Alarma, n.º 28, 1.er trimestre 1975 (págs. 13-14). PDF del número completo

Transcribimos a continuación lo mas importante de una Carta abierta a los trabajadores de la SEAT, distribuida como volante en Barcelona, en noviembre de 1974, por Unos trabajadores de la zona de Pueblo Nuevo:

"Hemos leido con atención la carta que con fecha 11 de noviembre, habeis dirigido al Delegado Provincial del Trabajo, habeis hecho circular a la opinión pública a través de la prensa y habeis difundido ampliamente entre los trabajadores, o alguien lo ha hecho al margen vuestro. Vuestros argumentos han tenido buena acogida en la opinión pública —ya que los considera muy razonables— a la vez que nos ha dejado perplejos y asombrados a muchos trabajadores.

"El objetivo de vuestro escrito es demostrar que la crisis mundial en la que se encuentra la economía capitalista no afecta seriamente a vuestra empresa y reclamais, por consiguiente, pleno trabajo y un convenio con mejoras substanciales.

"Pero la crisis está ahí, y ya empezamos a ser miles los trabajadores de otras empresas que estamos sintiendo sus efectos. En la Carta parece que este no es vuestro problema. En lugar de hacernos un llamamiento al resto de la clase obrera reclamando la solidaridad y la organización de todos para enfrentarnos a un sistema económico y social que además de explotarnos nos hace bailar a su antojo, vuestra preocupación es convencer al Delegado del trabajo y a la opinión pública de que la dirección de la SEAT no es razonable con vosotros ni sabe evaluar correctamente la rentabilidad de la empresa.

"Justificais vuestra protesta demostrándonos con cifras que la empresa no tiene de qué quejarse: sus beneficios han ido aumentando de año en año y además la rentabilidad de cada trabajador también, y os lamentais de que vuestro salario no hubiera subido a igual ritmo. ¿Cómo es posible que vosotros, trabajadores asalariados, utiliceis este tipo de argumentos, que son los mismos que tiene el capital para explotarnos, dominarnos y mantenernos perpetuamente como clase obrera, como mercancía que ellos compran con un salario y la usan y gastan según sus intereses? ¿Acaso esta situación ya no os indigna? ¿Aceptais que sea la rentabilidad capitalista lo que mueva las empresas y toda la sociedad, y que cuando los beneficios disminuyan hablen de crisis y nos manden a todos al infierno? ¿Qué direis cuando la dirección de la SEAT os demuestre que sus beneficios disminuyen y que vosotros ya no sois rentables a la empresa?

"Continuais argumentando que es inconcebible que la SEAT pretenda reducir la producción, cuando, debido a los accidentes ocurridos en FASA RENAULT y AUTHI, queda una nueva parte del mercado que podría cubrir. Esta afirmación es propia de alguien que ocupe un puesto de Administración de la empresa: habeis asimilado a la perfección el criterio capitalista del mercado y de la competencia entre empresas, y con mucha lógica advertis a SEAT que es inconcebible no aprovechar la ocasión. Suerte que los trabajadores de FASA RENAULT y AUTHI quedan lejos, ¿no os parece? Porque en el fondo, la crisis que vosotros no quereis pasar, la traspasais de esta forma a otros sectores de la clase obrera.

"Demostrais un gran sentido de responsabilidad empresarial, cíviva y patriótica cuando denunciais las maniobras que los capitalistas de FIAT están haciendo contra "vuestra" empresa. Es un detalle que habrá llegado al alma de todo el capitalismo español. Ahora bien, en defensa de los intereses de sus respectivos capitalismos nacionales, la clase obrera francesa y la clase obrera alemana se enfrentaron a muerte en dos guerras mundiales. Como podeis ver, el sentido patriótico de solidaridad con el propio capitalismo puede llevar muy lejos, incluso puede llevarnos al Sáhara".

El lenguaje y los argumentos de los obreros de la SEAT no son de extrañar. Se trata de las nociones que inculca el sistema capitalista, hoy condición principal de su continuidad. El dia que una parte siquiera algo importante de la clase obrera piense como los camaradas de Pueblo nuevo, la revolución comunista estará hecha en un dos por tres. Pero en la Carta de los de la SEAT se entrevé, en medio de las nociones tradicionales, la idea de lo que ha dado en llamarse autogestión, aunque no la nombren. Hablan sólo de la unidad de producción en que trabajan y ven su nivel de vida (salario), en función de la prosperidad de esa misma unidad de producción, hasta el punto de aconsejar comerle el mercado a otras. Se situan así como un grupo de obreros autónomo, en competencia y hasta en rivalidad con otros grupos obreros. Por ese camino, y aún suponiendo que de la SEAT y de todas las industrias desapareciesen burgueses y accionistas, la autogestión de cada unidad por sus obreros, lejos de abolir la explotación asalariada y la condición proletaria, no haría mas que darles un cariz algo velado, durante cierto tiempo al menos. Capitalismo, explotación jerarquía, división del trabajo en manual e intelectual continuarían. Es imperativo combatir esa idea. Puede desempeñar el más nefasto papel.

En contraste con ella, los trabajadores de Pueblo Nuevo hablan de la clase trabajadora como un todo mundial, no ya español, cuyo problema es único y se resume en la supresión del sistema capitalista que descansa, integro, sobre los hombros de la clase asalariada.

Hacemos nuestra la crítica de los trabajadores de Pueblo Nuevo. No aquí, tampoco a partir de este momento y sólo a los de la SEAT, sino muy de antemano y en cuantos casos corresponda. En lo práctico como en lo teórico, sus argumentos son los mismos que viene presentando Alarma un número tras otro; ellos impregnan el pensamiento de nuestra tendencia.

Infunde energía y optimismo ver que existen grupos obreros capaces de ver claro, pese a la ponzoña ideológica ambiental, el problema que tiene planteado el proletariado, que es el del devenir humano.

¡SALUD A LOS DE PUEBLO NUEVO, SALUD!