Alarma, n.º 9, marzo 1962 (págs. 10-11). PDF del número completo
Leyendo el manifiesto que el P.O.U.M. dedica al XXIIº congreso del partido de Moscú, parece que dicho manifiesto sea mas bién un volante publicado por una de las células de éste partido. Es increible que el nivel político del P.O.U.M. haya descendido hasta tal punto, máxime cuando sus mejores militantes fueron asesinados durante la revolución española de 1936-39 por el partido de Moscú (empleando un lenguaje revolucionario, Partido stalinista). Esto solamente debería obligar a los señores del P.O.U.M. a conocerlo mejor que nadie.
El manifiesto dice: "En 1956, el XX congreso del Partido Comunista ruso confirmó espectacularmente nuestras previsiones. Meses después las revoluciones polaca y húngara, que revelaron al mundo el abismo existente entre la burocracia y las masas trabajadoras..." Los señores del P.O.U.M. parece que olvidan que la rebelión húngara fué aplastada por Khrutchef y no por Stalin, puesto que éste no existía en 1956. Parece increible que el P.O.U.M. crea de buena fe que el tan mal llamado Partido comunista pueda hoy aportar nada positivo a la clase obrera. Siga éste con la vieja etiqueta de stalinismo o se le coloque la nueva de khrutchevismo, la distancia que le separa de las necesidades de la clase obrera es la misma.
Otro pasaje del manifiesto del P.O.U.M. dice así: "Ahora las dudas y las tergiversaciones ya no son posibles. Los dirigentes de la U.R.S.S. han levantado bruscamente el velo con que durante mas de treinta años la propaganda de la burocracia trató de cubrir la política y los crímenes de Stalin en Rusia y en otros países y han condenado pública y oficialmente todo el período stalinista".
No es verdad. Han ensalzado el período stalinista y condenado "los crímenes de Stalin" (algunos), encubriendo, naturalmente, la culpabilidad de Khrutchef en dichos crímenes. Resulta demasiado fácil culpar de criminal a una sóla persona, cuando los crímenes son obra de todo un sistema contrarrevolucionario. La responsabilidad de ellos no es sólamente de Stalin, sino de todo individuo integrado en dicho sistema. ¿Acaso Khrutchef estaba al margen del partido cuando se asesinaba a los viejos revolucionarios por centenas? No. Por lo cual Khrutchef es tan responsable de los crímenes de Stalin como cualquier otro dirigente del partido que en la época colaboraba con Stalin para cometer esos crímenes.
Veamos esta otra aberración del texto del P.O.U.M.: "El desarrollo de las fuerzas productivas, la elevación del nivel de vida material y cultural de las masas trabajadoras, la evolución general del mundo y la marcha efectiva hacia el socialismo son incompatibles con la dictadura burocrática". En efecto, son incompatibles, pero el desarrollo de las fuerzas productivas en Rusia, enterense ustedes, no tiene nada que ver con las necesidades de las masas trabajadoras. Ese desarrollo se ha producido gracias al terror ejercido por la burocracia sobre las masas trabajadoras, antes dominadas por Stalin y hoy por Khrutchef. El fin que persigue Khrutchef y su burocracia con el desarrollo que según el P.O.U.M. "nos lleva hacia el socialismo", es el mismo que el de Stalin, es decir, mantener y aumentar su explotación, vencer al imperialismo americano e imponer su propio sistema imperialista político y económico en el mundo. No cuentan las necesidades de la clase trabajadora, y menos la necesidad histórica de triunfo del socialismo.
Otras líneas del texto del P.O.U.M. consecuentes con su oportunismo o miopía revolucionaria: "Las transformaciones que se han operado en el mundo despues de la segunda guerra mundial, y en particular a partir de la victoria de Mao Tse-tun en China, han modificado fundamentalmente la fisionamía de nuestro planeta y no permiten ya la sobrevivencia del 'socialismo' nacional de Stalin". El párrafo es rimbombante y podría haber sido escrito por cualquier contrarrevolucionario stalinista. No ha habido ninguna transformación en pro del socialismo; victoria de Mao Tse-tun sí que la ha habido, pero en contra de la revolución social y para garantizar el sistema de capitalismo de Estado liquidando la posibilidad inmediata de revolución proletaria.
Al contrario de como nos lo quiere presentar el P.O.U.M., el movimiento "socialista" de Mao Tse-tun ha consistido en exterminar fisicamente los mejores defensores del proletariado, los auténticos revolucionarios. El P.O.U.M. no tiene el menor sentido del significado de la revolución proletaria. Se ha olvidado de los principios de la revolución rusa y de las enseñanzas del marxismo revolucionario en la própia revolución española.
He aquí su consistencia política: hace unos años, los del P.O.U.M. defendían la república como auténticos republicanos. Hoy se han vuelto khrutchevianos acérrimos. Mañana quizás entrarán en la orden de las hermanitas de la caridad; cuando se carece de espíritu revolucionario todo es posible en el individuo. Señores del P.O.U.M., retírense ustedes.
F. Foix