Alarma, nueva serie, n.º 7, mayo 1965 (págs. 19-20). PDF del número completo
"La clasificación americana de los gases de guerra comprende diversas categorías: CN y CS designan gases no mortales, GA y VX son gases mortales que atacan el sistema nervioso; BZ, no mortal, pone fuera de combate produciendo letargia". En diversas partes de Estados Unidos "se fabrican armas psicológicas, principalmente derivadas de la mezcalina. La mayoría corresponde a la categoría de 'incapacitantes', que provocan una imposibilitación total, aunque provisional, ya mediante alucinaciones, ya produciendo una euforia que impide el combate, o bién la paralización de la voluntad y el pánico".
"La mayoría de las naciones desarrolladas practican estudios y trabajos semejantes" —informa Le Monde el 24-3.
Después de haberse servido de la ciencia para almacenar armas termonucleares susceptibles de matar en menos de una hora a la mayoría de la humanidad, el capitalismo mundial busca otras que le consientan de todas maneras practicar sus guerras de rapiña sin destruir toda la riqueza y matar a todos los hombres objeto de su codicia. Y mientras son gastadas con tal finalidad cantidades y energías que bastarían para dar satisfacción, en pocos años, a las necesidades materiales y educativas del mundo entero, "más de la mitad de la población mundial (3.000 millones) come hoy menos que en 1940". Lo dice un informe de la Comisión Económica de la ONU para Asia y el Lejano Oriente.
El derecho del proletariado y de los miserables de la Tierra entera a destruir sin excepción los instrumentos de guerra, impedir su fabricación, disolver cuantos ejércitos existen y acabar con el capitalismo, germen del mal, no puede ser objetado por ninguna ley, por ningún Estado, por ningún prejuicio ni moral. Es la tarea inmediata del Hombre, a cuya preparación deben entregarse los revolucionarios de cada país.