Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 21 de febrero de 1869. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1241, pp. 155-156) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
Manchester, 21 de febrero de 1869.
Querido Mohr:
Muchas gracias por la pipa, que esta noche misma voy a estrenar. Aquí va el informe. Los documentos mismos te los devuelvo mañana. Estas cajas de mineros heredadas de la Edad Media —la patraña medieval todavía se les pega en los «reglamentos de uniforme y de servicio de desfile, fiestas mineras y procesiones a la iglesia»— regían en todas las minas alemanas.1
Como el periodiquillo de Liebknecht es al fin y al cabo el Moniteur de esa gente de Lugau,2 podrías mandarle el informe a Wilhelm para que lo traduzca, después de leerlo tú en el Consejo, pero tienes que ponerle expresamente como condición que lo reparta en no más de dos números. Si no, no tiene sentido. El original te lo puede devolver, si vuelves a necesitarlo.
Por Wehner sé que las porquerías policiales prusianas en Hannover son cada vez peores: la violación de cartas, sobre todo de oficiales hanoverianos que han entrado al servicio de Sajonia, es cosa de todos los días. ¡Claro que qué va a hacer Stieber, si no, con los 400 000 táleros de fondos secretos que le ha votado la Cámara prusiana de las rentas de los ex príncipes!3
Tuyo, F. E.
Knappschaften: cajas o hermandades de mineros, de origen medieval, que administraban los fondos de socorro, enfermedad y pensiones a los que contribuían obligatoriamente los mineros. ↩
El Demokratisches Wochenblatt de Leipzig. Le Moniteur universel era el diario oficial del gobierno francés. ↩
Wilhelm Stieber (1818-1882), jefe de la policía política prusiana, el mismo que había montado el proceso de los comunistas de Colonia de 1852. Prusia había embargado los bienes del destronado rey de Hannover y del príncipe elector de Hesse; con sus rentas se formó un fondo secreto a disposición del gobierno, el llamado «fondo de los güelfos» o «fondo de los reptiles». ↩