Alarma, n.º 1, diciembre 1958 (págs. 6-9). PDF del número completo
Todo el mundo sabe que el señor Sànchez-Mazas, es hijo de un antiguo ministro de Franco que también fué dirigente falanjista. El mismo fué miembro de la Falanje. tomo parte en la agitacion estudiantil y fué encarcelado breve tiempo, en compañia de otros hijos de familias adictas al régimen. Despues paso al extranjero, desde donde escribio al pretendiente. Se rumora que pertenece al Partido socialista español. Su escrito no comporta el minimo dejo de revuelta. Al escribirle, Munis no conocia de él mas que el articulo a que alude, ignorando todo lo demas, su posicion politica en primer lugar. Aunque le fué mandada personalmente la carta publicada a continuacion, en la que se le pide formalmente que se defina respecto a la reconciliacion, no ha contestado en modo alguno. La falta de respuesta indica con claridad de qué lado se encuentra el señor Sànchez-Mazas.
Victor Fuentes
Sr. Miguel Sànchez-Mazas: Son asombrosas, si no increibles, las palabras que usted pone en boca de Serrano Suñer: "Nada desquitarà el mal que hemos hecho a España". ¿Sabe usted que el mismo personaje confio a un periodico de Berlin, durante su época de Ubu-Chiano, que el pueblo español, intoxicado de ideas revolucionarias, tenia que ser curado por la violencia? La declaracion fué hecha en la capital misma del Tercer Reich, durante una visita oficial. Y bien sabido es que no se trataba de palabras, aunque con seguridad usted ignora las proporciones gigantescas de la represion y sus vesànicos procedimientos.
Para la oposicion no ha habido jueces caballeros como el que a usted le interrogo, o, dicho con significado sociologico, todos eran "perfectos caballeros", puesto que la nocion inclusa en esas palabras es, quiérase que no, cruda o mitigadamente, correlativa de la estructura social que lleva consigo la represion y la degradacion del hombre. He visto a uno de esos perfectos caballeros, "mutilado por Dios y por la Patria", sacar de Carabanchel, para una "diligencia suplementaria", a un hombre ya procesado por él y que por consecuencia no habia salido intacto de manos de la policia. Pocos dias despues de la diligencia suplementaria expiraba el hombre en la enfermeria de la càrcel "quejàndose de los riñones". Ignoro qué certificaria el caballero médico. He visto hombres a quienes se les han aplicado corrientes eléctricas a los testiculos, centenares apaleados hasta dejarlos sin sentido, mujeres abofeteadas y otras flageladas desnudas. He visto a un cura de esa nueva generacion de que usted habla, gritarle a un enfermo grave a quienes sus compañeros de presidio procuraban tranquilizar: "No es verdad; te estàs muriendo, vas a morirte; confiésate o iras al infierno". He visto al mismo depositario del espiritu injuriarse con su colega por los beneficios del economato (kilos de 800 gramos) y prolongar por motivos fùtiles la càrcel a varios presos ateos. He visto a toda la junta disciplinaria de un penal, prolongar tres años la prision de un hombre, por haber producido un ruido involuntario durante una formacion. He visto al tribunal de menores retener en la càrcel a un joven de 16 años, sin condena, hasta ser reclamado por el servicio militar. He visto .... pero yo he visto muy poco, en verdad, solo en los ùltimos años, cuando, ahita, muscularmente cansada y columbrando ya el resurgir del vencido, la crueldad molleaba bajo el influjo de un mal presagio.
El horror orgiàstico de la represion durante los años 36-43, cuando, para condenar a un hombre a muerte —no digamos a menor pena—, bastaba una denuncia anonima, cuando en millares de càrceles las "sacas" de pavoroso recuerdo segaban noche a noche las vidas de centenares de hombres, cuando a las familias de los fusilados y encarcelados no se les vendian comestibles en las tiendas de los adictos al régimen, y los propietarios de igual filiacion las expulsaban de sus domicilios, cuando las viudas, para impedir la muerte por hambre de sus hijos, se veian obligadas a prosternarse ante el altar y pedir la hostia, para obtener después, como misericordiosa gracia, la entrega de sus hijos al ahogadero de los asilos religiosos; esa época desafia toda descripcion por la multiplicidad de su vileza, verdadera imagen de un régimen necrofago.
