Alarma, n.º 2, marzo 1959 (pág. 20). PDF del número completo
La catástrofe ocurrida el mes de enero en la provincia de Zamora, no ha sido una riada o inundación natural, como ha dicho la prensa franquista, sino la ruptura del pantano de Vega del Tera. Desde una altura de 450 metros cayeron sobre el pueblo de Rivadelago 7 millones 500 mil metros cúbicos de agua, destruyendo por completo el pueblo. Una sola casa resistió el embate de las aguas, y el número de muertos, según estimaciones seguramente incompletas de las agencias mundiales sobrepasa los 200.
La ingeniería moderna sabe de sobra como construir pantanos con un margen de seguridad suficiente para hacer imposibles catástrofes de ese genero. El estallido del de Vega del Tera no puede deberse sino al robo de los altos funcionarios franquistas, que se embolsan gran parte del presupuesto de las obras y emplean materiales malos e insuficientes.