Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Margate el 6 de abril de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 972, pp. 322-324) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
6 de abril de 1866.
5, Lansell's Place, Margate.
Dear Fred:
Me he repuesto mucho aquí y no hay el menor signo de que vuelvan los infames ántrax. En el sitio donde estaba el último y más maligno queda todavía un poco de escozor. Quizá se cerró demasiado pronto y queda todavía un átomo de pus detrás de la piel cicatrizada. Sin embargo, con los baños de mar calientes y el paño rough1 con el que me seco, en ese caso la porquería seguramente habría reventado, y de hecho, desde hace dos días, también esta última señal parece estar desapareciendo del todo. El único drawback2 es un reúma doloroso en el hombro derecho, que me ha vuelto aquí y que no me deja dormir bien. Llevo ya casi 4 semanas aquí y he vivido exclusivamente para la salud. Ya es hora de que esto se acabe pronto.
Nuestras cartas se han cruzado, de modo que contestas a la mía.3 Te dejas fuera la posibilidad de una diversión italiana a favor de Prusia.4
Que Rusia, aunque permita al señor Bonaparte hacer de arbiter5 en el proscenio, está detrás de los prusianos no admite la menor duda. No debe pasarse por alto (por hablar à la Hegel) que la Danubian mine was sprung6 al mismo tiempo que Bismarck daba sus pasos.
Aun suponiendo, cosa probable, que los perros prusianos vuelvan a recular, queda claro, y tiene que quedarles claro incluso a los filisteos alemanes, que sin revolución en Alemania los perros de los Hohenzollern y de los Habsburgo harán retroceder a nuestro país de nuevo 50-100 años con una guerra civil (dinástica).
Tengo que decirte francamente que la «International» va muy torcida, tanto más cuanto que, por la impaciencia de los franceses, el Congreso está fijado para finales de mayo.
The fact is this:7 los leaders ingleses de Londres, después de que les hemos creado una posición (a lo que se añade la incapacidad de todo inglés para hacer dos cosas a la vez), están muy fríos respecto de nuestro movement más propio. Mi ausencia durante casi 3 meses ha hecho un daño extraordinario. ¿Qué hacer? En Francia, Bélgica, Suiza (e incluso aquí y allá en Alemania, y hasta esporádicamente en América) la Asociación ha hecho grandes y constantes progresos. En Inglaterra el movimiento por la reforma, al que nosotros dimos vida, casi nos ha killed.8 La cosa daría igual si el Congreso de Ginebra no estuviera anunciado para finales de mayo y si los de París, para quienes este movimiento es el único posible, no hubieran hecho casi imposible, con un periódico propio, Le Congrès,9 aplazar el Congreso. Los ingleses verían pronto la miseria del reform movement tal como está ahora. A mi regreso, la amenaza de un coqueteo con la camarilla de Potter, etc., lo volvería a encarrilar todo pronto. Pero there is no time.10 A los ingleses les trae sin cuidado incluso el failure11 del Congreso. ¿Pero a nosotros? ¡¡Un ridículo europeo!! De verdad que apenas veo una salida. Los ingleses lo han descuidado todo para que el Congreso fuera posible de una forma mínimamente decente. Que faire!12 ¿Crees que debo ir a París para hacer ver a la gente de allí lo imposible que es ahora el Congreso? Contesta pronto. Solo veo una salida posible de acuerdo con los de París. Por otro lado, sé que su propia posición está en juego si no se celebra el Congreso. Que faire! El señor Vésinier ha desafiado a nuestros parisinos. Que vayan a Bélgica a batirse con él a tiros. L'imbécile.13 As to14 Orsini, ya sabía que no podías hacer nada. Pero no podía negarle la recomendación para ti.15
Tuyo, K. M.
«Áspero». ↩
«Inconveniente». ↩
Marx y Engels se habían escrito el mismo día, el 2 de abril de 1866: véase la carta de Engels de esa fecha, sobre el conflicto austro-prusiano. ↩
Prusia negociaba entonces una alianza con Italia contra Austria; se firmó el 8 de abril de 1866. ↩
«Árbitro». ↩
«La mina del Danubio estalló»: el derrocamiento del príncipe Alejandro Juan Cuza en los Principados Unidos de Moldavia y Valaquia (Rumanía), en febrero de 1866. ↩
«El hecho es este». ↩
«Matado». ↩
Periódico anunciado por los internacionalistas de París con vistas al congreso. ↩
«No hay tiempo». ↩
«Fracaso». ↩
«¡Qué hacer!». ↩
«El imbécil». ↩
«En cuanto a». ↩
César Orsini, al que Marx había recomendado a Engels en una carta de mediados de marzo de 1866. ↩