Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 26 de diciembre de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 949, pp. 298-300) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

26 de diciembre de 1865.

Dear Fred,

Tienes que perdonarme que no te dé hasta hoy, en nombre de la family, las gracias por el aguinaldo de Navidad, y sobre todo que en tanto tiempo no te haya escrito nada. All that time over1 he estado tan bothered2 y pierdo tanto tiempo en carreras y en transacciones a diestro y siniestro, para contentar a A y caer por ello en las garras de B, etc., que mi trabajo queda en gran parte reducido a la noche, y el buen propósito de despachar la correspondencia al día siguiente se rompe a diario.

En cuanto a la International Association y lo que va colgado de ella, me pesa por eso como un íncubo, y me alegraría poder sacudírmela. Pero precisamente ahora no se puede. Por un lado, varios burgueses —con Mr. Hughes, M. P.,3 a la cabeza— han tenido la idea de convertir el Workman's Advocate en un periódico como es debido, con fondos, y como uno de los directors I must watch the transactions, para que no haya foul play.4 Por otro lado, la Reform League, una de nuestras fundaciones, ha celebrado un triunfo enorme en el mitin de St. Martin's Hall, el mayor mitin y el más puramente obrero que ha habido desde que vivo en Londres. La gente de nuestro comité estaba a la cabeza y habló en nuestro sentido. Si me retirara mañana, se impondría el elemento burgués, que ve con disgusto que estemos (los foreign infidels)5 entre bastidores. Con el fiasco completo del movimiento obrero en Alemania, los elementos obreros de Suiza se han agrupado tanto más en torno a las secciones de la International Association de allí. A mediados de este mes salió en Ginebra el primer número del Journal de l'Association Internationale des Travailleurs, Section de la Suisse Romande, y pronto saldrá allí ditto un órgano alemán dirigido por Becker,6 que, con la muerte del Nordstern y el descrédito del Social-Demokrat, tiene posibilidades. (El viejo Becker pide artículos y me ha encargado que también te escriba con urgencia a ti por eso, porque pro nunc7 no tiene colaboradores.) En Francia, por último, la Association hace grandes progresos, a falta de cualquier otro centro de movimiento. Así que, si en estas circunstancias me retirara, haría el mayor daño a la causa; y sin embargo, por otra parte, con mi actual falta de tiempo no es poca cosa para mí about8 3 meetings en el West End o en la City every week: tan pronto sesión del International Council, luego del Standing Committee, luego de los directors o shareholders del Workman's Advocate. Además, toda clase de escritos.

De Liebknecht he recibido unas líneas. Vive en el 2 de Gerichtsweg, Leipzig; hay que escribirle a nombre de J. Miller, Esquire. Parece que le va mal, como siempre, pero tiene la perspectiva de colocarse como lexicógrafo, de obtener además el derecho de ciudadanía de Leipzig y de hacerse súbdito de Beust.9

También me ha escrito el doctor Kugelmann. El sucesor de Justus Möser, actual alcalde de Osnabrück, el señor Miquel, es ahora un renegado declarado; de momento en sentido burgués, pero «ya» con un giro hacia el sentido aristocrático.10 Un tal Wedekind, antes cónsul somewhere,11 hombre riquísimo y ferviente partidario del Nationalverein, lo ha hecho yerno suyo en premio a sus méritos. Kugelmann vio al «dulce Heinrich»12 en Colonia. Ahora es redactor bien colocado de la Rheinische Zeitung. Se quejó de mí, de que no lo visitara en Colonia, de que lo tratara como a un «renegado», etc. Dice que siempre ha sido «fiel a la causa» y que ahora solo trabaja con la burguesía contra la aristocracia «para fomentar el desarrollo y la clarificación de los antagonismos de clase (¡que él mismo, en un discurso en Colonia hace apenas un año, declaró inexistentes!), etc.».

Bonaparte me parece más tambaleante que nunca. Lo de los estudiantes es un síntoma; peores son los indicios de antagonismo en el propio ejército, pero sobre todo el asunto de México y el pecado original del Lower Empire,13 ¡las deudas! Además, al tipo no le ha salido ni un solo golpe durante el año pasado. ¡Las cosas han llegado de verdad a tal punto que Bismarck figura como su rival!

Aquí la muerte de Palmerston ha dado evidentemente un empujón. ¡Si todavía viviera, el gobernador Eyre14 habría recibido el ordre pour le mérite!15

Freiligrath también termina el año con mucha mala suerte. El judío Reinach ha liquidado aquí el negocio con gran escándalo, viniendo a Londres expresamente para ello. Freiligrath, que de todos modos debía dinero al banco, tuvo además la desgracia de que, 3 días antes del arrival16 del poderoso Reinach, uno de sus empleados se escapó con 150 £. Pero, por otra parte, el viejo tiene poderosa protección to fall buck upon.17 Sus amigos plonplonistas de París (por ejemplo, el ex coronel Kiss, que se casó con la hija del exministro francés Thouvenel, un millonario, y ahora está a la cabeza de una enorme compañía) ya le encontrarán un nuevo acomodo.

¡Feliz Año Nuevo! También para Mrs. Lizzy.

Tuyo, K. M.

  1. «Durante todo este tiempo». ↩

  2. «Agobiado». ↩

  3. Thomas Hughes (1822-1896), diputado liberal, socialista cristiano, autor de Tom Brown's School Days. ↩

  4. «De los directores, tengo que vigilar las operaciones»; «juego sucio». ↩

  5. «Infieles extranjeros». ↩

  6. Johann Philipp Becker, que publicó en Ginebra desde enero de 1866 Der Vorbote. ↩

  7. «Por ahora». ↩

  8. «Unos». ↩

  9. Friedrich Ferdinand von Beust (1809-1886), primer ministro de Sajonia. ↩

  10. Justus Möser (1720-1794), historiador y estadista de Osnabrück. Sobre Miquel, véase la carta del 25 de febrero. ↩

  11. «En alguna parte». ↩

  12. Heinrich Bürgers (véase la carta de Engels del 27 de febrero). ↩

  13. «Bajo Imperio», juego con el Segundo Imperio francés. ↩

  14. Edward John Eyre (1815-1901), gobernador de Jamaica, responsable de la represión de Morant Bay (véase la carta de Engels del 17 de noviembre). ↩

  15. La orden prusiana Pour le Mérite. ↩

  16. «Llegada». ↩

  17. «A la que recurrir» (buck, por back, así en el original). ↩