Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres un viernes de 1858; el día, 8 de octubre, lo establecen los editores de la MEGA. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 541, pp. 341-343) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Viernes. Londres, 1858.

Dear Frederick:

Hoy recibes dos envíos at once,1 porque el material no cabía todo en una carta. Consiste en:

  1. Lo que se refiere a Jones,2 recortado de Reynolds.3 Tú mismo verás dónde trae Reynolds facts y un juicio fundado en facts y dónde da rienda suelta a su veneno. Reynolds es un canalla mucho mayor que Jones, pero es rico y un buen especulador. El mero fact, that he has turned an out-and-out Chartist,4 muestra que esa posición still5 tiene que ser «lucrativa». He leído el discurso de Jones en Manchester. Como no habías visto sus speeches anteriores en Greenwich, etc., tampoco podías darte cuenta de que aquí ya está dando otra vez un turn6 y trata de poner la «alianza» más en consonancia con su actitud anterior.

  2. La nueva lettre de Pyat,7 que contiene uno o dos facts que son interesting; por lo demás, a la vieja manera. Las rayas del margen las ha garabateado mi baby,8 así que no tienen ningún significado relativo al contenido.

  3. El nuevo manifiesto del señor Mazzini.9 El asno de siempre. Solo que ahora tiene la bondad de no considerar ya el asalariado como la forma absoluta y última. Nada más cómico que la contradicción de que, por un lado, diga que en Italia el partido revolucionario está organizado a su manera y, por otro, demuestre a «su» manera que no solo la nación está detrás de ese partido, sino que se dan también todas las posibilidades exteriores de éxito, y que al final no explique por qué Italia, a pesar de Dio e Popolo10 y de Mazzini into the bargain,11 sigue tranquila.

  4. Un pequeño recorte del Hochwächter de Cincinnati12 con una carta del «general» Willich.13

Con el giro optimista del comercio mundial at this moment14 (aunque las enormes acumulaciones de dinero en los banks de Londres, París y Nueva York prueban que la cosa todavía está lejos de poder ir all right), por lo menos es un consuelo que en Rusia haya empezado la revolución, porque como tal comienzo considero la convocatoria de los «notables» a Petersburgo.15 Asimismo, en Prusia las cosas están peor que en 1847, y las ridículas delusions as to the middleclass propensities of the Prince of Prussia16 se desvanecerán en rabia. No les hará ningún daño a los franceses ver que el mundo «se mueve» también sin ellos (en pensilvano).17 Al mismo tiempo, hay movimientos extraordinarios entre los eslavos, sobre todo en Bohemia, que, aunque son contrarrevolucionarios, ofrecen fermento al movimiento. La guerra de Rusia de 1854-1855,18 por miserable que fuera y por poco que sus resultados perjudicaran a los rusos (más bien solo a Turquía), ha acelerado evidentemente el giro actual de las cosas en Rusia. La única circunstancia que hacía de los alemanes, en su movimiento revolucionario, meros satélites de Francia era la attitude de Rusia. Con un movimiento interior en Moscovia se acaba este mal chiste. En cuanto la cosa se desarrolle allí de forma algo más visible, tendremos la prueba de todo lo que al buen consejero de gobierno Haxthausen19 le han hecho tragar las «autoridades» y los campesinos amaestrados por las autoridades.

No podemos negar que la sociedad burguesa ha vivido por segunda vez su siglo XVI, un siglo XVI que espero que la lleve a la tumba tal como el primero la empujó a la vida. La tarea propia de la sociedad burguesa es la creación del mercado mundial, al menos en sus contornos, y de una producción que descanse sobre su base. Como el mundo es redondo, esto parece haber quedado concluido con la colonización de California y de Australia y con la apertura de China y del Japón. La question difícil para nosotros es esta: en el continente la revolución es inminente y tomará además enseguida un carácter socialista. ¿No será necesariamente aplastada en este pequeño rincón, dado que en un terreno mucho mayor el movement de la sociedad burguesa es todavía ascendant?20

