Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 16 de septiembre de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1175, pp. 90-91) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

Manchester, 16 de septiembre de 1868.

Querido Mohr:

Solo puedo escribir poco y mal: tengo reuma en la mano derecha y llevo toda la tarde escribiendo.

Te adjunto un billete de diez libras. Cuando vuelva Borkheim, tienes que obligarlo a toda costa a dar algún golpe, si no hay otra cosa que hacer. Comprenderás que ahora yo mismo estoy bastante atado.1 ¿Le has escrito alguna vez a Meissner por lo de la liquidación de cuentas? Con el bombardeo que ahora hacen los obreros por todas partes, pronto se acabará la conspiración de silencio, y la segunda edición no se hará esperar mucho.2 Ahora es el momento de poner un nuevo anuncio del libro. Piénsate uno; yo se lo mando a Meissner, al que de todos modos le debo todavía una respuesta. Pero no lo dejes correr. Además, habría que mandarle a Meissner el Times con la resolución de los alemanes en Bruselas, el Demokratisches Wochenblatt de ayer, etc.;3 al hombre hay que tenerlo caliente. Si no lo has hecho, hazlo (yo aquí ya no puedo conseguir el número del Times). Y así, poco a poco, también el valor de cambio acabará llegándote a ti.

Lo que dice el Times en el informe de Eccarius te será aquí muy útil, y Mr. Morley se va a quedar con la boca abierta.4 Los periódicos de aquí también traen extractos bastante amplios del informe (aunque casi todos del Daily News).

El congreso todavía ha salido bien. El método de despachar la palabrería en público y el business5 en privado ha dado un resultado brillante. Así que el Council se queda en Londres, y los proudhonianos vuelven a tener solo la satisfacción de haber acordado que ellos son proudhonianos, pero nadie más.

También habría que mandarle a Meissner el número de la Zukunft sobre Lloyd, etc., en el que se te menciona 2 veces. Si quieres, puedo encargarme yo de todo esto.

Moses Hess me ha divertido mucho.6

Pero ahora la cuestión es esta: ¿no se está volviendo una necesidad urgente una exposición popular y breve del contenido de tu libro para los obreros? Si no se hace, vendrá cualquier Moses a hacerla y a desfigurarla. ¿Qué te parece?

Te devuelvo adjunto también a Eichhoff.7

No puede uno irse sin que se hagan tonterías. Mientras yo estaba fuera, los tipos del comité de la Schiller-Anstalt, a instancias de los de Bradford, han invitado al cerdo de Vogt a dar aquí una conferencia.8 Yo, naturalmente, he anunciado enseguida mi baja, «para no dar indirectamente un voto de confianza a un hombre del que doy por demostrado que en 1859 fue un agente bonapartista a sueldo». El cerdo llega mañana.

Tuyo, F. E.

  1. Es decir, sin dinero disponible. Sigismund Borkheim, comerciante de vinos en Londres, amigo de Marx. ↩

  2. El Congreso de Bruselas había aprobado, a propuesta de los delegados alemanes, una resolución que recomendaba El capital a los obreros de todos los países; también el congreso de Núremberg se había adherido a los principios de la Internacional. Otto Meissner, de Hamburgo, era el editor de El capital. ↩

  3. El periódico de Liebknecht en Leipzig. ↩

  4. John Morley, director de la Fortnightly Review, para la que Engels preparaba una reseña de El capital, que no llegó a publicarse. ↩

  5. «Los asuntos». ↩

  6. Moses Hess (1812-1875), viejo conocido de Marx y Engels desde los años cuarenta, delegado en Bruselas. ↩

  7. Una carta de Wilhelm Eichhoff, de Berlín. ↩

  8. La Schiller-Anstalt era un club alemán de Manchester, de cuya dirección formaba parte Engels. Carl Vogt (1817-1895), naturalista y político demócrata, al que Marx había acusado de estar a sueldo de Napoleón III en Herr Vogt (1860). ↩