Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que estaba en Brighton, escrita en Londres el 31 de mayo de 1877 (el lugar no figura en la carta). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1464, pp. 455-457) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. Texto original.

31 de mayo de 1877.

Querido Engels:

Espero que vayas mejor de los ojos. Madame Longuet madre1 le mandó a madame Lormier, cuyo mal de ojos empeoraba de día en día y se había vuelto muy preocupante, una cajita de pomada (que, por lo visto, cuesta nada menos que 30 francos), y muy poquita cantidad la curó —mirabile dictu—2 por completo en pocos días. Sobre el fact3 no cabe controversia posible. La pomada es muy famosa en Francia, y oliéndola, mirándola, etc., seguramente descubrirás cuál es su ingrediente principal.

Tus opiniones sobre el state4 in Turkey coinciden tanto con las mías que casi se lo dije con las mismas palabras a Wróblewski.5

Pero la crisis se acerca. Damad Mahmud y compañía,6 que están bajo influencia rusa directa, estarían muy dispuestos a hacer la paz con los rusos, acordando de paso, naturalmente, la abolición de la Constitución7 (recomendada también por el Times, en el mismo número en que el Times riñe a Mac-Mahon por anticonstitucionalismo). Nada le vendría mejor al zar; hasta ahora no ha habido, por así decirlo, más que un desfile militar preliminar; los éxitos de los rusos en Asia Menor han sido exagerados e inflados por los distintos partidos por distintos motivos (aparte de la bloody ignorance8); la penuria financiera está también solo en su fase preliminar; la enfermedad del Cáucaso es todavía esporádica; el zar saldría del paso por el momento con un succès d'estime9 y sin apuros constitucionales; podría, por su parte, darse importancia en la crisis occidental, etc., etc. Midhat Pasha, I am told, does everything from here to push the movement at Constantinople on which, in fact, the fate of Turkey (and the immediate prospects of Russian «development») depend[s].10

En Francia se está viendo lo que llevo tiempo predicándole en vano a Lissagaray11 (ahora vuelve a verlo todo demasiado de color de rosa), a saber, que la burguesía realmente industrial y comercial es republicana, como en efecto lo han mostrado claramente los acontecimientos ever since Thiers' régime,12 y que los hommes de combat13 no representan más que los beaux restes14 de los professional politicians15 de los viejos partidos, pero ninguna clase. Los obreros (en París) se han dado la consigna de que c'est cette fois l'affaire de Messieurs les bourgeois.16 Por eso se mantienen en reserva.

Por el recorte adjunto de la Marseillaise17 verás cómo tratan a Mac-Mahon los periódicos radicales. La sabia République Française18 le declara que esta cuestión solo puede resolverse con su dimisión; Émile de Girardin19 le amenaza con el impeachment,20 y de todos los periódicos el que le trata [más] implacablemente es el Siècle, el periódico tendero21 par excellence.

Entretanto, los bonapartistas empujan a desenvainar la espada (aparte de que eso no está en la line22 de Broglie), demasiado tarde ya. Pero quizá (tras un nuevo aplazamiento de la Cámara) se intente con el état de siège,23 lo cual, aunque ilegal, queda cubierto por la responsabilité légale24 de los ministros y la irresponsabilité constitutionelle25 de Mac-Mahon. Por ese camino, al que al menos los bonapartistas empujan, todavía podría llegarse a choques violentos. Es una posibilidad, pero no probable.

Collet me comunicó, como era su deber, la muerte de Urquhart.26

Mi propio estado físico no es de lo más floreciente, pero va tirando, comparado con otros años por la misma época. Mi mujer mejora.

El hombrecito27 (la irlandesa está entretanto con nosotros) se ha destetado rápidamente, pero muestra una pasión peligrosa por subir gateando las escaleras en vez de gatear por la habitación.

Saludos cordiales de casa a casa.

Tuyo, K. M.

  1. La madre de Charles Longuet, yerno de Marx, que vivía en Caen. ↩

  2. «Cosa admirable de decir». ↩

  3. «Hecho». ↩

  4. «Estado (de cosas) en Turquía». ↩

  5. Walery Wróblewski, revolucionario polaco, general de la Comuna de París, refugiado en Londres. ↩

  6. Mahmud Damad Bajá, cuñado del sultán Abdülhamid II y muy influyente en la corte. ↩

  7. La Constitución otomana promulgada en diciembre de 1876, que el sultán suspendió en febrero de 1878. ↩

  8. «Maldita ignorancia». ↩

  9. «Éxito de estima». ↩

  10. «Midhat Bajá, según me dicen, hace todo lo posible desde aquí para impulsar el movimiento de Constantinopla, del que de hecho dependen el destino de Turquía (y las perspectivas inmediatas del "desarrollo" ruso)». Midhat Bajá, gran visir y padre de la Constitución, había sido destituido y desterrado por el sultán en febrero de 1877 y estaba entonces en Londres. ↩

  11. Prosper-Olivier Lissagaray, periodista francés, combatiente de la Comuna y autor de su historia (1876), entonces prometido de Eleanor Marx. ↩

  12. «Desde el régimen de Thiers». ↩

  13. «Hombres de combate». ↩

  14. «Bellos restos». ↩

  15. «Políticos profesionales». ↩

  16. «Que esta vez es asunto de los señores burgueses». ↩

  17. La Marseillaise, diario radical de París. ↩

  18. La République française, el diario de Gambetta. ↩

  19. Émile de Girardin, periodista francés, entonces director de La France, aliado de los republicanos contra Mac-Mahon. ↩

  20. «Acusación ante el Parlamento» (por abuso de poder). ↩

  21. En el original, «épicierblatt», de épicier, «tendero»: el periódico de los pequeños comerciantes. ↩

  22. «Línea». ↩

  23. «Estado de sitio». ↩

  24. «Responsabilidad legal». ↩

  25. «Irresponsabilidad constitucional». ↩

  26. David Urquhart, diplomático y publicista inglés, enemigo de la política rusa, murió en Nápoles el 16 de mayo de 1877. Collet Dobson Collet era su colaborador. ↩

  27. Jean (Johnny) Longuet, el primer nieto de Marx, hijo de Jenny y de Charles Longuet, nacido en mayo de 1876. ↩