Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 20 de junio de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1140, pp. 61-62) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

20 de junio de 1868.

Dear Fred:

Nada más volver a Londres —el viaje fue estupendo— me encontré un buen fajo de cartas de apremio y de amenaza. A la gente la habían despachado con el pretexto de que yo estaba «de viaje». Pero parece que el telégrafo eléctrico les ha anunciado a los tipos mi regreso. Si licet parva componere magnis,1 el viejo Niebuhr (el padre del historian) cuenta con qué velocidad los facts de la Silesian war viajaron in no time de Europa a Asia por el simple telégrafo del boca a boca.2 Y entre acreedores este telégrafo natural parece funcionar todavía con más viveza. Entre los apremios hay varios que apenas se pueden aplazar una semana más; pero el peor es el papelucho adjunto, pagadero el martes, porque si me cortan públicamente el suministro de gas ya no habría manera de aguantar.3

El martes pasado, sesión de la Internacional. Entretanto me habían llegado a las manos unos papeles que hacían inevitable el rescinding de las resolutions as to the Congress.4 D'abord, la declaración del ministro de Justicia, Bara, de que el congreso no podría celebrarse en Bruselas.5 Segundo: un manifiesto impreso de los comités de Bruselas y de Verviers en el que le arrojan el guante al ministro. Tercero: cartas de De Paepe y de Vanderhouten diciendo que, si trasladábamos el congreso, arruinaríamos la Asociación en Bélgica; se interpretaría como una concesión al gobierno, etc.6

Y no hablo de las intrigas piojosas de Vésinier, que está ahora aquí, ni de las de Pyat, etc. Naturalmente, hicieron correr el rumor de que trabajábamos al dictado de Bonaparte.7

En esta última sesión creían poder esperar un gran escándalo, y por eso nos habían mandado oyentes. Se quedaron muy disappointés cuando, leyendo los documentos, etc., y remitiéndome a ellos, retiré mis resolutions.8 Le di la vuelta a la cosa así: la ley contra los foreigners no era en absoluto una amenaza especial contra la Internacional. Era general. Pero la Internacional le habría hecho una concesión al gobierno belga si, bajo esa legislación, hubiera elegido Bruselas como meetingplace.9 Ahora la cosa era al revés. Ahora que el gobierno belga nos ha amenazado y provocado directamente, le haríamos una concesión si trasladáramos el congreso fuera de Bruselas, etc. Al mismo tiempo hice algunos chistes muy despectivos sobre el tono heroico que habían adoptado los que atacaban mis resolutions (Odger, etc.) antes de conocer el changed state of circumstances.10 The only danger that could have been incurred, was that of cheap martyrdom and ridicule.11 Mrs. Law me gritó varios «hear, hear» y expresó además su aprobación dando golpes en la mesa.12 En cualquier caso, conseguí que las risas se volvieran contra Odger, etc., y que el rescinding de las resolutions no pareciera una victoria suya.

El calor me resulta muy desagradable. Voy a hacer que me preparen la medicina de Gumpert, porque llevo varios días seguidos «vomitando» (estilo de la señora Blind), pese a una abstinencia ejemplar de comida y bebida.13

Salut.

Tuyo, K. M.

A propósito: Tussychen casi provoca malestar aquí en casa con sus elogios ditirámbicos del home de Manchester y su deseo, declarado abiertamente, de volver allí lo antes posible.14

  1. «Si es lícito comparar lo pequeño con lo grande» (Virgilio, Geórgicas, IV, 176). ↩

  2. Carsten Niebuhr, explorador alemán que viajó por Arabia y la India en la década de 1760, padre del historiador Barthold Georg Niebuhr. Facts: «hechos»; Silesian war: «guerra de Silesia» (las guerras entre Prusia y Austria por Silesia, la última de ellas dentro de la guerra de los Siete Años); in no time: «en un instante». ↩

  3. En el original, Gassupply: «suministro de gas». ↩

  4. «La anulación de las resoluciones sobre el congreso». A propuesta de Marx, el Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores había acordado trasladar fuera de Bruselas el congreso de 1868, por la ley belga sobre los extranjeros. La sesión de que habla es la del martes 16 de junio de 1868. El congreso se celebró al fin en Bruselas del 6 al 13 de septiembre de 1868. ↩

  5. Jules Bara, ministro de Justicia de Bélgica. D'abord: «en primer lugar». ↩

  6. César De Paepe, tipógrafo y médico, dirigente de la Internacional en Bélgica; Vanderhouten era otro miembro de la Internacional belga. ↩

  7. Pierre Vésinier y Félix Pyat, emigrados franceses en Londres y adversarios de Marx en la Internacional. Bonaparte: Napoleón III. ↩

  8. Disappointés: «decepcionados». ↩

  9. Foreigners: «extranjeros»; meetingplace: «lugar de reunión». ↩

  10. George Odger, zapatero, dirigente sindical inglés y miembro del Consejo General. Changed state of circumstances: «cambio de circunstancias». ↩

  11. «El único peligro en que se podía haber incurrido era el de un martirio barato y el ridículo». ↩

  12. Harriet Law, librepensadora inglesa y miembro del Consejo General. Hear, hear: «¡muy bien!», el aplauso parlamentario inglés. ↩

  13. Eduard Gumpert, médico alemán de Manchester, amigo de Engels y de Marx. Friederike Blind, la mujer del demócrata alemán Karl Blind, emigrado en Londres. ↩

  14. Home: «hogar». ↩