Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 13 de enero de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1230, pp. 146-149) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Londres, 13 de enero de 1869.
Dear Fred:
Thanks por las Zukünfte.1 (¡Thesmar y Georgios Jung!)2
Voy aplazando de un día para otro escribirte, por culpa de un catarro nasal que tiene ojos, oídos, nariz y la cabeza entera, desde hace about 2 weeks, en formal estado de sitio. Pero como con este maldito tiempo de niebla no hay perspectiva de una liberación inmediata del mal, no quiero esperar más. ¿Hace también tan buen tiempo ahí en Manchester? No es de extrañar que aquí los suicides estén ahora en plena floración. Solo el irlandés, incluso en los Seven Dials, dice that «he would rather commit suicide on any one than himself».3
¿Se te ha presentado el joven Th. von Gimborn, de Emmerich, fabricante in nuce?4 No tengo muy claro qué quiere. Primero me dijo que quería entrar en una fábrica como técnico por cierto tiempo, say medio año, o incluso como simple obrero, para estudiar la organización, etc., del trabajo fabril inglés. Ahora ya solo se trata de una estancia de 14 días en una fábrica de maquinaria agrícola. ¿Querrá Gimborn, after all, sacar solo secretos de fábrica ingleses? No le será tan fácil.
Ahora, un breve informe sobre los «sucesos internacionales».
a. «Alliance Internationale de la Démocratie Socialiste»:5 el 22 de diciembre de 1868, resolución unánime del Consejo General en estos términos: Tous les articles du Règlement de l’Alliance etc. statuant sur ses relations avec l’Association Internationale des Travailleurs, sont déclarés nuls et de nul effet; 2. l’Alliance etc. n’est pas admise comme branche de l’Association Internationale des Travailleurs.6 La fundamentación de la sentencia (redactada por mí) se mantiene enteramente en forma jurídica y demuestra la contradicción del reglamento de la Alianza proyectada con nuestros estatutos, etc. Un último considérant, del que el viejo Becker en particular tiene que ver su burrada, es que el Congreso de Bruselas ya prejuzgó la cuestión respecto de la Ligue de la Paix et de la Liberté.7 Ante esta, que quería ser reconocida por la Asociación Internacional, el congreso declaró: como la Liga afirma tener los mismos principios y perseguir el mismo fin que la Asociación Internacional, no tiene raison d’être; y, observa finalmente ese considérant, plusieurs membres du groupe initiateur de Genève votaron ellos mismos en ese sentido en Bruselas.8
Entretanto hemos recibido cartas de Bruselas, Ruan, Lyon, etc., en las que se declaran sin reservas a favor de la decisión del Consejo General. No se ha alzado una sola voz a favor del groupe initiateur de Genève. Que este grupo no obró con total honradez queda claro ya por el hecho de que nos informó de su fundación y de sus manejos solo después de haber intentado ganarse a los de Bruselas, etc. Doy el asunto por zanjado, aunque todavía no tenemos respuesta de Ginebra a nuestra «sentencia». En todo caso, la tentativa ha fracasado.
b. Ad vocem Bakunin:9
Para entender su carta, que te adjunto, tienes que saber lo siguiente. D’abord,10 esa carta se cruzó con nuestro «Message» sobre la «Alianza». Así que Bakunin aún se entrega a la grata ilusión de que se le dejará hacer tranquilamente. Además: el ruso Serno, en su correspondencia anterior con Borkheim, estaba decididamente en contra de Bakunin.11 En mi respuesta a Serno quise utilizar a ese jovenzuelo como informador sobre Bakunin. Pero como no me fío de ningún ruso, lo hice de esta forma: «¿Qué hace mi viejo amigo (no sé si todavía lo es) Bakunin?, etc., etc.». El ruso Serno no tiene nada más urgente que hacer que comunicarle a Bakunin esa carta, ¡y Bakunin la aprovecha para hacer una entrada sentimental!
c. Ad vocem old Becker:
Este se ha empecinado mucho. D’abord, nos manda, con fecha en Ginebra a 21 de diciembre, una carta de 4 páginas sobre el asunto de Basilea, pero sin un solo fait précis.12 Sin embargo, debemos actuar inmediatamente. Al mismo tiempo escribe a Lessner que nosotros (el Consejo General) ya nos habíamos «comprometido» en el asunto de Ginebra y que eso no debe volver a ocurrir.13 O bien, dice textualmente (en la carta a Lessner), «¿existe el Consejo General, como Dios, solo en la fe de los tontos?». En Ginebra solo se hablaría de nosotros encogiéndose de hombros, etc.
A continuación Becker recibió respuesta de Jung, en la que este le escribe que su epístola de 4 páginas no contiene nada.14 ¿Cómo puede creer que sobre semejante vacuum se puede conseguir dinero en Londres?
Becker había anunciado en su carta del 21 de diciembre otro elaborate report.15 En su lugar recibimos el Vorbote. Ya has visto tú mismo que el Vorbote en efecto solo informa del lockout «terminado» de los ribbon weavers,16 pero no aclara en absoluto cómo se ha desarrollado luego el conflicto. En suma, to this very moment no sabemos nada más que lo que dice el Vorbote. No solo no se puede dar con eso ningún paso ante las trade unions. Tampoco es posible publicar nada en nombre del Consejo General sobre este asunto. ¿Vamos a exponernos a que los usureros de Basilea nos respondan que gritamos a los cuatro vientos sin ningún conocimiento de causa?
