Alarma, n.º 3, julio 1959 (pág. 13). PDF del número completo
Segun una noticia publicada en Le Monde en el mes de Julio, las Cortes han presentado y aprobado una ley dando plenos poderes al gobierno para que en caso de perturbacion del orden, huelgas, manifestaciones contra el régimen o cualquier otra actividad que atente contra el régimen o la unidad espiritual del pais, pueda proclamar el Estado de Sitio, con lo cual el mantenimiento del orden pasara a manos del ejército; también dicha ley permite al gobierno o a su representante militar en cada provincia, la creacion de Tribunales de urgencia. Dichos tribunales tendran el caracter de especiales y solo juzgaran a los acusados de los delitos mencionados en Consejos de Guerra sumarisimos de urgencia.
Dicha ley no hace ni mas ni menos que legalizar un estado de cosas que ya existe, desde que Franco esta en el poder. ¿Quién no conoce al verdugo Aymar y sus tribunales especiales?
En cuanto a los poderes otorgados al ejército en caso de desordenes del pueblo, no es nada nuevo, pues durante la huelga de Barcelona, en 1951, toda la tropa de la ciudad estuvo acuartelada para en caso de necesidad, lanzarla a reprimir las manifestaciones populares de protesta contra el régimen que se desarrollaban. ¿Pero està seguro el gobierno de que la tropa respondera, en el caso en que se la enfrente al pueblo? Eso ya es otra cuestion, que quiza Franco y los señores de las Cortes no hayan pensado. Sin ser optimistas, creemos que una intervencion del ejército seria mas favorable a los manifestantes que al régimen. Estos muchachos que hoy estan en los cuarteles no han sido tan deformados por la propaganda del régimen como para asesinar a sus hermanos, padres o camaradas que seran los que en ese momento estaran en la calle. Si en 1951 se hubiera observado la reaccion de los muchachos acuartelados, se hubiera visto el descontento y desagrado por la medida de acuartelamiento, en cambio, la gran simpatia que se sentia hacia los que en aquellos momentos manifestaban contra el régimen.