En lo que toca a China en particular, me he cerciorado, mediante un análisis exacto del movimiento comercial desde 1836, primero, de que el auge de las exportaciones inglesas y norteamericanas de 1844-1846 resultó en 1847 un puro fraude, y de que también en los diez años siguientes la media ha permanecido casi estacionaria, mientras que las importaciones de China en Inglaterra y en América crecían extraordinariamente; segundo, de que la apertura de los cinco puertos y la toma de Hong Kong21 no tuvieron más consecuencia que el paso del comercio de Cantón a Shanghái. Los demás «emporios» no cuentan. La causa principal del failure22 de este mercado parece ser el comercio del opio, al que en efecto se limita continuamente todo el aumento del comercio de exportación a China; pero luego también la organización económica interna del país, su minute agriculture,23 etc., que costará un tiempo enorme quebrar. El actual treaty de Inglaterra con China,24 que en mi opinión elaboró Palmerston en connivencia con el gabinete de Petersburgo y que se le dio a lord Elgin25 para el viaje, es a mockery from beginning to end.26

¿Puedes indicarme tus fuentes sobre el progress de los rusos en Asia central? En todo caso utilizaré el artículo para la Free Press.27

Mi madre ha vuelto a hundirse, de repente y de forma inesperada, en un silencio que no me explico. Casi creo que se han interpuesto terceras personas. Pero la cosa se aclarará.

Saludos a Lupus.28

Tu K. M.

  1. «A la vez». ↩

  2. Ernest Jones (1819-1869), dirigente cartista, que en 1858 buscó una alianza con los radicales burgueses. ↩

  3. George William MacArthur Reynolds (1814-1879), periodista radical, editor del semanario Reynolds's Newspaper. ↩

  4. «El mero hecho de que se haya vuelto un cartista a ultranza». ↩

  5. «Todavía». ↩

  6. «Giro». ↩

  7. Félix Pyat (1810-1889), periodista y demócrata francés emigrado en Londres; véase Marx a Engels, 13 de agosto de 1858. ↩

  8. Eleanor (Tussy), la hija menor de Marx, nacida en 1855. ↩

  9. Giuseppe Mazzini (1805-1872), dirigente republicano y nacionalista italiano, emigrado en Londres. ↩

  10. «Dios y Pueblo», el lema de Mazzini. ↩

  11. «Por añadidura». ↩

  12. Der Hochwächter, periódico alemán de Cincinnati. ↩

  13. August Willich (1810-1878), antiguo oficial prusiano, jefe de un cuerpo de voluntarios en la campaña de Baden de 1849 y, con Schapper, de la fracción escindida de la Liga de los Comunistas en 1850; emigrado a los Estados Unidos. ↩

  14. «En este momento». ↩

  15. La convocatoria a Petersburgo de representantes de los comités provinciales de la nobleza para preparar la emancipación de los siervos. ↩

  16. «Ilusiones sobre las inclinaciones liberales burguesas del príncipe de Prusia». Guillermo, príncipe de Prusia, sustituía desde 1857 al rey Federico Guillermo IV, enfermo, y asumió la regencia en octubre de 1858. ↩

  17. Marx escribe mov't, imitando el habla de los alemanes de Pensilvania; alusión a la frase atribuida a Galileo, eppur si muove. ↩

  18. La guerra de Crimea. ↩

  19. August von Haxthausen (1792-1866), funcionario y escritor prusiano, autor de un estudio sobre la comuna rural rusa (1847-1852). ↩

  20. «Ascendente». ↩

  21. Por el tratado de Nankín (1842), que cerró la primera guerra del opio. ↩

  22. «Fracaso». ↩

  23. «Agricultura minúscula», de pequeñas parcelas. ↩

  24. El tratado de Tientsin (junio de 1858), que cerró la primera fase de la segunda guerra del opio. ↩

  25. James Bruce, conde de Elgin (1811-1863), plenipotenciario británico en China. ↩

  26. «Una burla de principio a fin». ↩

  27. The Free Press, periódico de David Urquhart. ↩

  28. Wilhelm Wolff (1809-1864), llamado Lupus, amigo de Marx y Engels, que vivía en Manchester. ↩