Alarma, n.º 9, julio 1966 (págs. 16-17). PDF del número completo
Las perspectivas para este año no se anuncian, ni con mucho, tan buenas como se las prometían capital y gobierno. El crecimiento de los años anteriores, 1965 en particular, produjo un alza de precio y un desequilibrio en las inversiones —que son también demanda de mercancías capitalizables— contra cuyos peligros López Rodo, estrechamente aconsejado por la OCDE, tomó determinadas medidas. La efectividad de éstas ha sido tal, que "muchos españoles (lease capitalistas) se preguntan si no se trata de una victoria pírrica", según decir del New York Times del 20 de mayo. La última balanza del comercio exterior reveló un déficit de 2.000 millones de dóllares, y la balanza general de pagos estaba en deuda por primera vez desde 1959. La tendencia ha continuado. En el primer trimestre del presente año, el déficit del comercio exterior ascendía a 707 millones de dóllares y las reservas bancarias en la misma moneda y en oro se funden a despecho de los ingresos siempre en alza del turismo y de los envíos apenas en disminución de los obreros españoles en el extranjero. El resultado casi cierto a fines de año será un crecimiento capitalista inferior al previsto y desde luego por debajo del de 1965.
El objetivo primero de las medidas gubernamentales era estabilizar los precios y congelar los salrios. En ambos casos, fracaso. El alza de los precios continua, si bien lentecida y los trabajadores no dan signo de aceptar la inmovilización de sus jornales, como lo demuestran las reivindicaciones de las últimas huelgas. Los economistas de la OCDE y sus discípulos españoles, tan orondos de los "milagros" italiano, alemán, etc. van a recibir en los años venideros una lección que ninguno de sus manuales les enseña, a saber, que esos auges del capital no se consiguen ya sino cuando el proletariado está inerte o ha sido vencido. Una clase obrera en lucha se cisca en el desarrollo capitalista y lo impide, porque tiene ante sí un desarrollo suyo, socialista. Y en España la pelota ha vuelto al tejado.