Me he dejado arrebatar por el hervor del recuerdo. Pero vale lo dicho, mejor que tacharlo; no es mala introduccion. Sinembargo, lo que quiero decirle es otra cosa.
Acabo de volver a tierra no franquista tras cinco años de prision en España, adonde entré, por singular iniciativa, para combatir el régimen. Solo ahora he leido la traduccion francesa de su articulo "La crisis española y las nuevas generaciones". Huelga decir con qué ansiedad lo he sorbido. Le hablaré de él sobre lo que considero primordial y lo haré sin ambages. El significado de estas dos palabras lo conocen todos, pero pocos lo acendran y menos se atienen a él en sus relaciones con los demàs.
Su critica de los resultados economicos del régimen franquista es muy loable, sobretodo por el aporte de cifras. En cuanto al hecho mismo, lo mesura bién esta expresion francesa: "Vous enfoncez les portes ouvertes" (=Derriba usted puertas abiertas). Dicho en español de 1936: "Esa gentuza no concibe que un trabajador gane 15 o 20 pesetas. Si perdemos la guerra nos mataràn de hambre". Son palabras de un jornalero extremeño, pronunciadas entre ràfaga y ràfaga, en una trinchera del frente de Toledo. Vea usted cuan certero, y oportuno, era el husmo social del hombre del agro o la fàbrica. Lejos de mi insinuar que la guerra civil tuviera por causa profunda el problema de los salarios. El combatiente rojo del 36, tras el problema de los salarios veia netamente el problema de fondo, el de la propiedad, anejo a la gestion social entera. Prueba: la expropiacion de los expropiadores capitalistas, no solo indecretada, sino puesta en ejecucion contra la voluntad del partido ruso y sus asociados. Segùn su articulo usted aspira a una explotacion menos intensa de los trabajadores, a una reforma en la distribucion de la renta nacional, a un capitalismo liberal, en suma. ¿Hay mas? Me congratularia saberlo.
No sin visible incertidumbre, escribe usted que el pais habria conocido años mejores gobernado pro Primo de Rivera y su Falanje. Olvida usted que Falanje —como las JONS— remedaba fascio y nazismo. De éstos recibieron ambas incluso el anti-semitismo y la mania tan bufa como sandia de ver en la masoneria el demiurgo de la revolucion. Asi como el hitlerismo se presento y fué considerado en gran parte como salvador frente al comunismo, Falanje, mimética, se ofrecio a las clases conservadoras españolas como adalid contrarrevolucionario. En Efecto, ella cargo voluntaria, gustosamente con buena parte de los actos mas sucios del terror. A eso debe el odio que ha suscitado. No cuento la venalidad y la naturaleza atorrante de gran copia de sus representantes, porque esas son caracteristicas comunes al clero, el ejército y los demas estamentos actuales. En forma iracunda, pero en lo esencial atinada, cabe decir que el régimen es un régimen de "chorizos" encumbrados a la categoria de amos. Codicia desenfrenada, pancismo, incultura, hipocresia, estrechéz mental, crueldad con el débil y servilismo con el fuerte, de nada carecen los cruzados del "glorioso movimiento". No debo dejar de señalar, sinembargo, que la iglesia y el ejército, pàvidos ante el futuro inmediato, se esfuerzan en hacer de Falanje un buco expiatorio. Diversion en la cual participan los principales organismos exilados, unos en mayores proporciones que otros, y que prefigura otra gran maniobra contra la proxima revolucion. No, los primeros responsables de estos 20 años ominosos son el clero y el ejército, y como tales hay que considerarlos. Falanje no ha sido mas que un fàmulo diligente.
