinero contante de la «Mathilde» para glorificar a esa marrana que mató a disgustos al poor Heine.23
Pero ahora otra historia à propos de Moses Hess.24 La fama de este jovencito was due to a great part — to Sasónov.25 Este ruso, cuando Hess y la Moisesa llegaron a París, estaba muy venido a menos, muy harapiento, muy sin dinero ni crédito, y por tanto muy plebeyo y revolucionario y abierto a ideas que ponían el mundo patas arriba. Sasónov se enteró de que Moses no andaba sin «cuartos». Así que se puso detrás de Moses y delante de la Moisesa. A esta se la tiró, y al otro lo pregonó a bombo y platillo as a great literary lumen y lo introdujo en revistas y en redacciones de periódicos.26 Vladímir, of course, mete mano en todas partes y en todas partes tiene entrada. Así le sacó al avaro de Moses los cuartos suficientes para volver a «lucir» y echar señuelos para nuevos créditos. Y con eso Sasónov ha pescado a una judía vieja y rica y la ha tomado en wedlock kosher.27 Pero desde entonces ha vuelto a ser un señor y le ha dado la espalda a Moses, declarándolo a very common and subordinate fellow.28 A la Moisesa, en cambio, la abandonó a traición, y ahora ella anda por París echando pestes y armando escándalo y le cuenta a todo el que quiera oírla la traición del pérfido moscovita. Esta es, en cierto modo, la historia de la Grandeur et Décadence de la Maison Moses.29
¿Has visto ya el periódico de Golovín que sale en Londres, Russia, etc.?30
L'Homme está suspendido de momento, faute de moyens.31 La Nation ha muerto. En esa misma line, pero todavía mucho peor, solo queda Le National.
Saluda de mi parte a Lupus muy afectuosamente.32
Tu K. M.
«Acusado recibo de». ↩
«Amueblar». ↩
La familia Marx se mudó a esa casa del norte de Londres a primeros de octubre de 1856 y vivió en ella hasta 1864. ↩
Caroline von Westphalen, madre de Jenny Marx, había muerto en Tréveris en julio de 1856. El hermano de Berlín es Ferdinand von Westphalen, hermanastro de Jenny, ministro del Interior de Prusia de 1850 a 1858: el «señor ministro» de la frase siguiente. ↩
«En este momento». ↩
El Crédit mobilier, banco de inversiones fundado en París en 1852 por los hermanos Pereire, y las sociedades en comandita por acciones fueron el centro de la fiebre especulativa de aquellos años, en Francia y en Alemania. ↩
Georg Weerth, poeta y comerciante, amigo de Marx y Engels y redactor del folletín de la Neue Rheinische Zeitung en 1848-1849, murió en La Habana el 30 de julio de 1856. ↩
Ferdinand Freiligrath, poeta, amigo de Marx, que trabajaba en Londres en una sucursal de banco. ↩
«¿Qué opinas?». ↩
Frederick Law Olmsted, socio de la editorial neoyorquina de la revista Putnam's Monthly, para la que Engels había escrito en 1855. ↩
«En total»; «principados del Danubio» (Moldavia y Valaquia). Los artículos sobre el paneslavismo eran de Engels, escritos para la New-York Daily Tribune. ↩
«Pérdida»; «parte»; «gastos». Charles A. Dana era el director adjunto de la Tribune. ↩
«Ya veremos». ↩
«Pocilga»; «querido hermano». Bruno Bauer, el antiguo joven hegeliano, había pasado una temporada en Londres con su hermano Edgar, emigrado allí. ↩
Wilhelm Pieper, emigrado alemán en Londres que hacía a veces de secretario de Marx. ↩
El 15 de octubre era el cumpleaños del rey Federico Guillermo IV de Prusia. ↩
Karl Wunibald Otto, químico, uno de los condenados en el proceso de los comunistas de Colonia (octubre-noviembre de 1852). ↩
Wilhelm Strohn, miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado en Inglaterra. ↩
Somewhat: «algo»; rather: «más bien». ↩
Richard Reinhardt, poeta alemán que vivía en París y había sido secretario de Heinrich Heine, muerto allí el 17 de febrero de 1856. ↩
«Al pie de la letra». Los versos son del poema de Heine «Ein Weib» («Una mujer»), de los Neue Gedichte, en el que una mujer bebe y ríe mientras ahorcan a su amante. ↩
«Chulo». Mathilde (Crescence Eugénie Mirat), la mujer de Heine. ↩
Alfred Meissner, poeta alemán de Bohemia, autor de unos recuerdos de Heine publicados en 1856. Poor: «pobre». ↩
«A propósito de». Moses Hess, socialista alemán, que vivía entonces en París. La «Moisesa» es su mujer, Sibylle Hess. ↩
«Se debía en gran parte». Nikolái Sasónov, emigrado ruso en París, publicista. ↩
«Como una gran lumbrera literaria». ↩
«Matrimonio». ↩
«Un tipo muy vulgar y subalterno». ↩
«Grandeza y decadencia de la casa Moisés», a imitación del título de Montesquieu, Considérations sur les causes de la grandeur des Romains et de leur décadence. ↩
Iván Golovín, emigrado ruso en Londres, publicista. ↩
«Por falta de medios». L'Homme era el periódico de los emigrados franceses, fundado en Jersey en 1853 y trasladado a Londres tras la expulsión de la isla. ↩
Wilhelm Wolff. ↩