Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 5 de octubre de 1860. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 701, pp. 514-516) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 5 de octubre de 1860.

Querido Mohr:

Adjunto £ 5 E/L 33688 Manchester, 12 de enero de 1860.1

Te las habría mandado antes, pero Gumpert2 me sableó diez libras y tuve que esperar un par de días para no llamar la atención sacando mucho dinero de una vez.

En cuanto a la impresión en Londres, lo principal es, naturalmente, que la cosa salga, y deprisa; pero la impresión en Alemania era preferible, y además se podía conseguir sin duda alguna. Por muy sharp3 que sea Petsch, un editor alemán, por ejemplo Meißner (que no es ni de lejos el hombre de bien que te imaginas; no tienes más que mirar sus catálogos), tiene un poder muy distinto para romper la conspiration du silence.4 Y de ningún modo podía yo considerar una suerte que el partido tenga encima que invertir capital en ello, que bastante escaso anda entre nosotros.

El título: te repito, y esa es también, muy decididamente, la opinión de Lupus,5 que en todo caso el más desafortunado es aquel título que solo se aprende a entender después de haber leído medio libro. Al filisteo hace mucho que Vogt no le interesa tanto como para que le intrigue por qué lo llamas Dâ-Dâ. Lo único que puede hacer interesante a Vogt es su relación con Bonaparte y Plon-Plon, y eso es lo que tienes que destacar en el título para despertar la curiosidad del filisteo. Con el system of mockery and contempt, en lo que toca al título, difícilmente sacarás otra cosa que un título afectado o rebuscado. El título más sencillo es sin duda el mejor; la mockery and contempt ya llega bastante pronto en el libro.

Père Garibaldi6 ha vuelto, pues, a zurrar a los napolitanos y ha hecho 2000 prisioneros.7 La impresión que causa el tipo en las tropas debe de ser fabulosa. Muy bien que Türr8 y la teoría Rüstow9 hayan hecho el ridículo. Este último, si no, se habría metido sin falta en la cabeza llegar a ser el Garibaldi alemán; entre los republicanos burgueses el tipo podía resultar peligroso. Con Bombalino10 pronto se habrá acabado todo: las tropas no tardarán en quedarse sin nada que comer y se dispersarán, porque ese pequeño distrito no puede alimentarlas. Por ahora no hay más que decir de este asunto. Por lo demás, no se puede negar que el rè galantuomo11 juega su partida con mucho pluck12 yendo ahora a Nápoles.

El éxito de mi artículo de los rifles no se produjo del todo solo. Mandé el periodiquito, bien marcado en rojo, a los principales periódicos de Londres y a los locales de aquí, y les escribí más o menos lo siguiente: «El corresponsal en Inglaterra de la Allgemeine Militär-Zeitung saluda atentamente al director del ... y se permite llamar su atención sobre un artículo suyo en el V. J. (del que se le envía un ejemplar por correo) acerca de la revista de Newton. Como es la primera opinión profesional de un periódico militar extranjero sobre el movimiento de los voluntarios, quizá resulte de interés».13 Naturalmente, todo anónimo. Al Times no le había escrito, y sin embargo publicó un extracto.

Siebel ha mandado un retrato de su novia,14 muy guapa, una María Antonieta con una ligerísima inclinación hacia la casta Eugenia,15 pero muy varonil, eso sí: she will wear the breeches.16 Ya se llevará él sus sorpresas con el «ser racional». Madame la baronne, su madre, era modista, dependienta de tienda en Düsseldorf, y dicen que todavía se despacha muy a menudo, por la tarde, sus tres o cuatro jarras de cerveza en la cervecería al aire libre de Küpper. Eso cuenta el filisteísmo.

Según las últimas noticias, Garibaldi es nieto o bisnieto del doctor Jos. Bapt. María Garibaldi, de Ajaccio, quien, enviado a Alemania por el rey Teodoro Neuhoff,17 se casó allí, en Westfalia, con la señorita Katharina von Neuhoff y, tras la caída de su cuñado, se estableció en Niza. En la cara hay, en efecto, un rasgo westfaliano. Ewerbeck y Willich18 son, cada uno a su manera, caricaturas de Garibaldi.

En el primer cuaderno del tercer año de la revista mensual alemana de Kolatschek19 dicen que hay un artículo muy violento contra Vogt.

Saluda cordialmente a la family.

Tuyo, F. E.

  1. Número y fecha del billete de banco de cinco libras que iba con la carta. ↩

  2. Eduard Gumpert, médico alemán de Manchester, amigo de Engels. ↩

  3. «Avispado». ↩

  4. «Conspiración del silencio». ↩

  5. Wilhelm Wolff (1809-1864), amigo de Marx y Engels, que vivía en Manchester. ↩

  6. «Padre». ↩

  7. En la batalla del Volturno (1 y 2 de octubre de 1860), en la que Garibaldi rechazó el ataque del ejército napolitano. ↩

  8. István Türr (1825-1908), emigrado húngaro, general de Garibaldi. ↩

  9. Wilhelm Rüstow (1821-1878), oficial prusiano emigrado en Suiza y escritor militar, jefe del estado mayor de Garibaldi en 1860. ↩

  10. «El pequeño Bomba»: Francisco II, rey de las Dos Sicilias, hijo de Fernando II, al que llamaban «el rey Bomba». ↩

  11. «El rey caballero», sobrenombre de Víctor Manuel II, rey de Cerdeña. ↩

  12. «Arrojo». ↩

  13. En el original, el texto que Engels mandó a los periódicos va en inglés. El V. J. es el Volunteer Journal for Lancashire and Cheshire, de Manchester. ↩

  14. Reinhilde von Hurter, según los editores de la MEGA¹. ↩

  15. Eugenia de Montijo (1826-1920), emperatriz de los franceses, esposa de Napoleón III. ↩

  16. «Llevará los pantalones». ↩

  17. Theodor von Neuhoff (1694-1756), aventurero westfaliano que en 1736 se hizo proclamar rey de Córcega. Engels escribe «Neuhof». ↩

  18. August Hermann Ewerbeck, médico, antiguo miembro de la Liga de los Justos en París; August Willich (1810-1878), antiguo oficial prusiano, jefe con Schapper de la fracción que se escindió de la Liga de los Comunistas en 1850, emigrado en los Estados Unidos. ↩

  19. Adolph Kolatschek, periodista austriaco. Según los editores de la MEGA¹, se trata de su revista Stimmen der Zeit. ↩