Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 18 de julio de 1859. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 598, pp. 402-404) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 18 de julio de 1859.
Querido Mohr:
Las 5 libras que aún se deben para Das Volk te las mando mañana o pasado. Hoy se me ha hecho demasiado tarde, y además tengo aquí al «pequeño», scilicet1 Dronke,2 que vino meneando la cola a mi encuentro en la Bolsa. Al hombrecillo parece irle pasablemente en su commerce; aparte del chismorreo del día, en el que se comporta como un político de taberna,3 no parece que le guste hablar de politicis, sobre todo del pasado, en lo cual le animo, porque al fin y al cabo lo trato como a un extraneus.4 Pero sus conocimientos no han aumentado, y la profundidad de su política consiste en que los italianos «tienen que lanzarse ahora o no valen una mierda».
Volviendo de este pequeño a Das Volk, tenemos que deliberar enseguida qué hacer. Si las 7 libras que te llevaste se han esfumado tan deprisa, y además 3 libras y 15 chelines de los Knoten,5 las 3 libras que todavía tengo en reserva también se habrán ido pronto. Que faire?6 Del viaje de vuelta de Strohn7 todavía no sé nada. Con Borchardt8 no habrá mucho más que hacer. En cuanto vuelva Lupus9 —pero quién sabe dónde está—, haré en todo caso que lo tantee. Antes no quisiera hacer nada personalmente con él. Tampoco me lo he vuelto a encontrar, aunque varias veces le he estado acechando un poco en Oxford Road.
En todo caso, hazme saber con exactitud el estado financiero del asunto con la nueva administración, para que pueda tener preparadas mis respuestas a eventuales preguntas. ¿Cuántos ejemplares se venden ahora? ¿Habéis reducido a los repartidores, etc., a ½ penique por ejemplar? ¿A cuánto ascienden todos los gastos semanales y a cuánto los ingresos? ¿Cuánto es, pues, el déficit?
Al señor Thimm10 lo hemos convencido muy bien. Das Volk luce ahora en su escaparate, in conspicuous position,11 mucho más que el Hermann y el Kólokol,12 que lo flanquean. Al primero, un par de gatherings13 más acabarán seguramente de matarlo del todo. La manera en que Kinkel ha salido corriendo de repente es muy cómica.
El leader sobre la paz para la semana que viene deberías hacerlo tú. Me parece demasiado importante, después de habernos hecho tan bien con los artículos secretos,14 que se explote debidamente este punto. Como de todos modos vas a hacer con ello un artículo para la Tribune, te será fácil. Este punto puede dar a Das Volk una importancia muy distinta e imponerle una posición en la prensa. Piénsatelo.
Escríbeme también a vuelta de correo sobre qué queréis que os escriba esta semana; lo haré entonces el miércoles por la noche.
He hecho que me trajeran el Portfolio15 y estudio estos y otros documentos rusos y Palmerstonia; también me procuraré todos los back numbers16 que pueda de la Free Press;17 tengo que pasar ahora de una vez por esta porquería, la cosa se está volviendo demasiado importante. ¿Puedes decirme de dónde procede la memoria rusa sobre la política rusa y a qué crisis ministerial prusiana debe el haber visto la luz? Para mí, la evidence interna y la redacción clásica son, naturalmente, más que suficientes, pero para el debate con los filisteos necesito estos facts; por lo demás, es una tontería de Urquhart18 andarse con tapujos en eso cuando no hace falta.
¿Se puede sacar algo de Blind19 quoad20 Vogt? El «pequeño», naturalmente, no se cree la cosa: «¿por qué no procurábamos nosotros que se imprimieran las actas?».
En general, los documentos del primer tomo del Portfolio no son los más importantes, pero hay entre ellos cosas bonitas, sobre todo las de Pozzo di Borgo21 y la memoria a los gobiernos alemanes. ¡Qué asnos son esos, y cómo deben de reírse de ellos los rusos!
La memoria de la Free Press es verdaderamente clásica, salvo la manera casi cómica en que los señores diplomáticos presentan el regicidio a la vez como sacrificio de sí mismo y virtud republicana. Aun así, es un poco fuerte que Nicolás dé a su hijo semejante lección sobre el asesinato de su propio padre;22 este pasaje me parece alterado.
¿No se puede conseguir el documento completo? Dronke me dice que en Glasgow hay un stationer llamado Love, en St. Enoch Square, que vende el Hermann y que sería muy adecuado para vender Das Volk. Unos cuantos ejemplares y una carta estarían bien empleados.
¿Lo habéis mandado ya a América? Ya va siendo hora. A Weydemeyer, a Steffen y al tipo de Nueva York23 que te escribió una vez por cosas de comunismo.
Saluda muy afectuosamente a tu mujer y a las chicas.
Tu F. E.
«A saber». ↩
Ernst Dronke (1822-1891), antiguo redactor de la Neue Rheinische Zeitung, dedicado después al comercio. ↩
En el original, Kannegießer, por la comedia de Holberg El estañero político, sobre un artesano que arregla el mundo en la taberna. ↩
«Extraño», alguien de fuera. ↩
Los oficiales artesanos de horizonte gremial, término despectivo de Marx y Engels. ↩
«¿Qué hacer?». ↩
Wilhelm Strohn, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, comerciante en Bradford. ↩
Louis Borchardt, médico alemán de Manchester. ↩
Wilhelm Wolff, «Lupus». ↩
Franz Thimm, librero alemán de Manchester. ↩
«En lugar destacado». ↩
Kólokol («La Campana»), el periódico ruso que Alexander Herzen publicaba en Londres. ↩
«Gatherings from the Press», la sección de Das Volk que redactaba Marx. ↩
Los supuestos artículos secretos de los preliminares de Villafranca de los que Marx habla en su carta del 14 de julio de 1859 (Marx a Engels, 14 de julio de 1859). ↩
The Portfolio, colección de documentos diplomáticos, sobre todo rusos, que David Urquhart había publicado a partir de 1835 y que volvía a editar entonces. ↩
«Números atrasados». ↩
The Free Press, periódico de Urquhart en Londres. ↩
David Urquhart (1805-1877), diputado y publicista británico, rusófobo, que veía en Palmerston un agente de Rusia. ↩
Karl Blind (1826-1907), demócrata badense emigrado en Londres. ↩
«En cuanto a». ↩
Carlo Andrea Pozzo di Borgo (1764-1842), diplomático corso al servicio de Rusia. ↩
El zar Pablo I, padre de Nicolás I, fue asesinado en 1801 en una conjura de palacio. ↩
Según los editores de la MEGA¹, Albrecht Komp, emigrado alemán en Nueva York. ↩