19 de Julio, n.º 1, diciembre de 1941 (pág. 2). PDF del número completo, primera parte · segunda parte
Uno de nuestros camaradas, mutilado grave de guerra, que se encuentra en un campo de concentración francés desde el éxodo trágico de Cataluña, nos escribe una carta triste y alentadora al mismo tiempo. Tras esfuerzos interminables para obtener el visado mejicano y sacrificios de un pariente suyo en América para pagarle el pasaje, logró obtener uno y otro. A pesar de ello, las autoridades de Vichy no le permitieron salir. En situación semejante se encuentran otros compañeros, prácticamente prisioneros de los lacayos de Hitler. No decimos nada contra los comités de ayuda; está sobreentendido más de lo que pudiéramos escribir.
La carta nos informa también que la energía renace en la Francia pobre y en los campos de concentración. Circula abundante literatura anti-nazi y anti-petainista, se discute el porvenir, se estudia, se hacen proyectos revolucionarios, se espera...
Nuestra más cálida simpatía y admiración para todos los que sufren y se preparan para la lucha.