Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 23 de agosto de 1867. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1037, pp. 408-409) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 23 de agosto de 1867.

Querido Mohr:

Hasta ahora he estudiado hasta el pliego 36, más o menos, y te felicito por la manera completa en que los problemas económicos más enrevesados se vuelven sencillos y casi palpablemente claros con solo ponerlos en su sitio y colocarlos en la conexión correcta. Te felicito igualmente por la exposición, espléndida en cuanto al fondo, de la relación entre trabajo y capital: aquí, por primera vez, en toda su conexión y completa. También me ha divertido mucho ver cómo te has metido en el lenguaje tecnológico, cosa que seguro te ha costado muchas dificultades y que por eso me inspiraba diversos misgivings.1 Algunos slips of the pen2 los he corregido a lápiz en el margen, y he arriesgado también algunas conjeturas. Pero ¡cómo has podido dejar la división externa del libro tal como está! El capítulo 4.º3 tiene casi 200 páginas y solo 4 apartados, señalados con epígrafes de letra fina, que apenas se encuentran. Y además, la marcha del pensamiento interrumpida constantemente por ilustraciones, y el punto que se ilustra nunca resumido al final de la ilustración, de modo que uno cae siempre de la ilustración de un punto directamente en la exposición de otro. Eso es espantosamente cansado y, si no se presta una atención muy aguda, también confuso. Aquí habrían estado decididamente en su sitio subdivisiones más frecuentes y un mayor realce de los apartados principales, y para la versión inglesa hay que hacerlo sin falta. Además, en esta exposición (sobre todo en la cooperación y la manufactura) hay algunos puntos que aún no tengo del todo claros, en los que no logro averiguar a qué hechos se refiere el desarrollo, dado solo en términos generales. Por la forma externa de la exposición, este capítulo 4.º parece también el escrito más deprisa y el menos revisado. Pero todo eso no tiene importancia; lo principal es que a los señores economistas no se les ha dejado en ninguna parte un punto débil por donde abrir brecha; la verdad es que tengo curiosidad por oír lo que dirán esos señores: no se les ha dejado el menor asidero. La gente al estilo de Roscher4 ya sabrá consolarse, pero para la gente de aquí, de Inglaterra, que no escribe para niños de 3 años, la cosa es distinta.

En cuanto puedas mandarme otra vez algunos pliegos, me darás una gran alegría; me gustaría leer la acumulación de corrido.

Saluda de mi parte muy cordialmente a tu mujer. ¿Cuándo vuelven las chicas?

Tuyo, F. E.

  1. «Recelos». ↩

  2. «Lapsus de pluma». ↩

  3. En la primera edición, el capítulo IV, «Die Produktion des relativen Mehrwerts» («La producción de la plusvalía relativa»), con los apartados sobre la cooperación, la división del trabajo y la manufactura, y la maquinaria y la gran industria. ↩

  4. Wilhelm Roscher (1817-1894), economista alemán, de la escuela histórica, al que Marx trata en El capital como ejemplo de economista vulgar. ↩