Alarma, n.º 2, marzo 1959 (pág. 21). PDF del número completo

La Galileo es una fábrica de 3.000 obreros. Produce instrumentos ópticos de precision. La direccion decide licenciar a 980 obreros. Los sindicatos toman el asunto en manos, es decir que lo discuten con el gobierno. Los sindicatos aceptan: los despidos reducidos a 540 obreros. Se colocan algunos en otras fábricas, y los demás en la construcción de la carretera del sol. Los obreros no aceptan. Atosigan a los sindicatos y la discusion sigue. Argumentacion de los obreros: han descubierto que la sociedad propietaria quiere desmantelar la fábrica trasladando el capital a la industria turistica-hotelera. Conclusion: la fabrica es nuestra y nosotros decidimos lo que se debe hacer con los beneficios, o sea el capital (principio del control obrero). Por último no aceptan un solo despido.

El 9 de enero una voz corre por la fabrica. El gobierno no capitula, los sindicatos estan dispuestos a abandonar la lucha. A las seis de la tarde, 350 obreros se adueñan de la fábrica. La ocupan cerca de dos semanas. Eleccion de un comité de huelga que se reune todas las mañanas, y asamblea general, todas las tardes.

La policia los desaloja una madrugada. Espontaneamente se ponen en huelga todos los trabajadores de Florencia que manifiestan por las calles. Solo 4 horas despues los sindicatos (CGIL, stalinistas, comprendido) dan orden de huelga general para ese dia, y al dia siguiente decretan una huelga mas de 24 horas para los solos trabajadores de la Galileo. Han cortado el movimiento.

Una vez mas la experiencia nos demuestra que la clase obrera solo conseguira sus objetivos expulsando de las fabricas a los sindicatos que le impiden expulsar también a los patronos, apoderarse en todo el país del capital, y organizar la economía.