Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 2 de octubre de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1000, p. 360) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 2 de octubre de 1866.
Querido Mohr:
No me habías dicho que habías firmado una letra por 46 £, y por eso ayer solo te mandé medios billetes por valor de 40 £;1 hoy van las mitades que faltan y, además, un billete de cinco libras J/F 98815, Manchester, 30 de enero de 1865.
Nuestro cajero no tiene otro billete de cinco libras, y para una Post Office Order2 ya es tarde, así que no puedo añadir el sovereign3 que falta; pero de este bache ya saldrás.
Sobre Moilin y Trémaux te escribiré más extensamente un día de estos. Al segundo aún no lo he leído entero, pero he llegado a la convicción de que su teoría no vale nada, aunque solo sea porque no entiende de geología ni es capaz de la más elemental crítica histórico-literaria. Las historias del negro Santa María y de la transformación de los blancos en negros son para morirse de risa. Sobre todo, ¡que las tradiciones de los negros del Senegal merezcan crédito absoluto precisamente porque esos tipos no saben escribir! Además, tiene gracia atribuir a la formación del suelo las diferencias entre un vasco, un francés, un bretón y un alsaciano, formación que naturalmente también tiene la culpa de que esa gente hable cuatro lenguas distintas.
Cómo se explica el hombre que los renanos, sobre nuestras montañas de transición devónicas (que desde mucho antes de la formación carbonífera no han vuelto a estar bajo el mar), no nos hayamos vuelto hace tiempo idiotas y negros, quizá lo demuestre en el 2.º tomo, o bien afirmará que somos negros de verdad.
El libro no vale absolutamente nada: pura construcción que da de bofetadas a todos los hechos y que, por cada prueba que aduce, tendría que aportar antes otra prueba.
Muchos recuerdos a las ladies.
Tuyo, F. E.