Antes de enlazar la idea anterior con su consecuente quiero apurar lo tocante a Falanje. Pretender que esta organizacion, en otras condiciones, bajo la jefatura y gobierno de sus fundadores o en el mas ideal de los climas imaginables hubiera causado algùn bién, no es siquiera idea digna de discusion. Si de cuando en cuando aparece es como alivio de conciencias pesarosas; no mas, aunque algo es, pues nadie podrà fortificarse en ese suspiro, que no idea. Si admitimos, con exorbitante indulgencia, que Falanje tuviera alguna idea, era ésta la supresion de la lucha de clases, recibida también de Berlin. Inventada por el demoniaco judio Carlos Marx, la lucha de clases depravaba a la humanidad. El mesias ario Hitler y su calco el mesias jerezano José Antonio Primo de Rivera domeñarian a los marxistas, decretarian la supresion de la lucha de clases y conjurarian las siete plagas del mundo. Y bien, esa "idea" la ha realizado Falanje cabalmente, tanto como la Alemania de Hitler o, con otros embàucos, la Rusia de 30 años acà. Es decir, se ha prohibido a los de abajo defenderse y hablar. Los sindicatos verticales se encargan de doblegar los trabajadores a las condiciones dictadas por los beneficios capitalistas, mientras la legislacion, la policia y los tribunales condenan al hambre, la càrcel o algo peor a quienes se atreven a recordar, de hecho o palabra, que la lucha de clases sigue en pié. Por càrceles y tumbas ni ha quedado en España, bién lo sabe usted. Sinembargo, ahi està otra vez, dando aldabonazos sobrecogedores, la lucha de los oprimidos, durante 20 años silenciosos.
La lucha de clases es la estructura y la fisiologia misma de la sociedad actual. Puede ser asordada, mancillada, prohibida y perseguida —para los de abajo— puede ser negada y vilipendiada. Todo en vano: sin ella no existiria el capitalismo. El supremo privilegio del proletariado consiste en no poder emanciparse sin suprimir, con la actual sociedad, la lucha de clases, cuya base es la explotacion instrumentada por las dos policias, la de almas y crucifijo y la de càrceles y ametralladoras. Si el hombre ha de adquirir toda su autenticidad y dar vuelo pleno a sus facultades reprimidas y falseadas, es indipênsable que los explotados den cuenta de la explotacion. Entonces existiràn las condiciones de una verdadera fraternidad humana. ¡Cuan diferente de las majaderian fascistas y cristianas sobre la hermandad y la equidad entre la victima y el victimario!
He dicho antes que se perfila una gran maniobra (primer origen el frente popular), mediante la cual la nueva energia explosiva que està acumulàndose en España seria desviada de su objetivo interno, de sus necesidades intrinsecas, sea hacia la monarquia, hacia la repùblica burguesa o hacia esa otra estafa ideologica reciente denominada, por antifrasis, democracia popular. El resto, o sea, quién dominaria en definitiva, serà problema de correlacion de fuerzas, fuerzas que, siendo todas ajenas al proletariado, coincidiràn y colaboraràn entre si durante la primer etapa. Pero puede anticiparse desdeluego, que en ese terreno la ventaja final està de parte de los representantes del capitalismo de Estado, entiéndase los funcionarios de Moscù.
Su articulo ha sido publicado en la revista Suturne y presentado por Gorkin con este marbete: "España reconciliada". Por su parte, usted no debe desconocer que el partido ruso procura organizar en España jornadas dichas de reconciliacion nacional (lo ha hecho tambien en las càrceles), mientras socialistas, republicanos y monàrquicos vocalizan ternuras de igual calidad. Diriase que los partidos vencidos hacen suyo el vano intento del ejército, el clero y Falanje desde 1936. Lo hacen, puede afirmarse sin condicional, pero reconociéndo a cadaquién lo suyo. El partido ruso aspira a heredar el régimen actual colocando en los puestos clave sus hombres y empleando su jerga pseudo-obrera. Los cristiano-democratas o sea, todos los franquistas mientras estomago y miedo no les lleven a pedir filiacion al partido ruso, consentirian un parlamentarismo clerigo-policiaco aun mas estrecho y maloliente que el italiano. Los socialistas y los republicanos, ¡ah!, éstos se atreverian a consentir tanto como Gil Robles despues de la derrota de la insurreccion asturiana de 1934.
