Alarma, n.º 14, julio 1970 (págs. 10-11). PDF del número completo

"30 de abril primero de mayo en Ferrol. En víspera del dia del trabajo se organizó en Ferrol una manifestación que al principio no tenía importancia por la actitud de la gente congregada ni por la actitud de la policía. Empezaron los manifestantes a reunirse en forma pasiva y hablando en voz baja. La policía se acercaba a disolverlos y ellos continuaban paseando. Por un momento se creyó que no pasaría nada, y que las fuerzas represivas presentes bastarían para hacer que se fuesen los pocos manifestantes del lugar. Era la plaza llamada el Cantón de los Molins. Equivocación completa. Hacia media tarde empezaron a llegar numero de jóvenes trabajadores y estudiantes que dieron auge a la manifestación. Comenzaron poniéndose en frente del Gobierno Militar y la manifestación adquirió su más alto grado al grito de ¡Menos militares y más salario! ¡Libertad!

La situación tomó neto carácter de manifestación y como consecuencia vino la represión. La policía trató de echar de la plaza a los manifestantes, al principio con formas relativamente educadas, pero ellos opusieron tenaz resistencia y cuando la policía empezó a servirse de su acostumbrado lenguaje brutal, respondieron al insulto con el insulto. No obstante, ninguno de los dos bandos se había atrevido a tocar al otro, la policía por miedo a la superioridad numérica de los manifestantes y éstos por miedo a las consecuencias que acarrearía la detención de algunos de ellos. Los ánimos fueron agriándose contra las fuerzas del orden y éstas cambiaron bruscamente de métodos al recibir refuerzos. Sus maneras antes pasivas teniendo en cuenta la forma a que nos tiene acostumbrados el régimen, se transformaron en un abrir y cerrar de ojos. Empezaron a golpear a la gente de manera no muy católica -- o más bien catoliquísima-- y hacer detenciones, ante lo cual los manifestantes optaron por la retirada. En resumen, algo que hubiera podido ser más combativo y beneficioso para el pueblo de El Ferrol, pues al principio se pudo hacer frente a la policía y desbordarla, quedó en una demostración de poca importancia, si bien permitirá en adelante otras manifestaciones más serias.

Al dia siguiente, o sea el 1º de Mayo, ya la policía sobreaviso, acordonó la plaza tomando las bocacalles. La gente, que quería evidentemente repetir la manifestación, tuvo que contentarse con pasear, sin poder siquiera pararse en corros a comentar nada. Pero, eso sí, miraban con un odio atroz a las fuerzas armadas, ese día mucho más listas para la represión.

Resultado de los dos dias: aparte de los golpes repartidos por la policía entre los manifestantes, cabe destacar las detenciones efectuadas, no sólo de civiles, sino también de jóvenes marinos, que a pesar de haber sido advertidos en barcos y dependencias de las graves consecuencias que acarrearía su participación en la manifestación, pero conscientes de sus actos y sabedores de que su puesto está entre los trabajadores, participaron en la manifestación. A todos los manifestantes, a los trabajadores en general, digámosles: Los marinos estamos con vosotros".

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La Obra de Dios (OPUS DEI), como los designios del mismo, abunda en misterios impenetrables. No tanto, sinembargo, que resulte siempre imposible descubrir su dependencia respecto de la venta y la compra, la oferta y la demanda, respecto de los negocios legales de esta sociedad mercantil, y hasta de los negocios ilegales. De lo primero es supérfluo hablar en una España donde la iglesia ha sido siempre opulento capitalista y donde rige preponderantemente la economía entera desde hace años. El Verbo se le hipostasía a la iglesia en capital y plusvalía.

Sus negocios ilegales, enterrados en los archivos que ella misma guarda y que su policía respeta, no es fácil sacarlos a la luz. Uno de ellos, sinembargo ha conseguido denunciarlo el periódico socialista italiano "Avanti", el 2 de julio y está relacionado con el puerco asunto MATESA. El periodico afirma que sus datos proceden del expediente mismo del proceso Matesa, de declaraciones del presidente de la compañía de igual nombre, Vila Reyes, durante una audiencia del tribunal tenida a puerta cerrada. Concretamente, la compañía MATESA hizo don al OPUS DEI de 2.490 millones de pesetas repartidos como sigue: 120 millones para la universidad de Navarra de la santa congregación; 270 millones para la sede central del Opus Deis en Roma (siempre el Vaticano metido en finanzas); 1.200 millones para otra universidad no menos santa en Lima, y 900 millones de pesetas para residencias universitarias construidas -- un decir -- en Estados Unidos por nuestros novísimos jesuitas. Como se ve, casi todos los millones tomaron rumbo al extanjero, donde son inaccesibles.

No hay que decir que el Opus niega, si bien se ve obligado a admitir que el presidente de la banda de ladrones, Vila Reyes, sí le ha hecho donativos que ascienden a dos millones de pesetas. Pero el tribunal ha encontrado en la contabilidad de Matesa una suma a faltar, sin justificante alguno, de 3.100 millones. Desconcertante coincidencia, pero yo no sé nada -- dirá el presidente de la otra banda, Balaguer.

Los falangistas que disputan al Opus la supremacía política y económica bajo Franco, acusan sin recato a su rival, y ellos han hecho circular en España copias fotostáticas de "Avanti". La sospecha de que sean ellos quienes hayan proporcionado los datos secretos del expediente Matesa se presenta sóla. Los bajos fondos son implacables en sus arreglos de cuentas.

La corrupción no es cosa nueva en el régimen, pero el asunto revela el grado de bajeza y de descomposición a que éste ha llegado. Si 3 antiguos ministros quizás no los más responsables, están encartados en el robo, ¿quién puede creer que no lo está el gobierno entero, el carcamal de El Pardo incluido? Mas de la verdad entera y sin mitigaciones no nos enteraremos nunca, a menos de que, sin tardar demasiado, pudiera constituirse una comisión de investigación y un tribunal revolucionarios.

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