Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 10 de septiembre de 1862 (el año lo añaden los editores de la MEGA¹). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 800, pp. 101-102) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 10 de septiembre.
Querido Engels:
Mi family ha vuelto de Ramsgate; Jennychen se ha repuesto mucho.
La carta de Lassalle, en la que incluía una carta para los hermanos Meyer de Berlín, donde está la letra, y anunciaba su aceptación, no llegó hasta ayer. Entretanto, Borkheim ya se había ido de vacaciones. Hasta ahora me ha pagado a trozos 40 libras, las últimas 15 de esas 40 hace 13 días, cuando me fui de viaje. Quería, en efecto, echármele encima a mi tío.1 Pero también él estaba de viaje por el continente. De allí fui (passant par Cologne,2 etc.) a Tréveris, a ver a mi vieja, aunque sin éxito, cosa que me olí en cuanto vi que monsieur l’oncle no era atrapable. El 17 de este mes tengo que pagarle a mi carnicero una letra de 6 libras (six pounds), y Borkheim no habrá vuelto para entonces, porque quiere andar trotando about 4 weeks3 por Suiza, etc.
En cuanto a los yanquis, sigo seguro, como siempre, de que el Norte acabará ganando; es verdad que la guerra civil puede pasar por toda clase de episodios, quizá también por armisticios, y alargarse. El Sur solo haría o podría hacer la paz a condición de quedarse con los border slave states. En ese caso le tocaría también California, el Noroeste le seguiría, y toda la Federación, quizá con exclusión de los New England States, volvería a formar un solo país, esta vez bajo la acknowledged supremacy of the slaveholders.4 Sería la reconstrucción de los United States sobre la base que exige el Sur. Pero eso es imposible y no ocurrirá.
El Norte, por su parte, solo puede hacer la paz si la confederacy queda reducida a los viejos estados esclavistas y estos encerrados entre el Mississippi river y el Atlantic. En ese caso, la confederacy llegaría pronto a su bienaventurado final. Los armisticios, etc., entretanto, sobre la base de un statu quo, podrían a lo sumo traer pausas en la conducción de la guerra.
La manera en que el Norte hace la guerra es la que cabía esperar de una república burguesa, donde la estafa ha reinado soberana tanto tiempo. El Sur, una oligarquía, se presta mejor a ello, sobre todo una oligarquía donde todo el trabajo productivo recae en los niggers y los 4 millones de «withe trash»5 son filibusteros de profesión. A pesar de todo, me jugaría la cabeza a que esos muchachos llevarán las de perder, a pesar de «Stonewall Jackson». Es posible, eso sí, que antes se llegue a una especie de revolución en el propio Norte.
Willich es general de brigada y, según contó Kapp6 en Colonia, también Steffen va a ir ahora a la guerra.
Me parece que te dejas determinar a little too much7 por el aspect8 militar de las cosas.
En cuanto a lo económico, no quiero «lastrarte» con ello en tu viaje.
Salut.
Tuyo, K. M.
Pero sí podrías escribirme dónde y cuándo pasas por Londres en tu viaje. Si me es posible de alguna manera, iré a verte allí.
Es posible (aunque todavía hay toda clase de cosas de por medio) que a comienzos del año que viene entre a trabajar en una oficina de ferrocarriles inglesa.9
What about Garibaldi?10
Lion Philips, tío materno de Marx, comerciante en Zaltbommel (Holanda), que administraba la herencia de la madre de Marx. ↩
«Pasando por Colonia». ↩
«Unas cuatro semanas». ↩
«Supremacía reconocida de los esclavistas». ↩
Así, por white trash, «basura blanca»: los blancos pobres del Sur. ↩
Friedrich Kapp (1824-1884), demócrata de 1848, emigrado en Nueva York, historiador. ↩
«Un poco demasiado». ↩
«Aspecto». ↩
Marx solicitó, en efecto, un puesto de empleado en una oficina de ferrocarriles a finales de 1862; no lo obtuvo. ↩
«¿Qué hay de Garibaldi?». Garibaldi había sido herido y hecho prisionero por las tropas italianas en Aspromonte el 29 de agosto de 1862. ↩