Pueden escribirse pàginas emotivas muy convincentes sobre la imposibilidad de reconciliacion, sin mas que evocar algunos de los inùmeros y bàrbaros episodios de la represion. No quiero hacerlo, porque no se trata de odios y venganzas, sino del porvenir de un gran hecho historico que concierne a la humanidad entera. Adrede prefiero situar mi aversion terminante a la reconciliacion en el terreno de las grandes necesidades del desenvolvimiento humano, abandonando a quienes les pete el llanto de cocodrilo sobre la "guerra fratricida". No hay que ahondar mucho en la naturaleza de las guerras para caer pronto en la cuenta de que, de todas ellas, la guerra civil es la ùnica que merece ser hecha, de parte de los oprimidos, se entiende. La nuestra fué inequivoca. Doquiera resulto vencido el ejército nacional, surgio de la entraña del pueblo, ingenuamente, sin consignas ni sugerencias partidistas, la revolucion social. Hecho de un valor indicativo inapelable. En las necesidades del desarrollo historico estaba inmediatamente la supresion del capitalismo. No hemos perdido la guerra sino porque los partidos del Frente Popular contrariaron esa tendencia. Matando la revolucion en la zona roja, enervaron las energias de las masas y entregaron literalmente la victoria a Franco. El diapason lo dieron los hombres de Moscù mascullando ya la jaculatoria de la reconciliacion.
Otra gran conmocion social se vislumbra en el orto. Ahi estan los primeros sobresaltos, timidos, pero nitidos. Todos los problemas economicos, politicos y culturales que originaron el anterior periodo revolucionario volveràn a derramarse por el àmbito del pais en mil formas, larvadas, subconscientes o explicitas. Requieren solucion plena y terminante, de lo contrario no saldremos del secular marasmo alimentado por la estulticia y la inverecundia gobernantes. Por segunda y probablemente ùltima vez, los impulsos y aspiraciones elementales del hombre comùn, substrato del devenir historico, intentaràn la demolicion del capitalismo. Es tendencia que procede de lo mas hondo y vital del pueblo doliente, y confluye con las posibilidades técnicas y las aspiraciones mundiales de mutacion orgànica. Pues bien, esa tendencia a la revolucion social, inmanente en toda accion de los oprimidos, no consiente reconciliacion ni compromiso, no ya con los pilares del actual régimen —instituciones y personas— sino con quienesquiera intenten descaminarla. Realizarse cabalmente o extinguirse otra vez, es su ineluctable alternativa.
Vamos a tener casi tantos plañideros reconciliadores como partidos. El deficiente mental de Lisboa, los socialistas, los republicanos, el artificioso y grotesco intento de partido cristiano-democrata, y sobretodo los jerarcas hispanos de Moscù, que llevaràn tras de si la policia mejor organizada y la temible potencia del capitalismo mas concentrado del mundo; todos ellos nos invitan ya a olvidar guerra civil y represion "en bién de España y la democracia". Intento general y fraseologia completa son caracteristicos de ideas reaccionarias. Al principio de la caida de Franco, todas esas facciones cerraràn filas frente a la revolucion. Pero cualquiera de ellas que en definitiva dominare, la mentada reconciliacion serà siempre obra de la policia y beneficio de los explotadores, los viejos u otros nuevos. Franco no ha dicho ni hecho otra cosa desde 1936.
En relacion con este problema, que decidirà la vida o la muerte, fisica e intelectual, de millones de hombres, importa muy particularmente conocer el pensamiento, o siquiera la proclividad, de hombres como usted, hijos predilectos de un régimen que ustedes mismos han tenido que abominar.
Si su consecuencia humana no es angosta, podré decirle sin que usted se ageste: Franco està condenado, si, pero no, cual su articulo dice, porque usted y otros hijos de altos personajes hayan pasado fugazmente por la càrcel, sino porque millones de hombres, trabajadores la mayoria, se sublevaron el 36 contra ejército y clero, cifra del capitalismo español, porque esos mismos hombres se insurgieron también contra Moscù, que les prohibia la revolucion, y finalmente porque el dominio cristiano-militar-falanjista ha sido tan depravado que incluso en las mas altas esferas se tiene, en secreto, la conviccion de la indigdignidad de la cruzada. Permitame pues añadir, esperando hallar en usted humildad de ateo, que su accion y la de sus amigos, por plausible que sea, representa un sùbproducto de la pertinaz accion revolucionaria de las masas, y de los exorbitantes sufrimientos de estos 20 años.
Su respuesta sobre el tema decisivo de la reconciliacion la considero tan importante como indispensable. Por lo demàs, ¿necesito declarar que los hombres no son hijos de sus padres, ni de su medio social si tienen personalidad, sino de sus obras?
Deseando su respuesta, mi saludo,
30 agosto 1958. G. Munis