Alarma, n.º 8, diciembre 1965 (pág. 16). PDF del número completo

"El portavoz del Comité de Estado soviético de relaciones culturales desmintió el miércoles formalmente que hayan tenido lugar conversaciones relativas a intercambios culturales entre la URSS y España" (Le Monde 3-9). Los no de ese género son más afirmativos que un sí. Una delegación de 14 turistas rusos, de la cual ha informado el muy católico Fígaro ha recorrido España en las cuatro direcciones. Entre esos paseantes, un premio Lenin de Literatura, Smirnof, un pintor de la Academia de Bellas Artes de Moscú, Gritsay, un poeta, Ochamin y una doctora, Iukvidova. Los resultados de esas y otras correrías se traducen por movimientos bancarios internacionales: el año pasado, España compró en el bloque ruso mercancías por más de 1.350 millones de pesetas y le vendió por cerca de 841 millones. Carbón viene de Polonia para cubrir el déficit causado por las huelgas mineras, y petróleo de Rusia directamente. Acuérdense los trabajadores cuando tropiecen con la obstinación de las compañías mineras, cuando vean venir a atacarlos las unidades motorizadas de la policía, y cuando vean venir a engatusarlos a los funcionarios del partido pseudo-comunista.

Durante los nueve primeros meses de 1965, ese comercio ha doblado por relación al mismo periodo del año anterior: 4.000 cien millones en total. (Le Monde 2-12).