Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester (el lugar no figura en la carta) el 1 de febrero de 1870. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1337, pp. 272-273) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.
1 de febrero de 1870.
Querido Mohr:
Hasta anoche no recibí la Zukunft de que se trata, y por eso hasta hoy no puedo devolverte los Jacobyana.1 Por qué el viejo judío2 no te nombró está muy claro: le daba una vergüenza de perro; pero debería haber sabido al menos que, una vez elegido Schweitzer presidente, si estaba allí era solo para restregarle el plagio por las narices; pero un viejo zorro así, en su estupidez, siempre cree que la cosa aún puede salir bien. Si sigue así lo de las conversiones, pronto desplazaremos al viejo Señor del refrán renano, según el cual «tiene huéspedes muy raros».3
Para la Democratic News intentaré conseguir subsidios. Una suscripción de 12 ejemplares no puede conducir a nada, porque aquí no tenemos absolutamente ningún uso para semejante montón de papel viejo. Tampoco sabría qué se podría informar desde aquí.
A Wilhelm le comunicaré lo que corresponde; supongo que en su periodiquito no ha hablado nunca del «Dieciocho Brumario». Que en Leipzig no haya ni un ejemplar es sin duda mentira, a no ser que se haya vendido toda la tirada. Apropos, ¿cómo va la traducción francesa de él y de tu libro?4
Le mandaré a Wilhelm La guerra campesina, pero la introducción no la escribiré hasta la edición completa. No tiene sentido escribir una introducción para un folletín que puede alargarse 6 meses o más.
Es una verdadera suerte que, pese a G. Flourens, no estallara la lucha en el entierro de Noir.5 La rabia del Pays6 demuestra el gran chasco de los bonapartistas. No se podía desear nada mejor que coger in fraganti, en campo abierto, a toda la masa revolucionaria de París fuera de París, incluso fuera de las murallas, que solo tienen unos pocos pasos. Media docena de cañones en los pasos de la muralla, un regimiento de infantería en guerrillas y una brigada de caballería para cargar y perseguir, y en media hora toda la multitud desarmada (los pocos revólveres que algunos pudieran llevar en el bolsillo no cuentan) estaba dispersa, acuchillada o presa. Pero como se tenían 60 000 soldados, se la podía dejar incluso entrar por las murallas, ocuparlas luego y ametrallarla y arrollarla con la caballería en el terreno despejado de los Campos Elíseos y en la avenida de Neuilly. ¡Divino! ¡200 000 obreros desarmados iban a conquistar, desde campo abierto, un París ocupado por 60 000 soldados!
Los periódicos franceses llegaron esta mañana. Muchas gracias.
¿Has leído una traducción completa de Tierra y libertad (la cosa rusa)?7 Ahora tengo una; si quieres, es tuya.
Saludos cordiales a tu mujer, a Jenny y a Tussy.
Tuyo, F. E.
La carta de Johann Jacoby a Kugelmann y el número de la Zukunft con su discurso socialista, que Marx le había enviado: véase 1870-01-27 Marx a Engels. ↩
Jacoby era de origen judío; la expresión es despectiva y la traducimos literalmente. ↩
El refrán renano dice que «el Señor tiene huéspedes muy raros» (Der Herrgott hat wunderliche Kostgänger), es decir, que en este mundo hay gente de todas clases. ↩
Tanto del Dieciocho Brumario como del primer tomo de El capital se proyectaban entonces traducciones francesas. ↩
El entierro del periodista Victor Noir, asesinado por Pierre Bonaparte, reunió el 12 de enero de 1870 a una multitud inmensa en Neuilly, a las puertas de París; Rochefort y Delescluze desaconsejaron marchar sobre la ciudad, mientras que Gustave Flourens quería hacerlo. ↩
Le Pays, diario bonapartista de París. ↩
El libro de Paul von Lilienfeld sobre la emancipación de los campesinos rusos, en ruso Земля и воля. ↩