Summa summarum, ayer hizo 8 días que el Consejo General decidió amonestar tanto a Becker como a Perret (el secretario corresponsal francés para Ginebra)17 por no habernos comunicado hasta ahora el material necesario sobre el asunto de Basilea. Y ahí queda la cosa de momento. Lo siento por el old Becker. Pero tiene que darse cuenta de que las riendas las llevamos nosotros, aunque nos abstengamos el mayor tiempo posible de toda intervención directa.
d. Huelgas en Ruan, Vienne, etc. (cottonspinning):18
Tienen about 6-7 weeks. Lo interesante del asunto es que hace algún tiempo los master manufacturers (y spinners) celebraron en Amiens un general congress presidido por el alcalde de Amiens. Allí, a propuesta de un tal faiseur llamado Vidal,19 que había vivido largo tiempo en Inglaterra, se decidió hacer la competencia a los ingleses en la propia Inglaterra, etc. Es decir, mediante el establecimiento de dépôts de hilo francés, etc., en Inglaterra, tanto para vender allí como a los comerciantes de ultramar que tratan directamente con Inglaterra. Y eso había de lograrse mediante una nueva reducción de los wages, después de haber admitido ya que solo gracias a los wages más bajos (con respecto a los ingleses) se resistía en la propia Francia (dando por supuestos los aranceles existentes) a la competencia inglesa. En efecto, después de ese congreso de Amiens se empezó a rebajar los salarios en Ruan, Vienne, etc. Hence las huelgas.20 Naturalmente, por medio de Dupont hemos informado a esa gente de la mala situación de los negocios aquí (en particular también del cotton trade) y, por tanto, de lo difícil que es reunir dinero en estos momentos.21 Meanwhile, como verás por la carta adjunta (de Vienne), la huelga de Vienne ha terminado. A los de Ruan, donde el conflicto continúa, les hemos mandado de momento una orden de pago de 20 £ contra los broncistas de París, que todavía nos deben ese dinero de su lockout.22 Por lo demás, estos obreros franceses proceden de forma mucho más racional que los suizos y al mismo tiempo son mucho más modestos en sus reivindicaciones.
Con la esperanza de que tu cabeza no esté tan catarrosa e infamemente atontada como la mía,
Tuyo, K. Moro.
«Gracias» por los números de Die Zukunft, diario demócrata de Berlín. ↩
Georg Jung (1814-1886), antiguo joven hegeliano y uno de los fundadores de la Rheinische Zeitung de 1842, luego diputado progresista. Thesmar no se ha podido identificar. ↩
«Que preferiría cometer suicidio en cualquiera antes que en sí mismo». Seven Dials, barrio miserable del centro de Londres, junto a St Giles, con mucha población irlandesa. ↩
«En germen». ↩
La Alianza Internacional de la Democracia Socialista, fundada por Bakunin y sus amigos en Ginebra en otoño de 1868, que había pedido su admisión en la Internacional como organización con estatutos y congresos propios. ↩
«Todos los artículos del reglamento de la Alianza, etc., que regulan sus relaciones con la Asociación Internacional de los Trabajadores quedan declarados nulos y sin efecto; 2. la Alianza, etc., no es admitida como rama de la Asociación Internacional de los Trabajadores». ↩
Considérant: «considerando». La Liga de la Paz y la Libertad, organización burguesa pacifista fundada en Ginebra en 1867; Bakunin y sus amigos la abandonaron en su congreso de Berna (septiembre de 1868) para fundar la Alianza. El Congreso de Bruselas de la Internacional se celebró en septiembre de 1868. ↩
Raison d’être: «razón de ser»; plusieurs membres du groupe initiateur de Genève: «varios miembros del grupo iniciador de Ginebra». ↩
«A propósito de Bakunin». ↩
«En primer lugar». ↩
Alexandr Serno-Solovievich (1838-1869), emigrado ruso en Ginebra, miembro de la Internacional. Sigismund Borkheim (1825-1885), periodista demócrata, amigo de Marx en Londres, que escribía contra Bakunin y Herzen. ↩
«Sin un solo hecho preciso». ↩
Friedrich Lessner (1825-1910), sastre, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, miembro del Consejo General. ↩
Hermann Jung (1830-1901), relojero suizo establecido en Londres, secretario corresponsal del Consejo General para Suiza. ↩
«Informe detallado». ↩
«Tejedores de cintas». ↩
Henri Perret, dirigente de la Internacional en Ginebra y secretario corresponsal de las secciones de la Suiza francesa. ↩
«Hilatura de algodón». ↩
Faiseur: «intrigante», «enredador». ↩
«De ahí» las huelgas. ↩
Eugène Dupont (hacia 1831-1881), fabricante de instrumentos musicales, secretario corresponsal del Consejo General para Francia. ↩
El cierre patronal contra los obreros del bronce de París en febrero-marzo de 1867, durante el cual la Internacional organizó ayuda desde Inglaterra. ↩