Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 18 de diciembre de 1860. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 717, pp. 530-531) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 18 de diciembre de 1860.
Querido Mohr:
Además de Szemere,1 el domingo se me presentó también mi cuñado; Szemere se ha ido hoy a Liverpool y quizá vuelva, mi cuñado se va mañana; así que no he estado en condiciones de hacer un artículo. Para el sábado, si puedo, algo sobre Austria.
Szemere es personalmente un tipo muy simpático, con la bonhomie austriaca, y en Hungría, en tiempos revolucionarios, puede que sea también enérgico, decidido y sensato; pero en dehors de son pays2 no anda muy sobrado, desde luego, de conocimientos ni de ideas; al menos yo no he podido sacarle gran cosa razonable sobre eso. Lo cómico es que él, que en su folleto se presentó como bonapartista, ha vuelto a cambiar ahora por completo. Entre otras cosas, me hizo esta propuesta conciliadora: ¿qué me parecería si se llegara a que, al deshacerse el Imperio, los Habsburgo quedaran solo como reyes de Hungría y la Austria alemana volviera a Alemania? A lo que, naturalmente, le declaré que esa solución podía parecernos muy bien a nosotros y que les regalaríamos con mucho gusto a los húngaros toda la banda de salteadores. Su negocio de vinos le ha ido aquí bastante bien; la recomendación de Cobden y los conocidos que había hecho en París en casa de Cobden3 le facilitaron mucho las cosas.
Si es posible, mañana te vuelvo a mandar dos libras; hoy, por desgracia, se me ha hecho demasiado tarde.
Saluda a tu mujer, que espero que vaya mejorando, y a las niñas.
Tuyo, F. E.
A propósito del oporto: no me queda nada bebible, pero mañana intentaré encontrar algo bueno y te lo mando enseguida.