Alarma, nueva serie, n.º 4, octubre 1963 (págs. 15-16). PDF del número completo

El semanario Newsweek y tras él la mayoría de la prensa mundial han hecho públicas las medidas tomadas por Estados Unidos durante la crisis cubana, el otoño pasado, para "convencer" a Rusia de la necesidad de retirar de la isla sus cohetes nucleares:

96 bombarderos B-52 con bombas termonucleares de 25 a 50 megatones volaban sobre el Atlántico en espera de una orden. En tierra, 500 B-52, 800 B-47, 70 B-58 estaban en disposición de vuelo. Además, en el Atlántico Norte, 8 submarinos nucleares Polaris apuntaban a Rusia 128 proyectiles (missils). Los porta-aviones de las flotas 6ª y 7ª se aprestaban a lanzar sus bombarderos nucleares. Y en Estados Unidos mismo 102 proyectiles Atlas, 54 Titan y 12 proyectiles balísticos intercontinentales Minuteman, estaban en posición de disparo. En Florida, 100.000 hombres estaban preparados para una invasión vertiginosa de Cuba, mientras 183 navíos de guerra escrutaban el mar junto a la costa atlántica.

Por su lado, los rusos, sin haber revelado nada hasta ahora, de seguro se aprestaban a arrojar sobre Europa y América todos sus instrumentos mortíferos, también aterradores, aunque en zaga de los americanos.

En un mundo que vive así, apabullado por el terror, cuya destrucción casi total está a merced de dos grupos de gobernantes cuyos intereses e ideas son por completo contrarios a los de la humanidad, no hay otra manera revolucionaria, o simplemente honrada de pronunciarse que esta: ¡ABAJO EL IMPERIALISMO AMERICANO-RUSO!, ¡ABAJO SU TERRORISMO MILITAR! Sin acabar con él no hay paz posible.